Javier Medina, empresario de 31 años que llegó a tener 11 pisos en España, ahora vende parte: «Hay más riesgo de impago»

Javier Medina tiene 31 años y llegó a acumular 11 departamentos en España después de comenzar su trayectoria en el sector inmobiliario con apenas 3.500 euros y dos préstamos personales. El empresario explica que durante años siguió una estrategia basada en comprar viviendas, ponerlas en alquiler y reinvertir los ingresos para continuar aumentando su patrimonio.

Sin embargo, el escenario ha cambiado. Medina asegura que el incremento de la incertidumbre jurídica y las nuevas regulaciones le han llevado a vender parte de sus propiedades y a buscar otras alternativas para colocar su dinero. En declaraciones recogidas por Todo Noticias (TN) de Argentina, el empresario sostiene que cada vez encuentra más riesgos asociados al alquiler de viviendas.

Su experiencia también le ha servido para comprobar los límites del mercado. Algunos de los departamentos que posee generan alrededor de 450 euros al mes, aunque reconoce que le gustaría obtener una cantidad mayor. «Yo, por mí, lo alquilaría al doble, pero resulta que nadie lo paga», explica al hablar de la dificultad para elevar las rentas sin perder al inquilino.

De empezar con 3.500 euros a acumular 11 departamentos

El empresario relata que su estrategia consistió en localizar viviendas a precios que consideraba interesantes, financiarlas y volver a invertir los beneficios obtenidos. De esta manera consiguió pasar de una cantidad inicial relativamente reducida a controlar un patrimonio inmobiliario que llegó a estar formado por 11 propiedades.

Ahora, sin embargo, asegura que está cambiando de estrategia. «Estoy vendiendo alguna por la inseguridad, estoy empezando a diversificar, hay más riesgo de impago, más dificultad», afirmó durante su intervención televisiva. Medina considera que las condiciones actuales hacen que mantener todo su patrimonio concentrado en viviendas resulte menos atractivo.

«Cada vez se ponen más trabas a los empresarios inmobiliarios y al final lo que hacemos nosotros es sacar el dinero de ahí y colocarlo en un sitio donde sea más seguro», añadió. Su argumento es que el aumento de las obligaciones y de los riesgos asociados al alquiler puede terminar modificando las decisiones de los propietarios.

Medina también utilizó un ejemplo relacionado con otro tipo de negocio para explicar su posición. «Es como si el Gobierno le dice a alguien que tiene dos panaderías que, si un cliente no te paga, hacete vos responsable», señaló, en referencia a lo que considera una creciente transferencia de responsabilidades hacia los propietarios.

El temor de los propietarios a las nuevas reglas del alquiler

Entre las medidas que cuestiona se encuentra la prórroga de la suspensión de desahucios para hogares vulnerables, vigente desde febrero y vinculada a los decretos que fueron rechazados. Medina considera que este tipo de decisiones pueden aumentar la incertidumbre de quienes poseen viviendas destinadas al alquiler.

«El Gobierno viene y me dice que pueden modificar no solo las condiciones de subida de precios de alquiler que había pactado ya con el inquilino, sino la propia duración del contrato», afirma el empresario.

Desde su punto de vista, el efecto de estas políticas puede terminar trasladándose a la propia oferta de viviendas. Su tesis es que algunos propietarios, ante la percepción de un mayor riesgo, pueden optar por vender sus inmuebles o trasladar su dinero hacia otras inversiones.

La situación que describe Medina refleja así una de las discusiones abiertas en el mercado inmobiliario español: hasta qué punto las medidas destinadas a proteger a los inquilinos pueden modificar el comportamiento de los propietarios. En su caso, asegura que ya ha comenzado a tomar decisiones para reducir su exposición al alquiler residencial.

 Medina asegura que el incremento de la incertidumbre jurídica y las nuevas regulaciones le han llevado a vender parte de sus propiedades y a buscar otras alternativas para colocar su dinero  

Javier Medina tiene 31 años y llegó a acumular 11 departamentos en España después de comenzar su trayectoria en el sector inmobiliario con apenas 3.500 euros y dos préstamos personales. El empresario explica que durante años siguió una estrategia basada en comprar viviendas, ponerlas en alquiler y reinvertir los ingresos para continuar aumentando su patrimonio.

Sin embargo, el escenario ha cambiado. Medina asegura que el incremento de la incertidumbre jurídica y las nuevas regulaciones le han llevado a vender parte de sus propiedades y a buscar otras alternativas para colocar su dinero. En declaraciones recogidas por Todo Noticias (TN) de Argentina, el empresario sostiene que cada vez encuentra más riesgos asociados al alquiler de viviendas.

Su experiencia también le ha servido para comprobar los límites del mercado. Algunos de los departamentos que posee generan alrededor de 450 euros al mes, aunque reconoce que le gustaría obtener una cantidad mayor. «Yo, por mí, lo alquilaría al doble, pero resulta que nadie lo paga», explica al hablar de la dificultad para elevar las rentas sin perder al inquilino.

De empezar con 3.500 euros a acumular 11 departamentos

El empresario relata que su estrategia consistió en localizar viviendas a precios que consideraba interesantes, financiarlas y volver a invertir los beneficios obtenidos. De esta manera consiguió pasar de una cantidad inicial relativamente reducida a controlar un patrimonio inmobiliario que llegó a estar formado por 11 propiedades.

Ahora, sin embargo, asegura que está cambiando de estrategia. «Estoy vendiendo alguna por la inseguridad, estoy empezando a diversificar, hay más riesgo de impago, más dificultad», afirmó durante su intervención televisiva. Medina considera que las condiciones actuales hacen que mantener todo su patrimonio concentrado en viviendas resulte menos atractivo.

«Cada vez se ponen más trabas a los empresarios inmobiliarios y al final lo que hacemos nosotros es sacar el dinero de ahí y colocarlo en un sitio donde sea más seguro», añadió. Su argumento es que el aumento de las obligaciones y de los riesgos asociados al alquiler puede terminar modificando las decisiones de los propietarios.

Medina también utilizó un ejemplo relacionado con otro tipo de negocio para explicar su posición. «Es como si el Gobierno le dice a alguien que tiene dos panaderías que, si un cliente no te paga, hacete vos responsable», señaló, en referencia a lo que considera una creciente transferencia de responsabilidades hacia los propietarios.

El temor de los propietarios a las nuevas reglas del alquiler

Entre las medidas que cuestiona se encuentra la prórroga de la suspensión de desahucios para hogares vulnerables, vigente desde febrero y vinculada a los decretos que fueron rechazados. Medina considera que este tipo de decisiones pueden aumentar la incertidumbre de quienes poseen viviendas destinadas al alquiler.

«El Gobierno viene y me dice que pueden modificar no solo las condiciones de subida de precios de alquiler que había pactado ya con el inquilino, sino la propia duración del contrato», afirma el empresario.

Desde su punto de vista, el efecto de estas políticas puede terminar trasladándose a la propia oferta de viviendas. Su tesis es que algunos propietarios, ante la percepción de un mayor riesgo, pueden optar por vender sus inmuebles o trasladar su dinero hacia otras inversiones.

La situación que describe Medina refleja así una de las discusiones abiertas en el mercado inmobiliario español: hasta qué punto las medidas destinadas a proteger a los inquilinos pueden modificar el comportamiento de los propietarios. En su caso, asegura que ya ha comenzado a tomar decisiones para reducir su exposición al alquiler residencial.

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