Adi Marciano, madre de una soldado israelí secuestrada el 7-O: «Un médico en Gaza asesinó a mi hija inyectándole aire en una vena»

Cuando a las 06:29 de la mañana del 7 de octubre de 2023, las sirenas sacudieron Israel, la familia Marciano pensó inmediatamente en Noa. A cinco días de cumplir 19 años, la hija mayor de Avi y Adi ejercía de observadora militar en la base de Nahal Oz, a 800 metros de la Franja de Gaza.

 Noa Marciano fue la única uniformada israelí secuestrada en el ataque de Hamas contra la base de Nahal Oz que no volvió con vida del cautiverio. Su madre Adi recibe en su casa a EL MUNDO en el tercer aniversario del atentado terrorista  

Cuando a las 06:29 de la mañana del 7 de octubre de 2023, las sirenas sacudieron Israel, la familia Marciano pensó inmediatamente en Noa. A cinco días de cumplir 19 años, la hija mayor de Avi y Adi ejercía de observadora militar en la base de Nahal Oz, a 800 metros de la Franja de Gaza.

«Noa me contó que las soldados estaban en pijama en el refugio. Le pedí que cerrara la puerta y me contestó que no hay puerta y que todos los soldados estaban fuera luchando. De fondo escuchaba ruido de disparos, proyectiles y gritos de las chicas», recuerda su madre Adi, señalando que las observadoras militares no llevan armas.

El asalto de Hamas a la base dejó un balance de 53 uniformados muertos. 15 observadoras murieron en el refugio y la sala de mando que fueron incendiados. Entre ellas, la española Maya Villalobo. De las siete soldados israelíes capturadas por Hamas, una fue rescatada en una operación en 2023 y cinco volvieron gracias a un acuerdo en 2025. Noa Marciano fue la única que no sobrevivió. Como cuenta su madre, fue asesinada el 9 de noviembre en el Hospital Shifa de la Ciudad de Gaza. Siete días después, el ejército encontró su cuerpo en una casa cerca del centro médico.

En su casa en la ciudad de Modiin, la tristeza se entremezcla con frases de Noa recordadas en pegatinas en inglés, hebreo y español, como por ejemplo, «Sonreíd como si no hubiera mañana».

Se cumplen tres años del ataque terrorista. ¿Cómo se siente?
Dicen que el paso del tiempo ayuda, pero siento que es peor. Sentimos mucha añoranza. La última vez que la vi fue el 4 de octubre cuando volvió a la base tras días de permiso. Me dijo que nos preparásemos porque tras la festividad de Sucot habría algo. Ella no sabía realmente lo que iba a pasar, pero esa zona estaba muy caliente. No le di mucha importancia porque pensé que se refería a proyectiles desde Gaza contra el sur de Israel, como estamos acostumbrados desde hace más de 20 años. Nos enteramos de que había dicho a sus amigos que temía una infiltración de terroristas.
Volvamos a su conversación el 7-O…
Noa no lloró ni gritó en la primera llamada que se cortó. Pasaron varios minutos hasta hablar de nuevo y ya se la escuchaba muy tensa. Avi le dijo que no se preocupara porque el ejército estaba en camino. A las 7:29, la llamé y no escuché ningún ruido. Noa me dijo que debía estar en silencio y que era necesario cortar la llamada. Colgué. Fue nuestra última conversación. A las 8:00 de la mañana, vimos en la televisión una furgoneta de terroristas en Sderot, a sólo 10 minutos de su base. Pasaron dos días hasta que una amiga de Noa encontró en Telegram una foto suya en Nahal Oz con otra soldado, Ori Megidish. Entendimos por primera vez que había sido secuestrada. Fue un gran alivio porque estaba viva.
¿Qué saben de sus primeras horas en cautiverio?
Al llegar a Ciudad de Gaza, un terrorista la llevó a la casa de una familia, al parecer vinculada a Hamas, y les dijo que la custodiaran. En los primeros dos días, durmió y no comió ni bebió. La madre y la hija de la familia se ocuparon de ella. No fue maltratada. Hablaba con la hija en inglés. Dos semanas después, el ejército inició la operación terrestre y Hamas trasladó a los secuestrados del norte al centro y sur. Un día que estaban en la calle, Noa resultó herida en la cabeza y en el pie en uno de los ataques aéreos israelíes. Fue llevada al Hospital Shifa donde, en lugar de tratar sus heridas, un médico terrorista le inyectó aire en una vena. Así la asesinó.
¿Saben quién y por qué?
Era doctor y terrorista. No sabemos quién tomó la decisión. Quizá fue de arriba de Hamas, quizá como venganza por la muerte de un terrorista en el ataque o porque no podía caminar. Es un consuelo que no fuera asesinada con disparos o puñaladas o tras muchos meses sufriendo en un túnel. Cuando entró en el hospital, estaría pensando que iban a tratar sus heridas que no eran de vida o muerte. Shifa no era realmente un hospital. La prueba es que había rehenes como mi Noa, a la que asesinaron. Doctores en Shifa hicieron sus estudios en Israel y al final asesinaron a nuestros hijos. Antes creía en la convivencia y hoy, por desgracia, menos.
¿Cómo conoce todos los detalles?
Lo contó el padre de la familia donde estuvo Noa los primeros días en Gaza. Él también resultó herido y fue llevado al hospital antes de que le detuvieran e interrogaran.
Uno de los momentos más duros fue el vídeo de Noa filmado y difundido por Hamas…
Avi vio el video en Telegram y me contó que al principio Noa habla y al final aparece su cadáver con heridas en el pie y la cabeza. Entendió que no estaba con vida. Yo no quise verlo. Albergaba esperanzas de que no fuera verdad. Al día siguiente, anunciaron oficialmente su asesinato.
¿Qué sintió?
[Suspira emocionada] Mucha tristeza. Y fue muy duro decírselo a sus tres hermanos. Me enfadé con todo el mundo. Como madre, sentí que había fracasado al no devolverla a casa. Siempre tuve esperanzas. Pensaba que habría un acuerdo para devolverla. No vi su cuerpo. Tras el asesinato, pasó una semana por lo que no era la misma Noa que recordaba… pero me arrepiento un poco de no haberla abrazado.
Noa era amiga de Maya Villalobo.
Eran buenas amigas. Se alistaron juntas. Noa me había dicho que tenía dos amigas en la base que hablaban español. Una de ellas era Maya, de madre israelí y padre español. Fue asesinada en la sala de mando donde estaba de guardia. Es muy triste.
El informe del ejército explica hasta qué punto Hamas conocía la base.
Dijeron que todas las imágenes y fotos subidas a las redes sociales llegaron a los terroristas. Tras el informe en 2025, Avi sufrió un episodio de Takotsubo, enfermedad cardíaca conocida como «síndrome del corazón roto». Se le rompió el corazón tras un año y medio de una carga emocional tan grande.
¿Está enfadada con el ejército y el Gobierno?
La función de Noa en cada guardia en Nahal Oz, adonde había llegado a finales de junio, era observar todo el tiempo dos pantallas, vigilar lo que sucedía al otro lado de la frontera e informar de cualquier cosa extraordinaria. Sentía una gran responsabilidad de defender a los ciudadanos y soldados. El ejército no las protegió ni escuchó sus advertencias, o al menos no las tomaron en serio. Ahora vemos que avisaron al primer ministro y no hizo nada. Es fundamental una comisión de investigación estatal. Y no se creará si no hay un cambio de Gobierno, que espero que ocurra tras las elecciones.

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