Holded cumple diez años y prepara su siguiente salto con inteligencia artificial

Holded cumple diez años convertida en una empresa muy distinta de la que nació en 2016. Lo que empezó como una herramienta de facturación se ha transformado en una plataforma integral de gestión empresarial que aspira ahora a dar un salto más: dejar de ser únicamente un software que utilizan las empresas para convertirse, gracias a la inteligencia artificial, en una suerte de «equipo de gestión».

La compañía llega a su décimo aniversario después de una etapa de fuerte crecimiento. Holded prevé alcanzar 51,6 millones de euros de ingresos recurrentes en 2026 y ha multiplicado por cinco esta cifra en apenas tres años.

Javier Fondevila, cofundador y CEO de Holded, atribuye esa evolución a una decisión que, en realidad, se tomó al principio: mantener la visión original de construir una plataforma capaz de cubrir buena parte de las necesidades de gestión de una empresa. «Empezamos Holded porque queríamos construir una superplataforma para empresas y nos cuestionaron durante muchos años por la complejidad de esa misión», explica. «Por suerte estábamos suficientemente obsesionados como para no tirar la toalla».

Con el tiempo, añade, el respaldo de los usuarios terminó confirmando aquella apuesta. «Hoy podemos decir que estamos más cerca de ese objetivo, aunque todavía nos falta mucho por hacer». El siguiente paso está marcado por la inteligencia artificial. Holded asegura que su plataforma puede automatizar ya hasta el 95% de las tareas contables y acaba de presentar Coney, su agente de IA. La ambición es seguir reduciendo la intervención humana en procesos que hasta ahora requerían revisar operaciones, establecer reglas o resolver excepciones.

«Es difícil saber hasta dónde va a llegar la IA, pero si su evolución sigue como hasta ahora no hay duda de que conseguiremos una automatización completa», afirma. La intervención humana, añade, podría quedar reservada en muchos casos a decisiones subjetivas o preferencias particulares de gestión, más que a una necesidad técnica.

Antes de la llegada de la IA generativa, Holded ya había automatizado una parte importante del trabajo contable mediante conexiones bancarias, reglas y sugerencias de conciliación, escáneres o sistemas de lectura de facturas. El problema era otro: cada proceso tenía que estar previamente diseñado. «Al estar todo basado en procesos determinísticos, teníamos que ir creando flujos perfectos para cada caso en un mundo con miles de casos», explica Fondevila. «Ahora ya no tenemos que prever cada situación, sino que el agente puede razonar y adaptarse».

La diferencia es relevante. Hasta ahora, automatizar significaba definir previamente qué debía ocurrir ante cada situación posible. Con los nuevos agentes, el objetivo es que el propio sistema pueda interpretar el contexto y decidir cómo completar una tarea.

Las pymes

El décimo aniversario de Holded coincide además con un momento especialmente favorable para el sector del software empresarial. La factura electrónica, Verifactu y los nuevos requisitos fiscales están obligando a miles de autónomos y pequeñas empresas a revisar unos procesos administrativos que, en muchos casos, apenas habían cambiado durante años.

Holded reconoce que esa presión normativa está impulsando la demanda de programas de facturación, aunque Fondevila advierte de que el efecto tiene dos caras. «El bueno es que ha forzado a plantearse la digitalización a muchos negocios que nunca lo habían pensado o estaban procrastinando la decisión», explica. Digitalizarse, añade, incrementa la eficiencia y la productividad. Pero existe también un riesgo. «Cuando un empresario toma una decisión a la fuerza, se generan dinámicas que no son las idóneas».

La compañía insiste en que su proyecto no nació como respuesta a una obligación regulatoria, sino para simplificar la gestión cotidiana de las empresas. La nueva normativa, sostiene Fondevila, introduce una complejidad adicional que el software debe absorber para que el cumplimiento resulte prácticamente invisible para el usuario. «Con Holded no solo se puede cumplir con la normativa, sino que hacerlo sucede sin esfuerzo extra», asegura.

España, avanzada en pagos

Para el CEO de Holded, el grado de digitalización de las empresas españolas presenta además una paradoja. España está por delante de otros mercados aparentemente más avanzados en el uso de algunas tecnologías, como los pagos sin contacto. Sin embargo, sigue teniendo recorrido en la adopción de programas de gestión empresarial. El principal freno, sostiene, no es necesariamente el rechazo a la tecnología sino el coste del cambio. «Implementar un software de gestión, incluso uno como Holded, que es sencillo y fácil de usar, requiere una inversión de tiempo», señala Fondevila.

Esa fricción es precisamente una de las barreras que la compañía quiere reducir con inteligencia artificial. La aspiración es que buena parte de la configuración y migración necesarias para empezar a utilizar una plataforma de gestión pueda automatizarse hasta el punto de resultar casi inmediata. «Ahora con la IA estamos cerca de conseguir que sea instantáneo y con eso creemos que podremos acelerar la digitalización del mercado como nunca se ha visto antes», afirma.

La compañía afronta esta nueva etapa cinco años después de su adquisición por Visma, en 2021, pero su hoja de ruta fundamental no ha variado. «Vamos a hacer que Holded ya no sea solo una herramienta de gestión, sino que sea como un equipo de gestión», resume Fondevila.

 La plataforma de gestión empresarial prevé alcanzar los 51,6 millones de euros de ingresos recurrentes en 2026  

Holded cumple diez años convertida en una empresa muy distinta de la que nació en 2016. Lo que empezó como una herramienta de facturación se ha transformado en una plataforma integral de gestión empresarial que aspira ahora a dar un salto más: dejar de ser únicamente un software que utilizan las empresas para convertirse, gracias a la inteligencia artificial, en una suerte de «equipo de gestión».

La compañía llega a su décimo aniversario después de una etapa de fuerte crecimiento. Holded prevé alcanzar 51,6 millones de euros de ingresos recurrentes en 2026 y ha multiplicado por cinco esta cifra en apenas tres años.

Javier Fondevila, cofundador y CEO de Holded, atribuye esa evolución a una decisión que, en realidad, se tomó al principio: mantener la visión original de construir una plataforma capaz de cubrir buena parte de las necesidades de gestión de una empresa. «Empezamos Holded porque queríamos construir una superplataforma para empresas y nos cuestionaron durante muchos años por la complejidad de esa misión», explica. «Por suerte estábamos suficientemente obsesionados como para no tirar la toalla».

Con el tiempo, añade, el respaldo de los usuarios terminó confirmando aquella apuesta. «Hoy podemos decir que estamos más cerca de ese objetivo, aunque todavía nos falta mucho por hacer». El siguiente paso está marcado por la inteligencia artificial. Holded asegura que su plataforma puede automatizar ya hasta el 95% de las tareas contables y acaba de presentar Coney, su agente de IA. La ambición es seguir reduciendo la intervención humana en procesos que hasta ahora requerían revisar operaciones, establecer reglas o resolver excepciones.

«Es difícil saber hasta dónde va a llegar la IA, pero si su evolución sigue como hasta ahora no hay duda de que conseguiremos una automatización completa», afirma. La intervención humana, añade, podría quedar reservada en muchos casos a decisiones subjetivas o preferencias particulares de gestión, más que a una necesidad técnica.

Antes de la llegada de la IA generativa, Holded ya había automatizado una parte importante del trabajo contable mediante conexiones bancarias, reglas y sugerencias de conciliación, escáneres o sistemas de lectura de facturas. El problema era otro: cada proceso tenía que estar previamente diseñado. «Al estar todo basado en procesos determinísticos, teníamos que ir creando flujos perfectos para cada caso en un mundo con miles de casos», explica Fondevila. «Ahora ya no tenemos que prever cada situación, sino que el agente puede razonar y adaptarse».

La diferencia es relevante. Hasta ahora, automatizar significaba definir previamente qué debía ocurrir ante cada situación posible. Con los nuevos agentes, el objetivo es que el propio sistema pueda interpretar el contexto y decidir cómo completar una tarea.

Las pymes

El décimo aniversario de Holded coincide además con un momento especialmente favorable para el sector del software empresarial. La factura electrónica, Verifactu y los nuevos requisitos fiscales están obligando a miles de autónomos y pequeñas empresas a revisar unos procesos administrativos que, en muchos casos, apenas habían cambiado durante años.

Holded reconoce que esa presión normativa está impulsando la demanda de programas de facturación, aunque Fondevila advierte de que el efecto tiene dos caras. «El bueno es que ha forzado a plantearse la digitalización a muchos negocios que nunca lo habían pensado o estaban procrastinando la decisión», explica. Digitalizarse, añade, incrementa la eficiencia y la productividad. Pero existe también un riesgo. «Cuando un empresario toma una decisión a la fuerza, se generan dinámicas que no son las idóneas».

La compañía insiste en que su proyecto no nació como respuesta a una obligación regulatoria, sino para simplificar la gestión cotidiana de las empresas. La nueva normativa, sostiene Fondevila, introduce una complejidad adicional que el software debe absorber para que el cumplimiento resulte prácticamente invisible para el usuario. «Con Holded no solo se puede cumplir con la normativa, sino que hacerlo sucede sin esfuerzo extra», asegura.

España, avanzada en pagos

Para el CEO de Holded, el grado de digitalización de las empresas españolas presenta además una paradoja. España está por delante de otros mercados aparentemente más avanzados en el uso de algunas tecnologías, como los pagos sin contacto. Sin embargo, sigue teniendo recorrido en la adopción de programas de gestión empresarial. El principal freno, sostiene, no es necesariamente el rechazo a la tecnología sino el coste del cambio. «Implementar un software de gestión, incluso uno como Holded, que es sencillo y fácil de usar, requiere una inversión de tiempo», señala Fondevila.

Esa fricción es precisamente una de las barreras que la compañía quiere reducir con inteligencia artificial. La aspiración es que buena parte de la configuración y migración necesarias para empezar a utilizar una plataforma de gestión pueda automatizarse hasta el punto de resultar casi inmediata. «Ahora con la IA estamos cerca de conseguir que sea instantáneo y con eso creemos que podremos acelerar la digitalización del mercado como nunca se ha visto antes», afirma.

La compañía afronta esta nueva etapa cinco años después de su adquisición por Visma, en 2021, pero su hoja de ruta fundamental no ha variado. «Vamos a hacer que Holded ya no sea solo una herramienta de gestión, sino que sea como un equipo de gestión», resume Fondevila.

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