Katie Zacharia compareció este martes ante el atril para presentarse como la nueva secretaria de prensa de la Casa Blanca, pero, en su lugar, despertó dudas entre algunos aliados de la Administración sobre si estaba preparada para asumir uno de los puestos más fiscalizados del mundo.
La primera comparecencia de Katie Zacharia deja a algunos aliados de Trump preguntándose cómo afrontará este puesto de tan alto perfil
Katie Zacharia compareció este martes ante el atril para presentarse como la nueva secretaria de prensa de la Casa Blanca, pero, en su lugar, despertó dudas entre algunos aliados de la Administración sobre si estaba preparada para asumir uno de los puestos más fiscalizados del mundo.
Leyó directamente de una lista de logros del presidente Trump, con una voz entrecortada por momentos. La portavoz admitió únicamente tres preguntas antes de remitir a los periodistas a hablar directamente con el presidente. Se refirió por error a su marido como «mi presidente». En total, su primera rueda de prensa duró menos de 15 minutos.
Fue un debut accidentado para Zacharia, seleccionada por Trump la semana pasada para sustituir a Karoline Leavitt, quien renunció al cargo en agosto.
La comparecencia contó con una cobertura total en los medios. Un antiguo alto cargo de la Administración describió la intervención inaugural como un esfuerzo encomiable. Otros funcionarios del Gobierno, viéndolo desde sus despachos, percibieron nerviosismo en su voz y se preguntaron por qué Trump había colocado a la nueva secretaria de prensa frente a las cámaras tan rápido en vez de permitirle una adaptación progresiva al cargo.
Kayleigh McEnany, presentadora de Fox News que ejerció como portavoz de la Casa Blanca durante el primer mandato de Trump, señaló que Zacharia tuvo «un margen de maniobra mínimo» antes de verse con la prensa. La nueva secretaria de prensa, que compaginaba la mudanza de su familia a Washington, contó con menos de 24 horas para prepararse y recibió el material informativo esa misma mañana, según declaró un alto funcionario de la Administración.
Las críticas no fueron unánimes. La Casa Blanca ensalzó el debut de Zacharia describiéndolo como «una rueda de prensa inaugural rotunda».
Portavoces de la Casa Blanca tanto de administraciones republicanas como demócratas califican este cometido como el trabajo más difícil de todo Washington, una labor aún más compleja con un jefe tan exigente como Trump, quien suele presumir de ser su propio y mejor portavoz.
En internet, los críticos se preguntaban si su mandato durará más que el de Anthony Scaramucci, quien ocupó fugazmente el puesto de director de comunicación durante el primer mandato de Trump. Scaramucci fue destituido a los 11 días tras conceder una entrevista repleta de improperios a The New Yorker en la que arremetía contra el personal directivo de la Casa Blanca.
«El reloj no se detiene», escribió Scaramucci sobre Zacharia en una red social. «Hasta ahora, 1/11 de Scaramucci».
Destacados aliados externos de Trump apuntaron que los primeros días rara vez transcurren sin contratiempos. Megyn Kelly, presentadora de podcast conservadora, comentó el martes en su programa que la primera rueda de prensa de Zacharia «no fue especialmente bien», pero recalcó que tiene margen de mejora. «Si dentro de un año sigue en este puesto, lo hará muchísimo mejor», aseguró Kelly, «y la verdad es que no hay atajos para recorrer el camino de principio a fin«.
«Quizá dio la impresión de estar un poco nerviosa al leer la declaración preparada, pero resultó muy cercana y agradable», afirmó Andrew Kolvet, portavoz de Turning Point USA. Pese a la brevedad del encuentro, señaló que Zacharia generó noticias, concluyendo con un «comienzo sólido; ¡bien por ella!».
La noticia de última hora: la Casa Blanca había pedido la renuncia de la embajadora de Estados Unidos en Grecia, Kimberly Guilfoyle. «Hemos solicitado a la embajadora Guilfoyle su dimisión. Ha sido un elemento magnífico para el equipo y le deseamos lo mejor», declaró Zacharia al responder a una pregunta sobre la embajadora, a raíz de informaciones publicadas por The Wall Street Journal que apuntaban a que Guilfoyle había solicitado 100.000 dólares a un donante de Trump en vísperas de su comparecencia de confirmación el año pasado.
«No hay nada que le facilite más el trabajo al portavoz de la Casa Blanca que dar noticias duras», aseguró en una entrevista en Fox News Ari Fleischer, quien desempeñó dicho papel durante el mandato de George W. Bush.
Zacharia llega a la Casa Blanca como una relativa novata a la hora de dar explicaciones ante los medios. Anteriormente trabajó como asesora de comunicación para Trump Media & Technology Group, la empresa matriz de la plataforma Truth Social. Trabajó brevemente en el Departamento de Seguridad Nacional a principios del segundo mandato de Trump, antes de captar la atención del presidente al defenderle en cadenas de televisión por cable como CNN, Fox News y Newsmax.
En su perfil de LinkedIn figura que se graduó en la Facultad de Derecho Caruso de la Universidad Pepperdine. Cuando un reportero preguntó a Trump, de camino a embarcar en el Marine One tras la comparecencia, en qué estado había aprobado el examen del colegio de abogados, el presidente miró a Zacharia y le preguntó: «¿En qué estado?».
«Cuando me mudé a China», respondió Zacharia. Trabajó en Pekín como abogada asociada para el bufete Zhong Lun Law Firm, según su perfil de Linkedin. Un representante de la Casa Blanca afirmó que Zacharia se había trasladado previamente a China debido al trabajo de su marido en fondos de capital riesgo y que, mientras estuvo allí, ejerció en el área de derecho mercantil internacional.
Durante la rueda de prensa, Zacharia se comprometió a conservar el llamado «asiento para nuevos medios» -reservado a publicaciones digitales emergentes o menos conocidas- instaurado el año pasado por Leavitt, y expresó su deseo de «ampliarlo en la medida de lo posible». Sin embargo, no precisó con qué frecuencia se convocarán las ruedas de prensa. Leavitt las celebraba aproximadamente una vez por semana, mientras que los portavoces anteriores solían comparecer ante los corresponsales a diario.
Un alto funcionario del Gobierno afirmó que Zacharia informará a la prensa siempre que el presidente se lo pida.
Zacharia asume el cargo en un momento en el que la ya tensa relación de Trump con la prensa se ha vuelto aún más conflictiva. CNN, Politico y MS NOW han demandado a la Administración tras habérseles vetado el acceso a la Casa Blanca. Se espera que un juez federal se pronuncie en breve sobre si dicho veto puede mantenerse en pie mientras el litigio sigue su curso.
Aunque su comparecencia de estreno fue retransmitida en directo por los canales de cable y las principales cadenas de televisión generalistas, Zacharia recibió el visto bueno del presidente al término del acto. Mientras caminaba hacia el helipuerto para desplazarse a un mitin de campaña, Trump elogió a su nuevo fichaje y declaró ante los periodistas: «Me ha parecido que ha estado muy bien».
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