Estados Unidos intensificó esta madrugada los ataques aéreos en el sur de Irán, causando al menos once víctimas mortales en todo el país, con un balance especialmente trágico en la provincia meridional de Sirik, donde una boda se convirtió en el epicentro de la violencia. Al menos cinco personas murieron en esa localidad, entre ellos un bebé de un año, durante la ceremonia nupcial, donde el ataque causó más de 60 heridos, informaron las autoridades de la provincia. Preguntado por el ataque que afectó la celebración, el capitán Tim Hawkins, portavoz del Comando Central de Estados Unidos, aseguró que su ejército «nunca ataca a civiles, a diferencia de la Guardia Revolucionaria» iraní, negando así la noticia, pese a las múltiples imágenes del incidente distribuidas en las emisoras del país persa. Los bombardeos estadounidenses se extendieron a ciudades costeras de Bandar Abbas y Chabahar, así como la isla de Qeshm, lugares que han sido objetivos estos últimos meses de bombardeos para debilitar las capacidades militares del régimen. La escalada de ataques -con otro choque militar registrado el pasado lunes- ha alimentado el temor de que sean el preludio de una reanudación de la guerra.
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Irán volvió a atacar bases estadounidenses en Jordania y Baréin entre la noche de este martes y la madrugada del miércoles como represalia por los bombardeos previos lanzados por Washington sobre el país persa, según informó la Guardia Revolucionaria.
El primer ataque se dirigió contra Camp Titin, una base estadounidense del Cuerpo de Marines en Jordania, y fue llevado a cabo con misiles balísticos pesados.
Posteriormente, Irán también atacó con drones las instalaciones de la base estadounidense de Sheikh Isa, en Baréin.
Irán respondió así a los bombardeos estadounidenses lanzados este martes, en lo que supone el segundo ataque en menos de 48 horas, después de un mes sin que trascendieran nuevas agresiones cruzadas entre ambos países.
Washington aseguró haber atacado «objetivos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica», sin precisar cuáles. Por su parte, el cuerpo de élite iraní afirmó que los bombardeos alcanzaron una vivienda en Sirik, cerca del estrecho de Ormuz, causando varios muertos —sin especificar cuántos— y al menos 50 heridos.
El Ejército de Jordania aseguró en un comunicado que fueron interceptados diez de los misiles iraníes, mientras que otros tres impactaron en zonas «alejadas de centros poblados», sin provocar víctimas.
EE.UU. justificó su ataque para contrarrestar los «intentos de agresión» de Irán «contra el transporte marítimo comercial en el estrecho de Ormuz y contra los miembros del servicio militar estadounidense desplegados en la región».
La primera agresión, que tuvo lugar el pasado domingo, se dirigió contra la isla iraní de Larak, desde donde Teherán se preparaba para lanzar cohetes cargados con minas marinas hacia el estrecho de Ormuz, según Washington. En aquel ataque murieron dos personas.
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