Paramount-Warner Bros. Discovery: la fusión que amenaza a Hollywood

La posible fusión entre Paramount Skydance y Warner Bros. Discovery afronta un escenario cada vez más complejo en Estados Unidos. A la batalla judicial que determinará si la operación, valorada en unos 111.000 millones de dólares, puede completarse se suma ahora un informe que alerta del impacto que la integración podría tener sobre el empleo y la actividad económica de Hollywood. El estudio elaborado por CVL Economics para el Departamento de Oportunidad Económica del Condado de Los Ángeles calcula que, si la operación sale adelante y se ejecuta según las previsiones, entre 2027 y 2030 podrían quedar en riesgo 4.495 años de empleo directo en el sector cinematográfico y televisivo. La cifra asciende a 10.360 años de empleo al incluir los puestos indirectos e inducidos relacionados con proveedores, empresas de servicios y el consumo de los trabajadores afectados.

El impacto económico también sería considerable. El informe calcula 1.260 millones de dólares menos en ingresos laborales, 2.790 millones en valor añadido y 4.060 millones en producción económica, además de unos 547 millones de dólares de ingresos fiscales en riesgo, de los que 78,6 millones corresponderían a impuestos locales. La preocupación se centra en la concentración que supondría reunir bajo una misma compañía dos grandes grupos que compiten en producción, distribución y streaming. Paramount y Warner mantienen acuerdos con unos 895 creadores, por lo que la operación reduciría el número de compradores capaces de aprobar nuevos proyectos. La consolidación de producciones, la reducción de oportunidades para los equipos de rodaje y la revisión de acuerdos con creadores aparecen entre los factores que podrían provocar la pérdida de empleo.

El riesgo llega, además, en un momento delicado para la industria audiovisual de California. Los Ángeles cerró 2025 con una media de 93.263 empleos cinematográficos, un 35,7% menos que en 2022, mientras que el número de establecimientos vinculados al sector se redujo un 12,3% desde su máximo de 2021. La nueva compañía tendría que afrontar una elevada carga de deuda y un plan de ahorro superior a 6.000 millones de dólares anuales. El informe estima que entre 9.000 y 14.900 años de empleo corporativo podrían quedar en riesgo a escala mundial. Como referencia, tras la compra de Fox por Disney, la producción de los estudios adquiridos cayó un 64,9%. El propio estudio advierte de que aquel precedente no permite anticipar lo que ocurrirá con Paramount y Warner, aunque sí muestra el efecto que puede tener la concentración de grandes estudios.

Un futuro judicial marcado por el retraso

La operación tendrá que superar primero el principal obstáculo en Estados Unidos. La jueza Araceli Martínez-Olguín ha fijado para el 2 de marzo de 2027 el comienzo del juicio antimonopolio, que se prolongará hasta el 19 de marzo. La audiencia previa se celebrará el 24 de febrero. El calendario supone un revés para Paramount Skydance, que pretendía que el proceso comenzara en noviembre, mientras que los fiscales generales de 12 estados y el Sindicato de Guionistas de Estados Unidos (WGA) habían solicitado que se celebrara en abril de 2027.

El retraso tiene también un coste económico. Desde el 1 de octubre, Paramount comenzará a acumular una compensación de 7 millones de dólares diarios que deberá abonar a los accionistas de Warner Bros. Discovery hasta que la transacción se complete. Si el juicio termina en la fecha prevista, los pagos podrían rondar los 1.200 millones de dólares. La compañía ha solicitado además al tribunal modificar la orden que mantiene bloqueada la operación y que los demandantes depositen una fianza de 1.884.726.092,73 dólares antes del 30 de septiembre de 2026, al considerar que el retraso le está generando costes millonarios.

La petición ha abierto otro frente con los estados que se oponen a la adquisición, encabezados por el fiscal general de California, Rob Bonta. Los demandantes y el WGA sostienen que la compra podría reducir la competencia en distintos mercados audiovisuales y derivar en despidos y un aumento de los precios para los consumidores. Paramount defiende, por el contrario, que la operación reforzará su posición frente a grandes plataformas como Netflix y Disney y será beneficiosa para consumidores y trabajadores.

El enfrentamiento amenaza incluso con modificar el mapa de producción de Hollywood. Los asesores de David Ellison consideran que el clima regulatorio en California se ha vuelto «inhóspito» y han advertido de que un bloqueo podría acelerar la salida del grupo del estado. Paramount ya cuenta con una alternativa en Bayonne (Nueva Jersey), donde ha alquilado cerca de 28.000 metros cuadrados de estudios, mientras que Texas aparece también como posible destino por sus menores costes y por la presencia allí de Oracle, la compañía dirigida por Larry Ellison, padre de David Ellison. El Reino Unido es otra alternativa competitiva: Leavesden se acerca en capacidad a Burbank y sus costes inmobiliarios netos son alrededor de un 40% inferiores, además de contar con incentivos para atraer rodajes.

Reino Unido da luz verde a la operación

Mientras Estados Unidos mantiene la operación paralizada a la espera del juicio, Reino Unido ya ha dado luz verde a la adquisición. La Autoridad de Competencia y Mercados (CMA) concluyó que la operación no plantea problemas de competencia que requieran nuevas actuaciones y la secretaria de Cultura, Lisa Nandy, descartó intervenir por razones de interés público. Paramount reforzó durante el proceso sus compromisos sobre oferta audiovisual, noticias y programación en el mercado británico.

El respaldo británico no ha sido solo institucional. David Ellison desplegó desde enero una campaña de acercamiento con políticos, reguladores y representantes de la industria, entre ellos la propia Nandy. El objetivo era defender que la unión permitiría a los estudios tradicionales competir con mayor fuerza frente a Netflix, Disney y otras grandes plataformas. Tim Richards, director ejecutivo de Vue, calificó la decisión de la CMA de «hito importante», mientras que Sir Peter Bazalgette, expresidente de ITV y asesor del Gobierno británico, defendió la consolidación como una necesidad para las industrias creativas. El analista Mark Oliver también considera que la operación presenta pocas amenazas para la competencia en Reino Unido ante la presencia de rivales como Netflix, Amazon, Disney, Universal y la BBC.

La situación refleja así dos escenarios muy distintos. Europa ofrece a Paramount un respaldo importante, mientras Estados Unidos mantiene abierta una batalla judicial de enormes consecuencias económicas. En el centro queda Hollywood, una industria que ya ha perdido miles de empleos y que podría afrontar una nueva ola de recortes, deslocalización de producciones y concentración empresarial si la fusión termina completándose.

 Miles de empleos y miles de millones de dólares se verían afectados si se produce finalmente la fusión entre los estudios cinematográficos de Paramount SkyDance y Warner Bros. Discovery  

La posible fusión entre Paramount Skydance y Warner Bros. Discovery afronta un escenario cada vez más complejo en Estados Unidos. A la batalla judicial que determinará si la operación, valorada en unos 111.000 millones de dólares, puede completarse se suma ahora un informe que alerta del impacto que la integración podría tener sobre el empleo y la actividad económica de Hollywood. El estudio elaborado por CVL Economics para el Departamento de Oportunidad Económica del Condado de Los Ángeles calcula que, si la operación sale adelante y se ejecuta según las previsiones, entre 2027 y 2030 podrían quedar en riesgo 4.495 años de empleo directo en el sector cinematográfico y televisivo. La cifra asciende a 10.360 años de empleo al incluir los puestos indirectos e inducidos relacionados con proveedores, empresas de servicios y el consumo de los trabajadores afectados.

El impacto económico también sería considerable. El informe calcula 1.260 millones de dólares menos en ingresos laborales, 2.790 millones en valor añadido y 4.060 millones en producción económica, además de unos 547 millones de dólares de ingresos fiscales en riesgo, de los que 78,6 millones corresponderían a impuestos locales. La preocupación se centra en la concentración que supondría reunir bajo una misma compañía dos grandes grupos que compiten en producción, distribución y streaming. Paramount y Warner mantienen acuerdos con unos 895 creadores, por lo que la operación reduciría el número de compradores capaces de aprobar nuevos proyectos. La consolidación de producciones, la reducción de oportunidades para los equipos de rodaje y la revisión de acuerdos con creadores aparecen entre los factores que podrían provocar la pérdida de empleo.

El riesgo llega, además, en un momento delicado para la industria audiovisual de California. Los Ángeles cerró 2025 con una media de 93.263 empleos cinematográficos, un 35,7% menos que en 2022, mientras que el número de establecimientos vinculados al sector se redujo un 12,3% desde su máximo de 2021. La nueva compañía tendría que afrontar una elevada carga de deuda y un plan de ahorro superior a 6.000 millones de dólares anuales. El informe estima que entre 9.000 y 14.900 años de empleo corporativo podrían quedar en riesgo a escala mundial. Como referencia, tras la compra de Fox por Disney, la producción de los estudios adquiridos cayó un 64,9%. El propio estudio advierte de que aquel precedente no permite anticipar lo que ocurrirá con Paramount y Warner, aunque sí muestra el efecto que puede tener la concentración de grandes estudios.

Un futuro judicial marcado por el retraso

La operación tendrá que superar primero el principal obstáculo en Estados Unidos. La jueza Araceli Martínez-Olguín ha fijado para el 2 de marzo de 2027 el comienzo del juicio antimonopolio, que se prolongará hasta el 19 de marzo. La audiencia previa se celebrará el 24 de febrero. El calendario supone un revés para Paramount Skydance, que pretendía que el proceso comenzara en noviembre, mientras que los fiscales generales de 12 estados y el Sindicato de Guionistas de Estados Unidos (WGA) habían solicitado que se celebrara en abril de 2027.

El retraso tiene también un coste económico. Desde el 1 de octubre, Paramount comenzará a acumular una compensación de 7 millones de dólares diarios que deberá abonar a los accionistas de Warner Bros. Discovery hasta que la transacción se complete. Si el juicio termina en la fecha prevista, los pagos podrían rondar los 1.200 millones de dólares. La compañía ha solicitado además al tribunal modificar la orden que mantiene bloqueada la operación y que los demandantes depositen una fianza de 1.884.726.092,73 dólares antes del 30 de septiembre de 2026, al considerar que el retraso le está generando costes millonarios.

La petición ha abierto otro frente con los estados que se oponen a la adquisición, encabezados por el fiscal general de California, Rob Bonta. Los demandantes y el WGA sostienen que la compra podría reducir la competencia en distintos mercados audiovisuales y derivar en despidos y un aumento de los precios para los consumidores. Paramount defiende, por el contrario, que la operación reforzará su posición frente a grandes plataformas como Netflix y Disney y será beneficiosa para consumidores y trabajadores.

El enfrentamiento amenaza incluso con modificar el mapa de producción de Hollywood. Los asesores de David Ellison consideran que el clima regulatorio en California se ha vuelto «inhóspito» y han advertido de que un bloqueo podría acelerar la salida del grupo del estado. Paramount ya cuenta con una alternativa en Bayonne (Nueva Jersey), donde ha alquilado cerca de 28.000 metros cuadrados de estudios, mientras que Texas aparece también como posible destino por sus menores costes y por la presencia allí de Oracle, la compañía dirigida por Larry Ellison, padre de David Ellison. El Reino Unido es otra alternativa competitiva: Leavesden se acerca en capacidad a Burbank y sus costes inmobiliarios netos son alrededor de un 40% inferiores, además de contar con incentivos para atraer rodajes.

Reino Unido da luz verde a la operación

Mientras Estados Unidos mantiene la operación paralizada a la espera del juicio, Reino Unido ya ha dado luz verde a la adquisición. La Autoridad de Competencia y Mercados (CMA) concluyó que la operación no plantea problemas de competencia que requieran nuevas actuaciones y la secretaria de Cultura, Lisa Nandy, descartó intervenir por razones de interés público. Paramount reforzó durante el proceso sus compromisos sobre oferta audiovisual, noticias y programación en el mercado británico.

El respaldo británico no ha sido solo institucional. David Ellison desplegó desde enero una campaña de acercamiento con políticos, reguladores y representantes de la industria, entre ellos la propia Nandy. El objetivo era defender que la unión permitiría a los estudios tradicionales competir con mayor fuerza frente a Netflix, Disney y otras grandes plataformas. Tim Richards, director ejecutivo de Vue, calificó la decisión de la CMA de «hito importante», mientras que Sir Peter Bazalgette, expresidente de ITV y asesor del Gobierno británico, defendió la consolidación como una necesidad para las industrias creativas. El analista Mark Oliver también considera que la operación presenta pocas amenazas para la competencia en Reino Unido ante la presencia de rivales como Netflix, Amazon, Disney, Universal y la BBC.

La situación refleja así dos escenarios muy distintos. Europa ofrece a Paramount un respaldo importante, mientras Estados Unidos mantiene abierta una batalla judicial de enormes consecuencias económicas. En el centro queda Hollywood, una industria que ya ha perdido miles de empleos y que podría afrontar una nueva ola de recortes, deslocalización de producciones y concentración empresarial si la fusión termina completándose.

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