Mbappé regresa en su punto en un Madrid que golea y madura en el final de su pretemporada

A Mbappé no podrá decirle Mourinho que se ha descuidado en las vacaciones, como dijo de Bernardo Silva. El francés ha vuelto fino, finísimo. Un gol a la primera, un cambio de ritmo frenético, un centro tras desborde… El francés mostró el catálogo cuando lo que se esperaba de su regreso en pretemporada era soltar las piernas. Está, pues, en su punto para empezar la Liga la próxima semana, en campo del Espanyol, en un Madrid que madura y en el que debutaron Konaté, Cucurella y Diomande.

 El equipo de Mourinho vence en el estadio del Schalke (0-3) en el sexto amistoso antes de empezar la Liga. Debutan Konaté, Cucurella y Diomande  

A Mbappé no podrá decirle Mourinho que se ha descuidado en las vacaciones, como dijo de Bernardo Silva. El francés ha vuelto fino, finísimo. Un gol a la primera, un cambio de ritmo frenético, un centro tras desborde… El francés mostró el catálogo cuando lo que se esperaba de su regreso en pretemporada era soltar las piernas. Está, pues, en su punto para empezar la Liga la próxima semana, en campo del Espanyol, en un Madrid que madura y en el que debutaron Konaté, Cucurella y Diomande.

El último amistoso de pretemporada presentó a un Madrid más afinado y coral, y que dejó pistas de lo que quiere estructuralmente el entrenador portugués. Todavía no fue el Madrid con su once definido, pero en el que comenzó frente al Schalke ya figuraban Courtois, Valverde, Mbappé o Vinicius, ensamblados en un 4-2-3-1, sistema que permite optimizar al máximo a centrocampistas por ahora en una situación indefinida. Fueron los casos, por ejemplo, de Bernardo Silva y Güler, el primero en el doble pivote y el turco más cerca del área. Cuando Camavinga entró, tras el descanso, por Güler, el portugués se situó en la posición más avanzada. Por sus condiciones, Bernardo puede jugar en ambas, y todo indica que será de ese modo.

El Schalke vuelve a la Bundesliga esta temporada, después de dos años en la segunda categoría del fútbol alemán. La motivación ante su gente era, pues, enorme, pero su nivel y jerarquía están lejos de la élite europea. Sabía el Madrid que tendría un rival intenso, como le ocurrió ante el Deportivo en el Teresa Herrera, y respondió con seriedad y un grado más inicialmente en la presión.

El primer gol llegó en ese contexto, aunque lo que más pesó en la jugada fue el error ajeno. A Mbappé le llegó un regalo. Una vez ante la diana, golpeó preciso, como en una mesa de billar. En las acciones siguientes quedó claro que no sólo tenía ajustado el punto de mira, también el físico, al ganar el área por piernas y dejar atrás a su marcador para perder el mano a mano con Karius, dar medio gol a Vinicius, que falló, o centrar para que Huijsen probara de nuevo al portero del Schalke. Pese a ser goleado, Karius respondió al caudal ofensivo de un equipo que le traía uno de los peores recuerdos de su carrera: su error en la final de la Champions ante el Liverpool, en 2018.

No era la primera vez que Huijsen se elevaba en el área ajena. De ese modo llegó el segundo gol del Madrid. Una interesante opción de futuro en el balón parado.

Mbappé se retiró en el descanso para que entrara Espí, con facilidad para cazar en el área. Casi a la primera lo hizo. Veremos muchos minutos de este futbolistas en días de atasco. Al tercer gol le siguieron los cambios en ambos equipos, y el momento para que en el Madrid jugaran por primera vez Cucurella, en su sitio, y Diomande, discreto, y empezara a tener minutos Bellingham sin que se retirara Vinicius. Los necesita para encontrar su punto de forma, con el que ha llegado Mbappé.

 Noticias de Deportes

Noticias Similares