Las claves de la semana del 17 al 21 de agosto de 2026 para invertir en bolsa

La semana pasada tuvimos contrastes en las bolsas. Si por un lado en Wall Street hemos tenido verde y sobre todo un Nasdaq 100 en el que el optimismo se ha vuelto a desatar, en Europa el sentimiento ha sido mixto y hemos tenido índices que han terminado en negativo. Los resultados y los datos macro han vuelto a condicionar al mercado.

El S&P 500 está de dulce

Los resultados de las empresas del S&P 500 están cerca de cumplir otro hito. Si el crecimiento de los ingresos en el segundo trimestre se cierra en el 15%, a falta de algunas compañías por presentar, sería la mayor tasa de crecimiento de los ingresos desde el cuarto trimestre del 2021, donde fue del 16,1%. Y lo mejor es que esto no se debe únicamente al sector tecnológico o la IA, sino que todos los vectores están reportando crecimientos con respecto al mismo trimestre del año anterior y con 5 de los 11 sectores consiguiendo un crecimiento de doble dígito de los ingresos. Por su parte, los beneficios crecieron casi un 50,4% interanual, lo que supone la tasa de crecimiento más alta desde el segundo trimestre del 2021. Es el segundo trimestre consecutivo en el que los beneficios han aumentado en más de un 20% y el séptimo consecutivo de crecimientos de doble dígito.

El sector energético se beneficia de la guerra en Oriente Medio

El sector energético ha sido uno de los grandes beneficiados del contexto actual. La guerra en Oriente Medio ha distorsionado al mercado, disparando la inflación y poniendo de nuevo a los bancos centrales en el foco. Sin embargo, al sector energético le ha brindado una oportunidad. En concreto, el crecimiento de sus ingresos interanual ha sido del 42,5% con respecto al segundo trimestre del 2025, donde el precio medio del petróleo fue de 63,68$ el barril, frente a los 92,55$ del segundo trimestre del 2026. Y dentro de la industria, el subsector que mejor lo ha hecho ha sido el conocido como downstream, que consiste en el refino y comercialización de petróleo y gas, con un crecimiento de los ingresos del 53%. En España tenemos el ejemplo de Repsol, que consiguió un aumento de los ingresos de más del 35% y un beneficio por acción 6 veces superior al del segundo trimestre del 2025. De hecho, el principal impulsor fue el segmento industrial, donde se recoge el negocio de refino y en el que el margen de refino fue de 14$ el barril frente a los 5,9$ del segundo trimestre del 2025. Esto permitió a la empresa anunciar un aumento de 150 millones de euros en su programa de recompra de acciones y una tercera ronda de recompras en octubre.

La IA sigue en el punto de mira

Pero esto no es todo. La tecnología también está de dulce y los ingresos han crecido un 35,9% interanual, con el segmento de semiconductores y equipamiento experimentando un incremento del 77%.

Sin embargo, aunque el optimismo alrededor de la IA sigue disparado, nosotros tenemos algunas dudas sobre la sostenibilidad de esta tendencia. La relación está clara y mientras los hiperescaladores junto con Anthropic y OpenAI sigan invirtiendo en la IA miles de millones de dólares cada año, con semejantes tasas de crecimiento en el capex, el resto de la cadena de valor del sector va a crecer. Pero la sostenibilidad de las inversiones de algunas de estas empresas son bastante cuestionables. No solo por la competencia entre las empresas americanas, sino por el crecimiento de las chinas.

ChatGPT ha rebajado el precio de GPT-5.6 Luna desde 1$ hasta 0,2$ por cada millón de tokens de entrada y de 6$ a 1,2$ por cada millón de tokens de salida. Por su parte, Anthropic lanzó Opus 5 con una tarifa de 5$ por millón de tokens de entrada y 25$ por millón de tokens de salida, lo que supone la mitad que el modelo Fable 5. Además, la compañía canceló esta semana un aumento de precios que tenía planeado para el Sonnet 5 que se iba a producir en septiembre. Aunque las compañías no lo digan, está claro que la presión de los modelos chinos está afectando a la demanda, con muchas empresas buscando soluciones para reducir su elevada factura de inteligencia artificial. El coste por millón de tokens también es cada vez más barato, pero para empresas que están destruyendo caja la rebaja de precios está posiblemente muy ligada a la consecución de nuevos clientes. Además, hablamos de recortes de entre el 50% y el 80%, lo que refleja incluso urgencia.

Si la competencia china sigue creciendo y los consumidores buscan alternativas más baratas, los grandes planes de inversiones del sector pueden reducirse, lo que también se transmitirá a toda la cadena de valor y por tanto llegará a los fabricantes de chips y equipamiento para chips. Todo esto ocurre con Anthropic buscando salir en octubre a bolsa con una valoración de 2 trillions de dólares, lo que de conseguirse rompería el récord de SpaceX.

Las valoraciones de momento acompañan. De hecho, incluso en China los múltiplos se han disparado. El Shanghai’s Star 50, que recoge la evolución de las 50 empresas más grandes y líquidas de las tecnológicas chinas, está cotizando a más de 150 veces beneficios de los últimos 12 meses, lo que supera las 35 veces del Nasdaq 100. Ahora bien, si las empresas como Anthropic o OpenAI retrasan demasiado su salida a bolsa, podrían ver un recorte de valoración importante. Pensamos que esto puede producirse si las empresas chinas siguen avanzando, ya que la tesis que hay detrás de esos múltiplos es precisamente que las tecnológicas chinas recortarán distancia con respecto a las americanas. El optimismo es tal en China que el índice ya ha subido un 29% en este 2026 mientras que el resto de índices del país apenas está plano. El consenso de analistas espera que los beneficios por acción del índice suba más de un 200% interanual en el 2026 y un 40% adicional en 2027, y parte de ese crecimiento venga probablemente de robar cuota de mercado a compañías americanas.

¿Habrá subida de tipos en lo que queda de año?

Si nos centramos en el plano macro, el dato de inflación reafirmó aún más las expectativas del mercado de que en septiembre no habrá subida de tipos por parte de la FED. Si hace una semana se estimaba una probabilidad del 44,4% de subida de 25 puntos básicos, ahora ha bajado al 30,4%. La caída de la inflación fue muy leve, ya que hablamos de una décima en la interanual hasta el 3,4% frente al 3,5% del mes de junio. Sin embargo, la intermensual fue de tan solo el 0,1%, lo que implica una tasa anualizada del 1,2%. Los riesgos inflacionarios continúan, con el precio medio del barril de brent en agosto un 1,4% por encima de la media de julio, pero el mercado cree que la FED primará mucho más el mercado laboral que la inflación.

De hecho, esta visión se vio reforzada después del informe de ventas minoristas, donde se mostró una caída del -0,6% intermensual frente al avance del 0,1% esperado. Esto refuerza mucho más la idea de que la economía americana está ralentizándose y de que una subida de tipos podría suponer un duro varapalo. Nosotros creemos que frenar la inflación debería ser el objetivo prioritario, aunque es cierto que viendo la dinámica de precios sería prudente no subir tipos en septiembre.

Japón dará mucho que hablar los próximos meses

En Japón estamos viendo revuelo y el yen podría ganar fuerza. Según fuentes anónimas, el Banco de Japón podría subir tipos en la reunión de septiembre y acelerar el ritmo de subidas de tipos. De hecho, el mercado ya le asigna una probabilidad del 80% a la subida de septiembre y el rendimiento de los bonos del gobierno a 5 años ha alcanzado un máximo histórico.

La aceleración en la política monetaria de Japón puede tener varias consecuencias. La primera de ellas es que el yen cobre fuerza a medida que se suben tipos y en Estados Unidos la FED no los sube. Además, si se extreman las expectativas podríamos ver incluso un cierre masivo de posiciones de carry trade, potenciando incluso más al yen, aunque esto depende en parte de que los precios del crudo, que cotizan en dólares, no se vuelvan a disparar. La otra consecuencia es un impacto negativo en la economía, ya que actualmente los tipos se encuentran en su nivel más alto de los últimos 31 años, por lo que una política demasiado restrictiva podría hundir a la economía japonesa.

España no se libra de la inflación

En España preocupa la inflación. El dato de julio es del 3,6%, una décima por encima de la primera lectura. Además, la intermensual fue del 0,3%, lo que deja la anualizada en el 3,66%. Es decir, no vemos ralentización por ningún lado. Además, la armonizada se ubicó en el 3,9%. Esto preocupa porque en otros países europeos la inflación está mucho más controlada, por lo que la presión para que el BCE suba tipos no es tan elevada como parece. Aunque en septiembre podamos ver una subida de 25 puntos básicos, España necesita el final de la guerra y la vuelta a la normalidad de los precios del petróleo. El transporte fue el componente que mayor impacto tuvo en la inflación, debido a los precios del combustible. En cualquier caso, la inflación en España es mayor porque estamos en una economía sobrecalentada.

Eventos de la semana

Esta semana también tenemos algunos datos claves importantes. Empezaremos con el dato del PIB anualizado del segundo trimestre de Japón. Recordemos que el país está en pleno proceso de subida de tipos de interés, por lo que cualquier dato macro que refleje una ralentización del crecimiento puede impactar en las decisiones del Banco de Japón.

El miércoles tendremos inflación del Reino Unido, así como de la Eurozona. Este punto es clave, ya que se descuenta una subida de tipos en septiembre por parte del BCE. El dato podría cambiar las expectativas del mercado, tal y como hemos visto en otras ocasiones. Ese mismo día tendremos también las actas de la última reunión de la FED.

El jueves tendremos los resultados de Walmart, que sigue en el punto de mira por ser un indicador de la salud del consumidor estadounidense. Por su parte, el jueves tendremos una ola de PMIs en diferentes países.

 Los resultados empresariales del S&P 500 y la guerra de precios en la IA marcan una agenda pendiente de los tipos de interés en EE UU, Japón y la eurozona  

La semana pasada tuvimos contrastes en las bolsas. Si por un lado en Wall Street hemos tenido verde y sobre todo un Nasdaq 100 en el que el optimismo se ha vuelto a desatar, en Europa el sentimiento ha sido mixto y hemos tenido índices que han terminado en negativo. Los resultados y los datos macro han vuelto a condicionar al mercado.

El S&P 500 está de dulce

Los resultados de las empresas del S&P 500 están cerca de cumplir otro hito. Si el crecimiento de los ingresos en el segundo trimestre se cierra en el 15%, a falta de algunas compañías por presentar, sería la mayor tasa de crecimiento de los ingresos desde el cuarto trimestre del 2021, donde fue del 16,1%. Y lo mejor es que esto no se debe únicamente al sector tecnológico o la IA, sino que todos los vectores están reportando crecimientos con respecto al mismo trimestre del año anterior y con 5 de los 11 sectores consiguiendo un crecimiento de doble dígito de los ingresos. Por su parte, los beneficios crecieron casi un 50,4% interanual, lo que supone la tasa de crecimiento más alta desde el segundo trimestre del 2021. Es el segundo trimestre consecutivo en el que los beneficios han aumentado en más de un 20% y el séptimo consecutivo de crecimientos de doble dígito.

El sector energético se beneficia de la guerra en Oriente Medio

El sector energético ha sido uno de los grandes beneficiados del contexto actual. La guerra en Oriente Medio ha distorsionado al mercado, disparando la inflación y poniendo de nuevo a los bancos centrales en el foco. Sin embargo, al sector energético le ha brindado una oportunidad. En concreto, el crecimiento de sus ingresos interanual ha sido del 42,5% con respecto al segundo trimestre del 2025, donde el precio medio del petróleo fue de 63,68$ el barril, frente a los 92,55$ del segundo trimestre del 2026. Y dentro de la industria, el subsector que mejor lo ha hecho ha sido el conocido como downstream, que consiste en el refino y comercialización de petróleo y gas, con un crecimiento de los ingresos del 53%. En España tenemos el ejemplo de Repsol, que consiguió un aumento de los ingresos de más del 35% y un beneficio por acción 6 veces superior al del segundo trimestre del 2025. De hecho, el principal impulsor fue el segmento industrial, donde se recoge el negocio de refino y en el que el margen de refino fue de 14$ el barril frente a los 5,9$ del segundo trimestre del 2025. Esto permitió a la empresa anunciar un aumento de 150 millones de euros en su programa de recompra de acciones y una tercera ronda de recompras en octubre.

La IA sigue en el punto de mira

Pero esto no es todo. La tecnología también está de dulce y los ingresos han crecido un 35,9% interanual, con el segmento de semiconductores y equipamiento experimentando un incremento del 77%.

Sin embargo, aunque el optimismo alrededor de la IA sigue disparado, nosotros tenemos algunas dudas sobre la sostenibilidad de esta tendencia. La relación está clara y mientras los hiperescaladores junto con Anthropic y OpenAI sigan invirtiendo en la IA miles de millones de dólares cada año, con semejantes tasas de crecimiento en el capex, el resto de la cadena de valor del sector va a crecer. Pero la sostenibilidad de las inversiones de algunas de estas empresas son bastante cuestionables. No solo por la competencia entre las empresas americanas, sino por el crecimiento de las chinas.

ChatGPT ha rebajado el precio de GPT-5.6 Luna desde 1$ hasta 0,2$ por cada millón de tokens de entrada y de 6$ a 1,2$ por cada millón de tokens de salida. Por su parte, Anthropic lanzó Opus 5 con una tarifa de 5$ por millón de tokens de entrada y 25$ por millón de tokens de salida, lo que supone la mitad que el modelo Fable 5. Además, la compañía canceló esta semana un aumento de precios que tenía planeado para el Sonnet 5 que se iba a producir en septiembre. Aunque las compañías no lo digan, está claro que la presión de los modelos chinos está afectando a la demanda, con muchas empresas buscando soluciones para reducir su elevada factura de inteligencia artificial. El coste por millón de tokens también es cada vez más barato, pero para empresas que están destruyendo caja la rebaja de precios está posiblemente muy ligada a la consecución de nuevos clientes. Además, hablamos de recortes de entre el 50% y el 80%, lo que refleja incluso urgencia.

Si la competencia china sigue creciendo y los consumidores buscan alternativas más baratas, los grandes planes de inversiones del sector pueden reducirse, lo que también se transmitirá a toda la cadena de valor y por tanto llegará a los fabricantes de chips y equipamiento para chips. Todo esto ocurre con Anthropic buscando salir en octubre a bolsa con una valoración de 2 trillions de dólares, lo que de conseguirse rompería el récord de SpaceX.

Las valoraciones de momento acompañan. De hecho, incluso en China los múltiplos se han disparado. El Shanghai’s Star 50, que recoge la evolución de las 50 empresas más grandes y líquidas de las tecnológicas chinas, está cotizando a más de 150 veces beneficios de los últimos 12 meses, lo que supera las 35 veces del Nasdaq 100. Ahora bien, si las empresas como Anthropic o OpenAI retrasan demasiado su salida a bolsa, podrían ver un recorte de valoración importante. Pensamos que esto puede producirse si las empresas chinas siguen avanzando, ya que la tesis que hay detrás de esos múltiplos es precisamente que las tecnológicas chinas recortarán distancia con respecto a las americanas. El optimismo es tal en China que el índice ya ha subido un 29% en este 2026 mientras que el resto de índices del país apenas está plano. El consenso de analistas espera que los beneficios por acción del índice suba más de un 200% interanual en el 2026 y un 40% adicional en 2027, y parte de ese crecimiento venga probablemente de robar cuota de mercado a compañías americanas.

¿Habrá subida de tipos en lo que queda de año?

Si nos centramos en el plano macro, el dato de inflación reafirmó aún más las expectativas del mercado de que en septiembre no habrá subida de tipos por parte de la FED. Si hace una semana se estimaba una probabilidad del 44,4% de subida de 25 puntos básicos, ahora ha bajado al 30,4%. La caída de la inflación fue muy leve, ya que hablamos de una décima en la interanual hasta el 3,4% frente al 3,5% del mes de junio. Sin embargo, la intermensual fue de tan solo el 0,1%, lo que implica una tasa anualizada del 1,2%. Los riesgos inflacionarios continúan, con el precio medio del barril de brent en agosto un 1,4% por encima de la media de julio, pero el mercado cree que la FED primará mucho más el mercado laboral que la inflación.

De hecho, esta visión se vio reforzada después del informe de ventas minoristas, donde se mostró una caída del -0,6% intermensual frente al avance del 0,1% esperado. Esto refuerza mucho más la idea de que la economía americana está ralentizándose y de que una subida de tipos podría suponer un duro varapalo. Nosotros creemos que frenar la inflación debería ser el objetivo prioritario, aunque es cierto que viendo la dinámica de precios sería prudente no subir tipos en septiembre.

Japón dará mucho que hablar los próximos meses

En Japón estamos viendo revuelo y el yen podría ganar fuerza. Según fuentes anónimas, el Banco de Japón podría subir tipos en la reunión de septiembre y acelerar el ritmo de subidas de tipos. De hecho, el mercado ya le asigna una probabilidad del 80% a la subida de septiembre y el rendimiento de los bonos del gobierno a 5 años ha alcanzado un máximo histórico.

La aceleración en la política monetaria de Japón puede tener varias consecuencias. La primera de ellas es que el yen cobre fuerza a medida que se suben tipos y en Estados Unidos la FED no los sube. Además, si se extreman las expectativas podríamos ver incluso un cierre masivo de posiciones de carry trade, potenciando incluso más al yen, aunque esto depende en parte de que los precios del crudo, que cotizan en dólares, no se vuelvan a disparar. La otra consecuencia es un impacto negativo en la economía, ya que actualmente los tipos se encuentran en su nivel más alto de los últimos 31 años, por lo que una política demasiado restrictiva podría hundir a la economía japonesa.

España no se libra de la inflación

En España preocupa la inflación. El dato de julio es del 3,6%, una décima por encima de la primera lectura. Además, la intermensual fue del 0,3%, lo que deja la anualizada en el 3,66%. Es decir, no vemos ralentización por ningún lado. Además, la armonizada se ubicó en el 3,9%. Esto preocupa porque en otros países europeos la inflación está mucho más controlada, por lo que la presión para que el BCE suba tipos no es tan elevada como parece. Aunque en septiembre podamos ver una subida de 25 puntos básicos, España necesita el final de la guerra y la vuelta a la normalidad de los precios del petróleo. El transporte fue el componente que mayor impacto tuvo en la inflación, debido a los precios del combustible. En cualquier caso, la inflación en España es mayor porque estamos en una economía sobrecalentada.

Eventos de la semana

Esta semana también tenemos algunos datos claves importantes. Empezaremos con el dato del PIB anualizado del segundo trimestre de Japón. Recordemos que el país está en pleno proceso de subida de tipos de interés, por lo que cualquier dato macro que refleje una ralentización del crecimiento puede impactar en las decisiones del Banco de Japón.

El miércoles tendremos inflación del Reino Unido, así como de la Eurozona. Este punto es clave, ya que se descuenta una subida de tipos en septiembre por parte del BCE. El dato podría cambiar las expectativas del mercado, tal y como hemos visto en otras ocasiones. Ese mismo día tendremos también las actas de la última reunión de la FED.

El jueves tendremos los resultados de Walmart, que sigue en el punto de mira por ser un indicador de la salud del consumidor estadounidense. Por su parte, el jueves tendremos una ola de PMIs en diferentes países.

 Noticias de Economía Nacional e Internacional en La Razón

Noticias Similares