Kevin Carrera, Mr. Gay 2026: «Recuerdo mi adolescencia con muchas dudas y miedo»

El pasado viernes 3 de julio, la Plaza de España de Madrid volvió a convertirse en uno de los grandes escenarios del MADO (Madrid Orgullo) con la celebración de la gala de Mr. Gay España 2026. Allí, entre música, reivindicación y miles de asistentes, el vigués Kevin Carrera, de 27 años, se alzó con un título que trasciende la estética para reconocer el compromiso, la capacidad de inspirar y la defensa de los derechos y la visibilidad del colectivo LGTBIQ+. Su emotivo testimonio sobre el rechazo que sufrió por parte de su padre y el papel fundamental que ha desempeñado su madre conquistaron al jurado y al público. Ahora, convertido en el nuevo embajador de campañas como #OrgulloEnMiPueblo, Kevin se sincera con LA RAZÓN sobre el miedo, el perdón, la aceptación y la historia de superación que le ha llevado a convertirse en la nueva voz de un certamen donde la belleza solo es el punto de partida.

-¿Por qué el concurso de Mr. Gay es mucho más que un concurso de belleza?

Porque aquí no se valora solo una imagen. Se valora la historia que hay detrás de cada persona. Todos llegamos con una mochila diferente y con experiencias que pueden ayudar a otras personas. La banda es importante, pero la verdadera responsabilidad empieza cuando te la ponen. Ahí entiendes que tienes una voz y que puedes utilizarla para generar un cambio.

-Hay quien piensa que un certamen de belleza puede resultar contradictorio con el mensaje de diversidad. ¿Cómo respondes a esa crítica?

Lo entiendo, porque durante mucho tiempo los concursos de belleza se asociaban únicamente al físico. Pero Mr. Gay España lleva años demostrando que va mucho más allá. Aquí no gana el más guapo; gana quien tiene algo que decir, quien representa unos valores y quien puede inspirar a otras personas. La diversidad también significa que cada uno pueda expresarse y mostrarse tal y como es.

«Aquí no gana el más guapo; gana quien tiene algo que decir»

-¿Qué sueño te gustaría cumplir gracias a la visibilidad que te da este título?

Me gustaría que mi historia pudiera ayudar a alguien. Si un chico o una chica que vive con miedo, que siente que no encaja o que todavía no puede ser quien es encuentra un poco de fuerza al escucharme, para mí ya habrá merecido la pena. Ese sería mi mayor logro.

-Emocionaste con el discurso sobre tu padre. Si mañana llamara a tu puerta, ¿qué le dirías? ¿No le guardas rencor?

Le diría que el tiempo me ha enseñado que vivir con rencor solo hace daño a quien lo siente. No puedo cambiar el pasado, pero sí puedo decidir cómo quiero vivir mi presente. Si algún día quisiera hablar conmigo, lo escucharía. No porque olvide lo que pasó, sino porque he aprendido que perdonar también es una forma de seguir adelante.

-¿Qué papel ha jugado tu madre para que hoy seas la persona que eres?

Mi madre ha sido mi mayor apoyo. Siempre ha estado cuando más la he necesitado y me ha enseñado el valor del esfuerzo, del respeto y de no rendirme. Muchas de las cosas que soy hoy se las debo a ella. Si estoy aquí es, en gran parte, porque nunca dejó de creer en mí.

-Hablaste del miedo al rechazo. ¿Cuál fue el momento más duro en ese sentido?

El momento más duro fue cuando sentí que tenía que medir cada palabra y cada gesto por miedo a no ser aceptado. Vivir pensando constantemente en cómo te van a mirar los demás es muy agotador. Con el tiempo entendí que la única persona a la que no podía fallar era a mí mismo.

«Vivir pensando constantemente en cómo te van a mirar los demás es muy agotador»

-La adolescencia suele ser dura en personas LGBTIQ+. ¿Cómo recuerdas la tuya?

La recuerdo con muchas dudas y con mucho miedo. Quería encajar como cualquier adolescente, pero al mismo tiempo sentía que escondía una parte muy importante de mí. Por suerte, con los años entendí que ser diferente nunca fue el problema. El problema era pensar que tenía que cambiar para gustar a los demás.

-Defiendes la campaña #OrgulloEnMiPueblo. ¿Qué diferencias has vivido entre crecer en una ciudad como Vigo y la realidad de muchos pueblos? ¿El “armario” es más oscuro y pequeño en zonas rurales?

Yo crecí en Vigo y, aun así, hubo momentos en los que sentí miedo al qué dirán. Eso me hace pensar en quienes viven en pueblos pequeños, donde muchas veces todo el mundo se conoce y la presión social puede ser mucho mayor. Creo que el armario no depende del tamaño del lugar, sino del miedo que te rodea. Y en algunos entornos ese miedo sigue siendo muy fuerte. Por eso, campañas como #OrgulloEnMiPueblo siguen siendo tan necesarias.

-Cuando termine tu reinado, ¿qué te gustaría que la gente recordara de Kevin Carrera?

Me gustaría que recordaran a una persona cercana, trabajadora, auténtica y, sobre todo, luchadora. Que utilicé esta oportunidad para algo más que hacerme fotos o asistir a eventos. Si dentro de unos años alguien dice que Kevin Carrera Martínez aprovechó su voz para ayudar a otras personas a sentirse un poco más libres y también para hacer reflexionar a las familias que no apoyan a sus hijos por su orientación sexual, para que entiendan que una persona no deja de ser quien es por amar a alguien de su mismo sexo, sino que sigue siendo exactamente la misma, sentiré que habré cumplido mi misión como Mr. Gay España.

 El vigués se sincera con LA RAZÓN sobre el rechazo que sufrió por parte de su padre y su historia de superación, que le ha llevado a convertirse en la nueva voz de un certamen donde la belleza no lo es todo  

El pasado viernes 3 de julio, la Plaza de España de Madrid volvió a convertirse en uno de los grandes escenarios del MADO (Madrid Orgullo) con la celebración de la gala de Mr. Gay España 2026. Allí, entre música, reivindicación y miles de asistentes, el vigués Kevin Carrera, de 27 años, se alzó con un título que trasciende la estética para reconocer el compromiso, la capacidad de inspirar y la defensa de los derechos y la visibilidad del colectivo LGTBIQ+. Su emotivo testimonio sobre el rechazo que sufrió por parte de su padre y el papel fundamental que ha desempeñado su madre conquistaron al jurado y al público. Ahora, convertido en el nuevo embajador de campañas como #OrgulloEnMiPueblo, Kevin se sincera con LA RAZÓN sobre el miedo, el perdón, la aceptación y la historia de superación que le ha llevado a convertirse en la nueva voz de un certamen donde la belleza solo es el punto de partida.

-¿Por qué el concurso de Mr. Gay es mucho más que un concurso de belleza?

Porque aquí no se valora solo una imagen. Se valora la historia que hay detrás de cada persona. Todos llegamos con una mochila diferente y con experiencias que pueden ayudar a otras personas. La banda es importante, pero la verdadera responsabilidad empieza cuando te la ponen. Ahí entiendes que tienes una voz y que puedes utilizarla para generar un cambio.

-Hay quien piensa que un certamen de belleza puede resultar contradictorio con el mensaje de diversidad. ¿Cómo respondes a esa crítica?

Lo entiendo, porque durante mucho tiempo los concursos de belleza se asociaban únicamente al físico. Pero Mr. Gay España lleva años demostrando que va mucho más allá. Aquí no gana el más guapo; gana quien tiene algo que decir, quien representa unos valores y quien puede inspirar a otras personas. La diversidad también significa que cada uno pueda expresarse y mostrarse tal y como es.

«Aquí no gana el más guapo; gana quien tiene algo que decir»

-¿Qué sueño te gustaría cumplir gracias a la visibilidad que te da este título?

Me gustaría que mi historia pudiera ayudar a alguien. Si un chico o una chica que vive con miedo, que siente que no encaja o que todavía no puede ser quien es encuentra un poco de fuerza al escucharme, para mí ya habrá merecido la pena. Ese sería mi mayor logro.

-Emocionaste con el discurso sobre tu padre. Si mañana llamara a tu puerta, ¿qué le dirías? ¿No le guardas rencor?

Le diría que el tiempo me ha enseñado que vivir con rencor solo hace daño a quien lo siente. No puedo cambiar el pasado, pero sí puedo decidir cómo quiero vivir mi presente. Si algún día quisiera hablar conmigo, lo escucharía. No porque olvide lo que pasó, sino porque he aprendido que perdonar también es una forma de seguir adelante.

-¿Qué papel ha jugado tu madre para que hoy seas la persona que eres?

Mi madre ha sido mi mayor apoyo. Siempre ha estado cuando más la he necesitado y me ha enseñado el valor del esfuerzo, del respeto y de no rendirme. Muchas de las cosas que soy hoy se las debo a ella. Si estoy aquí es, en gran parte, porque nunca dejó de creer en mí.

-Hablaste del miedo al rechazo. ¿Cuál fue el momento más duro en ese sentido?

El momento más duro fue cuando sentí que tenía que medir cada palabra y cada gesto por miedo a no ser aceptado. Vivir pensando constantemente en cómo te van a mirar los demás es muy agotador. Con el tiempo entendí que la única persona a la que no podía fallar era a mí mismo.

«Vivir pensando constantemente en cómo te van a mirar los demás es muy agotador»

-La adolescencia suele ser dura en personas LGBTIQ+. ¿Cómo recuerdas la tuya?

La recuerdo con muchas dudas y con mucho miedo. Quería encajar como cualquier adolescente, pero al mismo tiempo sentía que escondía una parte muy importante de mí. Por suerte, con los años entendí que ser diferente nunca fue el problema. El problema era pensar que tenía que cambiar para gustar a los demás.

-Defiendes la campaña #OrgulloEnMiPueblo. ¿Qué diferencias has vivido entre crecer en una ciudad como Vigo y la realidad de muchos pueblos? ¿El “armario” es más oscuro y pequeño en zonas rurales?

Yo crecí en Vigo y, aun así, hubo momentos en los que sentí miedo al qué dirán. Eso me hace pensar en quienes viven en pueblos pequeños, donde muchas veces todo el mundo se conoce y la presión social puede ser mucho mayor. Creo que el armario no depende del tamaño del lugar, sino del miedo que te rodea. Y en algunos entornos ese miedo sigue siendo muy fuerte. Por eso, campañas como #OrgulloEnMiPueblo siguen siendo tan necesarias.

-Cuando termine tu reinado, ¿qué te gustaría que la gente recordara de Kevin Carrera?

Me gustaría que recordaran a una persona cercana, trabajadora, auténtica y, sobre todo, luchadora. Que utilicé esta oportunidad para algo más que hacerme fotos o asistir a eventos. Si dentro de unos años alguien dice que Kevin Carrera Martínez aprovechó su voz para ayudar a otras personas a sentirse un poco más libres y también para hacer reflexionar a las familias que no apoyan a sus hijos por su orientación sexual, para que entiendan que una persona no deja de ser quien es por amar a alguien de su mismo sexo, sino que sigue siendo exactamente la misma, sentiré que habré cumplido mi misión como Mr. Gay España.

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