Está ocurriendo una cosa casi olvidada con la selección, con el fútbol español si se quiere, pero cristalizado todo, cómo no, en la absoluta. Ha habido un jaleo formidable buscando entradas para los dos primeros partidos en España de la campeona del mundo, hoy en Sevilla contra Croacia y el sábado en Oviedo contra la República Checa. Se agotaron nada más ponerlas a la venta y cualquier favor que se intente, factible en otras épocas, hoy es imposible.
FIFA y UEFA ponen en juego un total de 17 títulos oficiales a nivel de selecciones. España es vigente campeona en casi la mitad (8 de 17). Los rivales y los analistas se rinden al equipo de Luis de la Fuente, que hoy recibe a Croacia en la Liga de Naciones
Está ocurriendo una cosa casi olvidada con la selección, con el fútbol español si se quiere, pero cristalizado todo, cómo no, en la absoluta. Ha habido un jaleo formidable buscando entradas para los dos primeros partidos en España de la campeona del mundo, hoy en Sevilla contra Croacia y el sábado en Oviedo contra la República Checa. Se agotaron nada más ponerlas a la venta y cualquier favor que se intente, factible en otras épocas, hoy es imposible.
La victoria además en Wembley el sábado pasado ha impulsado todavía más la sensación de que estamos ante un momento histórico. El equipo entrenado por Luis de la Fuente acumula 39 partidos oficiales sin perder y no parece sencillo que esa racha se rompa, aunque se supone que tarde o temprano lo hará. Alrededor del equipo sólo se escuchan frases de admiración. Retumban hoy las palabras del seleccionador austriaco, Ralf Rangnick, tras perder contra España en diesiseisavos del Mundial. «No me sorprendería que nos hubiéramos enfrentado no sólo a los actuales campeones de Europa, sino también a los futuros campeones del mundo. Es muy difícil jugar contra España. Son buenísimos. Son un reloj. Es imposible competirles tácticamente».
Los mejores analistas también se rinden a la selección. El sábado por la noche, los televidentes ingleses pudieron escuchar el análisis de dos personalidades muy respetadas. «Miras a España y notas una cosa: el momento de los pases. Ese es un equipo que tiene una identidad. Conocen sus fortalezas, saben a dónde va el próximo pase y todos se ven cómodos en el sistema» decía James Carragher, ex futbolista del Liverpool y comentarista de Sky Sports.
Y ampliaba Thierry Henry: «España explica la diferencia entre jugar al fútbol y entenderlo. Cuando se vio por detrás en el marcador no perdió la calma, no renunció a su identidad ni buscó soluciones desesperadas. Siguió pasando, moviéndose y creyendo en su fútbol. La remontada no fue cuestión de suerte. Fue el resultado de un equipo que sabe perfectamente cómo quiere atacar. España tiene paciencia, técnica e inteligencia. Hace que el rival corra, pierda su posición y acaba encontrando los espacios», explicaba el francés.
La absoluta es, de este modo, la joya de la corona de un imperio, el del fútbol español, que asusta al personal. Medirse hoy a España es un marrón bastante serio. De hecho a Zidane, nuevo seleccionador francés, le preguntaron el día de su presentación por si quería la revancha contra España y dijo que bueno, que mejor íbamos paso a paso y que había que pensar en Turquía, donde ganó el otro día.
Los números, como se podía intuir, defienden esta sensación global. Si contamos todos los torneos internacionales, masculinos y femeninos, desde la primera categoría que tiene eventos oficiales (los sub’17), el fútbol pone en juego un total de 17 tronos. En categoría masculina son nueve (Mundial, Eurocopa, Liga de Naciones, Juegos Olímpicos, Europeo sub’21, Mundial sub’20, Europeo sub’19 y Mundial sub’17 y Europeo sub’17). En categoría femenina son ocho (Mundial, Eurocopa, Liga de Naciones, Juegos Olímpicos, Mundial sub’20, Europeo sub’19, Mundial sub’17 y Europeo sub’17).
Pues bien, a fecha de hoy, España es la campeona vigente en casi la mitad de ellos. Un total de ocho. En los chicos, la absoluta es campeona del mundo (2026) y de Europa (2024); la sub’23, campeona olímpica (2024) y la sub’19, campeona europea. En las chicas, la absoluta femenina es campeona del mundo (2023) y de la Liga de Naciones (2025); la sub’20, campeona del mundo (2026) y la sub’19, campeona de Europa. Echando un vistazo a la historia, España ha ganado 57 títulos internacionales (37 ellos y 20 ellas). «Esto es fruto de un trabajo que se viene haciendo en España desde hace muchos años», explicaba Luis de la Fuente el pasado viernes en Wembley a preguntas de la prensa inglesa.
También hay otros parámetros para medir la salud del fútbol patrio. Por ejemplo, resaltar que las selecciones masculina y femenina ocupan el número 1 del ranking FIFA, algo que sólo ocurre en otro deporte, el baloncesto, pero ahí con Estados Unidos. En el resto de deportes colectivos más o menos populares, ni rastro de esa duplicidad. En balonmano son Dinamarca (chicos) y Noruega (chicas). En voleibol, Polonia e Italia, en rugby, Sudáfrica e Inglaterra, en hockey hierba, Alemania y Países Bajos… Otro más: de los cinco candidatos a ganar el Balón de Oro entre los entrenadores, cuatro son españoles. De la Fuente, con todas las papeletas para ganar, Luis Enrique (PSG), Arteta (Arsenal) y Unai Emery (Aston Villa). Sólo Vincent Kompany (Bayern) se ha colado ahí.
En los últimos tres años, la selección, que hoy se mide a Croacia por el primer puesto del grupo de clasificación de la Liga de Naciones, ha ganado en partido oficial a seis de las otras siete campeonas del mundo. Ganó a Argentina (final), Francia (semifinal) y Uruguay (fase de grupos) en el último Mundial, pero también se ha impuesto a Alemania, Inglaterra e Italia en la pasada Eurocopa. De hecho, a Francia le ha ganado las tres últimas veces que ha jugado. Con Italia e Inglaterra la cosa se queda en dos. Brasil es la única reina del mundo que no se ha medido a España en partido oficial en este tiempo (lo hizo en un amistoso, marzo de 2023, resuelto con empate).
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