El 11,3% de las empresas cotizadas españolas registró síntomas de estrés financiero en el último año. Un dato que confirma el «empeoramiento progresivo del contexto financiero para las compañías españolas, en un entorno marcado por la presión sobre los márgenes, la desaceleración del crecimiento y unos costes de financiación que continúan en niveles elevados». Así lo alertó el informe «Distress Alert Report 2026», elaborado por Alvarez & Marsal, que recoge un alza de 2,7 puntos porcentuales frente al año precedente.
España ocupa el tercer lugar en el ranking de estrés financiero de A&M. El primer puesto es para Francia, que concentra un 12,4% de empresas en esa situación, seguido de Alemania, con un 12,1%. Los países del Benelux (Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo) también se situaron por encima de la media europea, con porcentaje del 10,1%. El 9,7% de las empresas italianas presentaron estrés financiero en esta edición, en tanto que en los países nórdicos fue del 8,5%; en Reino Unido, del 8,2%; y en Suiza, del 6,8%.
El informe constata que el deterioro ya no se concentra en sectores o mercados concretos. Durante el último año, 10 de los 12 sectores analizados registraron un incremento de las compañías clasificadas en situación de estrés, reflejando una presión financiera «cada vez más generalizada».
Además, el 28,4% de las empresas europeas presentó una «estructura financiera débil», el nivel más alto registrado en los últimos cuatro años. Esta situación evidencia que «un número creciente de compañías mantiene balances vulnerables y una capacidad limitada para absorber un entorno económico todavía incierto».
Los sectores con mayor nivel de estrés financiero son el retail de moda, la industria química y los medios de comunicación, entretenimiento y servicios de medios. Por su parte, automoción, manufactura y retail especializado son los que registraron el mayor deterioro interanual de su salud financiera, impulsados por el aumento de los costes, la debilidad de la demanda y las tensiones en las cadenas de suministro.
En este contexto, Alvarez & Marsal prevé que la actividad de reestructuración continúe aumentando durante los próximos 18 a 24 meses, a medida que un mayor número de empresas necesite revisar su estructura financiera y adaptar sus modelos de negocio a un entorno de crecimiento más moderado. «La capacidad para generar caja, optimizar la estructura de capital y adaptarse con rapidez a un entorno económico cambiante será determinante».
Superan en 2,1 puntos a las europeas (9,2%), su nivel más elevado en cuatro años
El 11,3% de las empresas cotizadas españolas registró síntomas de estrés financiero en el último año. Un dato que confirma el «empeoramiento progresivo del contexto financiero para las compañías españolas, en un entorno marcado por la presión sobre los márgenes, la desaceleración del crecimiento y unos costes de financiación que continúan en niveles elevados». Así lo alertó el informe «Distress Alert Report 2026», elaborado por Alvarez & Marsal, que recoge un alza de 2,7 puntos porcentuales frente al año precedente.
España ocupa el tercer lugar en el ranking de estrés financiero de A&M. El primer puesto es para Francia, que concentra un 12,4% de empresas en esa situación, seguido de Alemania, con un 12,1%. Los países del Benelux (Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo) también se situaron por encima de la media europea, con porcentaje del 10,1%. El 9,7% de las empresas italianas presentaron estrés financiero en esta edición, en tanto que en los países nórdicos fue del 8,5%; en Reino Unido, del 8,2%; y en Suiza, del 6,8%.
El informe constata que el deterioro ya no se concentra en sectores o mercados concretos. Durante el último año, 10 de los 12 sectores analizados registraron un incremento de las compañías clasificadas en situación de estrés, reflejando una presión financiera «cada vez más generalizada».
Además, el 28,4% de las empresas europeas presentó una «estructura financiera débil», el nivel más alto registrado en los últimos cuatro años. Esta situación evidencia que «un número creciente de compañías mantiene balances vulnerables y una capacidad limitada para absorber un entorno económico todavía incierto».
Los sectores con mayor nivel de estrés financiero son el retail de moda, la industria química y los medios de comunicación, entretenimiento y servicios de medios. Por su parte, automoción, manufactura y retail especializado son los que registraron el mayor deterioro interanual de su salud financiera, impulsados por el aumento de los costes, la debilidad de la demanda y las tensiones en las cadenas de suministro.
En este contexto, Alvarez & Marsal prevé que la actividad de reestructuración continúe aumentando durante los próximos 18 a 24 meses, a medida que un mayor número de empresas necesite revisar su estructura financiera y adaptar sus modelos de negocio a un entorno de crecimiento más moderado. «La capacidad para generar caja, optimizar la estructura de capital y adaptarse con rapidez a un entorno económico cambiante será determinante».
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