La Cámara de Trabajadores de Alta Austria se opone a elevar la jornada laboral a 41 horas semanales

La Cámara de Trabajadores de Alta Austria (Arbeiterkammer Oberösterreich, AK OÖ) se ha opuesto a las propuestas atribuidas a representantes del sector empresarial para elevar a 41 horas la jornada laboral ordinaria y eliminar festivos legales. Su presidente, Andreas Stangl, defiende que los trabajadores ya cumplen jornadas suficientemente largas y exige que las empresas abonen debidamente las horas extraordinarias.

Millones de horas sin compensar

La Arbeiterkammer Oberösterreich calcula en 170 millones las horas adicionales y extraordinarias trabajadas durante 2025 por empleados a tiempo completo y parcial en Austria. De ese total, unos 46 millones de horas no habrían recibido compensación alguna, ni económica ni en tiempo de descanso. Stangl estima que esta falta de compensación habría supuesto para los trabajadores una pérdida de aproximadamente 2.500 millones de euros. Estos datos proceden de la propia AK OÖ y fueron presentados por su presidente, por lo que se trata de una estimación institucional realizada desde la representación de los trabajadores.

Ante las propuestas de ampliación de jornada, la AK OÖ reclama que se abonen correctamente las horas adicionales y extraordinarias, y pide eliminar los plazos breves que pueden dar lugar a la pérdida de esos derechos. La institución solicita que las reclamaciones vinculadas al pago de estas horas queden sujetas a un plazo de prescripción de tres años.

Horas extraordinarias no remuneradas

La AK OÖ subraya que Austria figura entre los países europeos con una de las jornadas semanales máximas más elevadas. Según la cámara, la legislación vigente permite alcanzar hasta 60 horas semanales si se suman las horas extraordinarias. La institución contrasta este límite con las peticiones de ampliar a 41 horas la jornada ordinaria y suprimir días festivos, iniciativas que atribuye de forma genérica a representantes del ámbito empresarial. Esta información fue difundida por el diario austriaco Heute.at.

Stangl ha rechazado de forma tajante estas propuestas. “Rechazamos claramente estos ataques contra los trabajadores. Los empleados llevan ya bastante tiempo trabajando”, afirmó el presidente de la AK OÖ, en traducción del original en alemán. Para la cámara, el debate no debería centrarse en alargar el tiempo de trabajo, sino en asegurar que las horas realizadas se registren y se compensen conforme a los derechos de los empleados.

La cámara plantea además fijar por ley un recargo uniforme de al menos el 50% para las horas adicionales o extraordinarias, tanto en los contratos a jornada completa como en los empleos a tiempo parcial. Según la organización, los trabajadores a tiempo parcial perciben en la actualidad un recargo de solo el 25%. “En lugar de formular exigencias para ampliar todavía más las jornadas laborales y suprimir festivos, las empresas deberían pagar a sus empleados lo que les corresponde”, declaró Stangl, igualmente en traducción del original en alemán. Entre sus reivindicaciones se incluyen también una separación clara entre el tiempo de trabajo y el tiempo de descanso, así como el reconocimiento legal del derecho a una sexta semana de vacaciones desde el inicio de la relación laboral.

 El organismo denuncia que en 2025 quedaron 46 millones de horas extraordinarias sin compensar, lo que supondría un perjuicio de 2.500 millones de euros  

La Cámara de Trabajadores de Alta Austria (Arbeiterkammer Oberösterreich, AK OÖ) se ha opuesto a las propuestas atribuidas a representantes del sector empresarial para elevar a 41 horas la jornada laboral ordinaria y eliminar festivos legales. Su presidente, Andreas Stangl, defiende que los trabajadores ya cumplen jornadas suficientemente largas y exige que las empresas abonen debidamente las horas extraordinarias.

Millones de horas sin compensar

La Arbeiterkammer Oberösterreich calcula en 170 millones las horas adicionales y extraordinarias trabajadas durante 2025 por empleados a tiempo completo y parcial en Austria. De ese total, unos 46 millones de horas no habrían recibido compensación alguna, ni económica ni en tiempo de descanso. Stangl estima que esta falta de compensación habría supuesto para los trabajadores una pérdida de aproximadamente 2.500 millones de euros. Estos datos proceden de la propia AK OÖ y fueron presentados por su presidente, por lo que se trata de una estimación institucional realizada desde la representación de los trabajadores.

Ante las propuestas de ampliación de jornada, la AK OÖ reclama que se abonen correctamente las horas adicionales y extraordinarias, y pide eliminar los plazos breves que pueden dar lugar a la pérdida de esos derechos. La institución solicita que las reclamaciones vinculadas al pago de estas horas queden sujetas a un plazo de prescripción de tres años.

Imagen de archivo de un trabajador cansado

Horas extraordinarias no remuneradas

La AK OÖ subraya que Austria figura entre los países europeos con una de las jornadas semanales máximas más elevadas. Según la cámara, la legislación vigente permite alcanzar hasta 60 horas semanales si se suman las horas extraordinarias. La institución contrasta este límite con las peticiones de ampliar a 41 horas la jornada ordinaria y suprimir días festivos, iniciativas que atribuye de forma genérica a representantes del ámbito empresarial. Esta información fue difundida por el diario austriaco Heute.at.

Stangl ha rechazado de forma tajante estas propuestas. “Rechazamos claramente estos ataques contra los trabajadores. Los empleados llevan ya bastante tiempo trabajando”, afirmó el presidente de la AK OÖ, en traducción del original en alemán. Para la cámara, el debate no debería centrarse en alargar el tiempo de trabajo, sino en asegurar que las horas realizadas se registren y se compensen conforme a los derechos de los empleados.

La cámara plantea además fijar por ley un recargo uniforme de al menos el 50% para las horas adicionales o extraordinarias, tanto en los contratos a jornada completa como en los empleos a tiempo parcial. Según la organización, los trabajadores a tiempo parcial perciben en la actualidad un recargo de solo el 25%. “En lugar de formular exigencias para ampliar todavía más las jornadas laborales y suprimir festivos, las empresas deberían pagar a sus empleados lo que les corresponde”, declaró Stangl, igualmente en traducción del original en alemán. Entre sus reivindicaciones se incluyen también una separación clara entre el tiempo de trabajo y el tiempo de descanso, así como el reconocimiento legal del derecho a una sexta semana de vacaciones desde el inicio de la relación laboral.

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