Rusia ha liberado a un veterano militar estadounidense que pasó más de cuatro años en prisión en condiciones abusivas y que según reportes estaba gravemente enfermo y en riesgo de morir, informaron autoridades el martes.
El veterano Robert Gilman regresa a EEUU en estado crítico tras gestiones con el Kremlin sin intercambio de prisioneros
Rusia ha liberado a un veterano militar estadounidense que pasó más de cuatro años en prisión en condiciones abusivas y que según reportes estaba gravemente enfermo y en riesgo de morir, informaron autoridades el martes.
Robert Gilman va camino a un hospital militar en Texas donde será evaluado y recibirá tratamiento médico y psicológico, manifestó Eric Lebson, director de estrategia de Global Reach, un grupo que ha estado trabajando para liberarlo a él y a otros estadounidenses detenidos en el extranjero. La familia de Gilman ha volado a Texas para estar con él, incluida su madre, quien estaba en Rusia intentando verlo en el hospital.
Sin embargo, el presidente Donald Trump publicó en redes sociales que Gilman llegará a la Base Aérea Andrews en Maryland el martes por la noche. «Acabo de hablar con él, y tenía una petición: UNA GRAN hamburguesa con queso cuando aterrice», escribió Trump. «¡Yo me encargaré de eso!»
Trump dijo que habló con el presidente ruso Vladímir Putin antes de la liberación de Gilman, la cual fue «en base humanitaria». «Agradecemos esta decisión, y el hecho de que Rusia no pidió a nadie a cambio — No hubo intercambio», escribió Trump.
Gilman, un maestro de 32 años detenido desde 2022, recibió inicialmente una condena de tres años y medio cuando fue declarado culpable de golpear a un policía después de que lo bajaran de un tren por causar un disturbio. Posteriormente fue declarado culpable de atacar a un inspector penitenciario durante una revisión de celda, golpear a un investigador y agredir a un guardia, y en octubre de 2024 fue condenado a ocho años y un mes. Su condena se amplió el año pasado a 10 años después de que fuera declarado culpable de agredir a guardias penitenciarios.
El padre de Gilman ha cuestionado los cargos en su contra.La hermana de Gilman, Lexie Hudson, atribuyó al presidente Donald Trump y al senador Ed Markey de Massachusetts el haber logrado la liberación del exmarine.
«No hay otra razón por la que Robert esté vivo hoy más que el hecho de que el presidente Trump se enteró del caso y tomó medidas», declaró Hudson, quien agradeció a Markey «por liderar nuestro activismo en el Congreso».
«Los rusos trataron a mi hermano tan mal», indicó Hudson. «Lo lastimaron sin motivo, más que porque era tanto estadounidense como marine. ¿Qué sacaron de esto? ¿Por qué le hicieron esto a una persona tan maravillosa?»
El Servicio Penitenciario Federal de Rusia no respondió a una solicitud de comentarios sobre el deterioro de la salud de Gilman tras las rejas.
En los últimos años, los arrestos de estadounidenses se han vuelto comunes en Rusia. Ha aumentado la preocupación de que Rusia podría estar apuntando a ciudadanos estadounidenses para arrestarlos y luego usarlos como fichas de negociación en conversaciones para traer de vuelta a rusos condenados por delitos en Estados Unidos y Europa.
El Departamento de Estado también señaló que Gilman, quien recientemente fue determinado como detenido injustamente, fue liberado por razones humanitarias y «no formó parte de un intercambio, y no se ofrecieron otras concesiones».
«Esto es un paso bienvenido que esperamos conduzca a la liberación de estadounidenses retenidos injustamente en Rusia, como el detenido injustamente Stephen Hubbard», apuntó.
Durante el juicio de Gilman en diciembre de 2025 en la ciudad suroccidental de Voronezh, donde fue declarado culpable de golpear a dos guardias penitenciarios y se le amplió la condena a 10 años, medios rusos informaron que se declaró culpable de los cargos y se disculpó con los guardias a los que se le acusó de agredir. El diario de negocios Kommersant dijo que explicó sus acciones diciendo que quería permanecer en la prisión donde cumplía su condena y evitar ser trasladado a otro centro penitenciario.
La abogada de Gilman, Irina Brazhnikova, dijo el viernes a la agencia de noticias rusa Interfax que Gilman estaba en una sala psiquiátrica de un hospital civil, donde ha estado desde principios de julio.
Estaba allí «debido a una condición psiquiátrica», y según los médicos, su condición ha empeorado, pero ni sus abogados defensores ni su familia pudieron visitarlo, dijo.
Antes de ser sacado de Rusia había estado en «un estupor disociativo» durante 47 días debido a los abusos que ha sufrido en prisión, señaló Lebson. Gilman había sido trasladado a un hospital civil donde estaba conectado a una sonda de alimentación y esposado a una cama.
Informes hospitalarios describieron la condición de Gilman «como desesperada y potencialmente mortal», lo que empujó al gobierno estadounidense a actuar y condujo a su liberación, aseguró Lebson.
El senador estadounidense Edward Markey había instado a Rusia y a Estados Unidos a trabajar juntos para lograr la liberación del residente de Massachusetts. Gilman era uno de al menos ocho estadounidenses que permanecen detenidos en Rusia tras una serie de intercambios de prisioneros de alto perfil con Estados Unidos en los últimos años.
Markey culpó a Rusia por la mala salud de Gilman, diciendo que su regreso a Estados Unidos ya se había retrasado demasiado.
«Es una tragedia que se necesitara que Robert estuviera casi al borde de la muerte para que su caso recibiera la atención que requería para que se negociara su liberación», dijo Markey. «Durante su detención, Robert fue sometido a tortura física, medicación forzada y provocaciones por parte de las autoridades rusas. No hay duda de que su trato por parte de las autoridades rusas es la razón por la que Robert se encuentra hoy en este estado precario».
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