Luca Hoek acelera y firma un gran récord de España tras la estela de su ídolo Popovici

Fue un placer ver nadar a Luca Hoek junto a su ídolo, David Popovici, calle con calle, en las eliminatorias y en las semifinales de los 100 libre. Dos estetas dentro de dos torpedos. Y viceversa. Dos delfines estilizados, soberbios en el nado subacuático y elegantes en cualquier circunstancia. Ambos, junto a Kristof Milak y Egor Kornev, ya habían bajado de los 48 segundos en las series mañaneras, en las que César Castro (49.14) y Miguel Pérez-Godoy (48.74) naufragaron.

 Tras acabar en 47.26 en la semifinal, el catalán de 18 años se confirma como uno de los grandes candidatos al podio en la final de los 100 metros libre  

Fue un placer ver nadar a Luca Hoek junto a su ídolo, David Popovici, calle con calle, en las eliminatorias y en las semifinales de los 100 libre. Dos estetas dentro de dos torpedos. Y viceversa. Dos delfines estilizados, soberbios en el nado subacuático y elegantes en cualquier circunstancia. Ambos, junto a Kristof Milak y Egor Kornev, ya habían bajado de los 48 segundos en las series mañaneras, en las que César Castro (49.14) y Miguel Pérez-Godoy (48.74) naufragaron.

En las semifinales vespertinas, el rumano dominó por debajo de los 47 segundos (46.72) a seis hombres en menos de 48. Y el primero de esos hombres fue Luca Hoek, con 47.26, por delante de «bestias» como Kornev (47.27), D’Ambrosio (47.70), Navikonis (47.91) y Milak (47.97). Récord de España, por descontado. Y récord de postín. En los Juegos de Sydney2000, Pieter van den Hoogenband fue el primer hombre que bajó de los 48 segundos (47.84).

Ha pasado mucho tiempo, es cierto. Pero entonces esa marca se consideró poco menos que una hazaña sobrehumana. Luca, y eso no deja de constituir una referencia, la ha superado. Bajar de 48 segundos sigue siendo un registro de máxima categoría. Y mucho más acercándose, con esos 47.26, a la frontera de los 47, que sólo han cruzado Alain Bernard y Cesar Cielo (con bañadores plásticos), David Popovici y Zhanle Pan.

La final de este miércoles se presenta particularmente excitante. Y, en principio, dentro de la estrechez cronométrica de la prueba, Luca, a sus 18 años, encabeza la lista de aspirantes a la plata. En hípica se gana por una cabeza. En ciclismo, por un tubular. En atletismo, por una clavícula. En natación, por una uña. Esperemos que Luca las tenga largas.

A falta de medallas, al menos todavía (Estella Tonrath sólo pudo ser quinta en los 200 espalda, a cuya final entró con el tercer mejor tiempo), y después del de María Daza en los 100 libre del lunes, cayeron, junto al de Hoek, tres récords de España. En la semifinal, el masculino de 800 libre a cargo de Carlos Garach (7:48.26). Y el de 4×100 estilos mixto, por partida doble: en las semifinales (3:45.87) y en la final (3:45.10), en la que Iván Martínez (espalda), Nil Cadevall (braza), Laura Cabanes (mariposa) e Irene Ciércoles (libre) terminaron en sexta posición.

Garach, que nadará la final este mismo miércoles, acabó con una plusmarca que parecía inviolable: la de Marco Rivera (7:49.09) de 2009, del Mundial plastificado. En aquella bacanal romana se batieron 27 récords del mundo. Lo disparatado de los registros, lo antinatural de los números, obligó a prohibir los bañadores de poliuretano y poner el cuentakilómetros a cero. Permanecen de aquella orgía unos pocos récords masculinos. Ninguno femenino. Garach es un caso interesante. Se acogió al beneficioso acuerdo para deportistas suscrito por el Comité Olímpico Español y el Ministerio de Defensa. Tras su formación, estuvo destinado al Mando de Artillería Antiaérea de Sevilla. Regresó a los entrenamientos intensos en diciembre. También nadará los 400 libre.

La natación española, el aficionado medio, ha descubierto en estos Europeos a un embrión de gran estrella: Irene Ciércoles, una aragonesa de Andorra (Teruel), trasladada en su infancia a Barcelona, ondina del viejo, querido y fértil Sant Andreu. Una chiquilla de 16 años que, en su primer Europeo absoluto, cargó sobre sus tiernas espaldas el mayor peso de los relevos. Cuádruple medallista (oro en los 100 espalda) en los Europeos júnior de Múnich, batió hace pocos días el récord nacional de Mireia Belmonte de 100 mariposa en piscina corta. Fundamentalmente espaldista, enorme mariposista, espléndida también en el libre, nadará individualmente, ya desde este mismo miércoles, los 50 y los 100 espalda. En los 100, con 1:00.06, sólo tiene por delante históricamente entre nosotros a Carmen Weiler (58.85). Y por detrás nada menos que a Nina Zhivanevskaya (1:00.29) y Duane da Rocha (1:00.33).

Va a ser un miércoles especial para la natación española: Hoek, Garach, Ciércoles… Y Hugo González, que estará en la final de los 200 espalda.

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