El ahorro y el futuro financiero de los hogares es una de las principales preocupaciones de los españoles a día de hoy, incluso desde antes de nacer. Aunque parezca imposible, ahora es posible comenzar a invertir y generar patrimonio desde la cuna. Las cuentas infantiles permiten a las familias empezar a generar patrimonio para sus hijos desde que nacen y hasta los 18 años, cuando ellos mismos se pueden hacer responsables del capital depositado y generado durante esos años.
El perfil más fiel a este tipo de productos son precisamente parejas jóvenes, que están esperando a su primer o segundo hijo y que se preocupan por el futuro financiero de los infantes que están por llegar al mundo. En muchas ocasiones, la inversión está destinada a la educación, ya sea para la más inmediata, como la guardería o el colegio, o la que definirá la edad adulta del pequeño: la universidad. Pablo López, Country Manager de Trade Republic para España, explica cómo estas cuentas están pensadas para personas de los 0 a los 18 años y únicamente los padres tienen acceso.
Una vez cumplida la mayoría de edad, se convierte en una cuenta de características normales, que pasa a ser propiedad del titular. Él mismo explica como, cuando tenía 14 años, sus padres le regalaron una cuenta similar, algo que «le cambió la vida», pues no solo le permitió conocer el mundo de la inversión, sino que también le llevó a tomar mejores decisiones financieras llegada la edad adulta. «Lo más importante era no tener que estar metiéndome todos los días», asegura.
Y eso es precisamente lo que ofrece ahora mismo su compañía. Con una inversión de entrada que no tiene por qué superar los 10 euros, cualquiera puede comenzar a invertir de una forma muy sencilla, incluso mucho antes de empezar a caminar. Principalmente, estas familias buscan comenzar a generar patrimonio para los pequeños de la casa y que una parte de sus ingresos se puedan quedar ahí generando rentabilidad para asegurar su futuro. La principal ventaja para los progenitores es que, lo que antes se acumulaba en una hucha o incluso una cartilla, ahora está constantemente al alcance de su mano a través de su teléfono móvil.
Las cuentas infantiles son completamente online, tanto para completar el proceso de apertura como para su posterior gestión y consulta. «Lanzamos un producto que no solo tiene facilidades digitales, sino que también tiene buenas condiciones en cuanto a comisiones», explica López. A diferencia de otros productos, que mantienen unas comisiones del 25, los de Trade Republic prometen un 0%. «Un 2% puede parecer poco y asumible, pero, en un tiempo de inversión de, por ejemplo, 50 años se acaba comiendo el 50% del capital depositado y generado».
Un 60% de los clientes tienen menos de 35 años
La penetración de los productos de inversión digitales es mucho más alta entre los menores de 35 años. De hecho, el 60% de los clientes de Trade Republic se encuentran por debajo de esta barrera, aunque en los últimos tiempos la media de edad ha conseguido ascender hasta los 40 años.
Cada vez más jóvenes se muestran preocupados por su futuro a muy largo plazo. «En España tenemos un claro problema con nuestro sistema de pensiones, no es sostenible y hay que empezar a buscar alternativas», sentencia el Country Manager. Por ello, cada vez más jóvenes buscan poner solución al problema de qué ocurrirá con su patrimonio a largo plazo. Desde la compañía recomiendan huir de los planes de pensiones tradicionales pues, aunque todavía mantienen beneficios fiscales, las comisiones siguen siendo muy altas.
Además, España cuenta con un gran problema de inversión, pues es un terreno muy poco explorado por muchos, ya que la población parece querer seguir prefiriendo mantener su dinero en cuentas corrientes. Los datos lo demuestran, pues solo entre el 12% y 15% de la población tiene exposición a los mercados de capitales. Además, el 70% de los clientes de Trade Republic han invertido gracias a ellos por primera vez en el mercado de capitales. Fomentar este tipo de productos ayudaría a terminar con los problemas de liquidez e incluso de emprendimiento dentro del país.
Entre los jóvenes, lo más común es decantarse por acciones, ETFs o fondos indexados y más del 90% suelen empezar con cantidades pequeñas, pero lo aportan nuevo capital de forma recurrente. «Si solo puedes 10 euros, serán 10 euros», afirma López. «La banca tradicional fue diseñada para gestionar el dinero, pero no para que trabaje para ti. Las personas más jóvenes son más sensibles al coste de un servicio bancario, por eso se decantan por nuestros productos, pues mejoran esas condiciones respecto de la banca tradicional», finaliza.
Uno de los principales retos del sistema financiero actual es la capacidad de ahorro de un joven español, que es de las más bajas de Europa. Por ello, hay que escuchar las necesidades de los jóvenes, como por ejemplo la necesidad cada vez mayor de poder gestionar cuentas compartidas, ya sea con sus parejas o compañeros de piso, para facilitar el control de los gastos conjuntos de su día a día.
Por ello, los neobancos tratan de ofrecer un producto muy fácil de entender y utilizar y con unas comisiones y mínimos muy bajos. «Queremos ofrecer experiencia sencilla y construida a largo plazo, nuestro objetivo es que todos quieran construir patrimonio a largo plazo», asegura el Country Manager.
Las razones son diversas: son familias que lo que buscan es que parte de sus ingresos vaya al ahorro de sus hijos, ya sea para el colegio, para la guardería o para la universidad. Parejas jóvenes que quieren buscar una manera eficiente y sencilla de poder gestionar de manera más inteligente sin pagar comisiones más altas o tenerlo parado en una cuenta corriente.
La cuentas infantiles están pensadas para personas de los 0 a los 18 años y únicamente los padres tienen acceso hasta la mayoría de edad
El ahorro y el futuro financiero de los hogares es una de las principales preocupaciones de los españoles a día de hoy, incluso desde antes de nacer. Aunque parezca imposible, ahora es posible comenzar a invertir y generar patrimonio desde la cuna. Las cuentas infantiles permiten a las familias empezar a generar patrimonio para sus hijos desde que nacen y hasta los 18 años, cuando ellos mismos se pueden hacer responsables del capital depositado y generado durante esos años.
El perfil más fiel a este tipo de productos son precisamente parejas jóvenes, que están esperando a su primer o segundo hijo y que se preocupan por el futuro financiero de los infantes que están por llegar al mundo. En muchas ocasiones, la inversión está destinada a la educación, ya sea para la más inmediata, como la guardería o el colegio, o la que definirá la edad adulta del pequeño: la universidad. Pablo López, Country Manager de Trade Republic para España, explica cómo estas cuentas están pensadas para personas de los 0 a los 18 años y únicamente los padres tienen acceso.
Una vez cumplida la mayoría de edad, se convierte en una cuenta de características normales, que pasa a ser propiedad del titular. Él mismo explica como, cuando tenía 14 años, sus padres le regalaron una cuenta similar, algo que «le cambió la vida», pues no solo le permitió conocer el mundo de la inversión, sino que también le llevó a tomar mejores decisiones financieras llegada la edad adulta. «Lo más importante era no tener que estar metiéndome todos los días», asegura.
Y eso es precisamente lo que ofrece ahora mismo su compañía. Con una inversión de entrada que no tiene por qué superar los 10 euros, cualquiera puede comenzar a invertir de una forma muy sencilla, incluso mucho antes de empezar a caminar. Principalmente, estas familias buscan comenzar a generar patrimonio para los pequeños de la casa y que una parte de sus ingresos se puedan quedar ahí generando rentabilidad para asegurar su futuro. La principal ventaja para los progenitores es que, lo que antes se acumulaba en una hucha o incluso una cartilla, ahora está constantemente al alcance de su mano a través de su teléfono móvil.
Las cuentas infantiles son completamente online, tanto para completar el proceso de apertura como para su posterior gestión y consulta. «Lanzamos un producto que no solo tiene facilidades digitales, sino que también tiene buenas condiciones en cuanto a comisiones», explica López. A diferencia de otros productos, que mantienen unas comisiones del 25, los de Trade Republic prometen un 0%. «Un 2% puede parecer poco y asumible, pero, en un tiempo de inversión de, por ejemplo, 50 años se acaba comiendo el 50% del capital depositado y generado».
La penetración de los productos de inversión digitales es mucho más alta entre los menores de 35 años. De hecho, el 60% de los clientes de Trade Republic se encuentran por debajo de esta barrera, aunque en los últimos tiempos la media de edad ha conseguido ascender hasta los 40 años.
Cada vez más jóvenes se muestran preocupados por su futuro a muy largo plazo. «En España tenemos un claro problema con nuestro sistema de pensiones, no es sostenible y hay que empezar a buscar alternativas», sentencia el Country Manager. Por ello, cada vez más jóvenes buscan poner solución al problema de qué ocurrirá con su patrimonio a largo plazo. Desde la compañía recomiendan huir de los planes de pensiones tradicionales pues, aunque todavía mantienen beneficios fiscales, las comisiones siguen siendo muy altas.
Además, España cuenta con un gran problema de inversión, pues es un terreno muy poco explorado por muchos, ya que la población parece querer seguir prefiriendo mantener su dinero en cuentas corrientes. Los datos lo demuestran, pues solo entre el 12% y 15% de la población tiene exposición a los mercados de capitales. Además, el 70% de los clientes de Trade Republic han invertido gracias a ellos por primera vez en el mercado de capitales. Fomentar este tipo de productos ayudaría a terminar con los problemas de liquidez e incluso de emprendimiento dentro del país.
Entre los jóvenes, lo más común es decantarse por acciones, ETFs o fondos indexados y más del 90% suelen empezar con cantidades pequeñas, pero lo aportan nuevo capital de forma recurrente. «Si solo puedes 10 euros, serán 10 euros», afirma López. «La banca tradicional fue diseñada para gestionar el dinero, pero no para que trabaje para ti. Las personas más jóvenes son más sensibles al coste de un servicio bancario, por eso se decantan por nuestros productos, pues mejoran esas condiciones respecto de la banca tradicional», finaliza.
Uno de los principales retos del sistema financiero actual es la capacidad de ahorro de un joven español, que es de las más bajas de Europa. Por ello, hay que escuchar las necesidades de los jóvenes, como por ejemplo la necesidad cada vez mayor de poder gestionar cuentas compartidas, ya sea con sus parejas o compañeros de piso, para facilitar el control de los gastos conjuntos de su día a día.
Por ello, los neobancos tratan de ofrecer un producto muy fácil de entender y utilizar y con unas comisiones y mínimos muy bajos. «Queremos ofrecer experiencia sencilla y construida a largo plazo, nuestro objetivo es que todos quieran construir patrimonio a largo plazo», asegura el Country Manager.
Las razones son diversas: son familias que lo que buscan es que parte de sus ingresos vaya al ahorro de sus hijos, ya sea para el colegio, para la guardería o para la universidad. Parejas jóvenes que quieren buscar una manera eficiente y sencilla de poder gestionar de manera más inteligente sin pagar comisiones más altas o tenerlo parado en una cuenta corriente.
Noticias de Economía Nacional e Internacional en La Razón
