Después de Franco, quien más vivienda social construyó en España fue Leopoldo Calvo Sotelo. Estuvo al frente del Gobierno poco tiempo, pero más que suficiente para vencer a los demás presidentes por goleada en este ámbito. Felipe González también hizo mucha VPO, más que Aznar, bastante mas que Zapatero y muchísimo más que Mariano Rajoy. La gran sorpresa, cuando se miran las cifras oficiales que circulan estos días por Google, es que Calvo Sotelo levantó en año y medio infinitamente más vivienda pública que Pedro Sánchez, el peor presidente en este ranking. Sánchez lleva 8 años anunciando planes de vivienda sin terminar ninguno. Y el que consigue poner en marcha se lo da en gestión al mayor fondo buitre del mundo, Blackstone, que se encargará del alquiler o la venta de 40 mil propiedades en manos ahora de los poderes públicos. Mucho demonizar a los fondos buitres para luego acabar abrazado al más grande de ellos. Por eso huele a electoralismo toda la estrategia sanchista en el mercado inmobiliario. En 8 años podía haber derogado la ley del socialista Boyer que permitió el desahucio de Maricarmen y otros miles de inquilinos vulnerables como ella. No hizo nada porque siempre es mejor no hacer nada y echarle la culpa a la derecha. Las autonomías tienen las competencias, cierto, pero quien ha de dirigir la política de vivienda es el Gobierno con una regulación básica. En el caso de Sánchez, su legislación base ha sido más que nefasta. Más que para crear vivienda, ha servido para echar del mercado a miles de propietarios, por miedo a perder sus propiedades o a los okupas. Es su triste balance. Y el que no lo quiera ver, que reviente.
Sánchez lleva ocho años anunciando planes sin terminar ninguno, y el que consigue poner en marcha se lo da en gestión al mayor fondo buitre del mundo
Después de Franco, quien más vivienda social construyó en España fue Leopoldo Calvo Sotelo. Estuvo al frente del Gobierno poco tiempo, pero más que suficiente para vencer a los demás presidentes por goleada en este ámbito. Felipe González también hizo mucha VPO, más que Aznar, bastante mas que Zapatero y muchísimo más que Mariano Rajoy. La gran sorpresa, cuando se miran las cifras oficiales que circulan estos días por Google, es que Calvo Sotelo levantó en año y medio infinitamente más vivienda pública que Pedro Sánchez, el peor presidente en este ranking. Sánchez lleva 8 años anunciando planes de vivienda sin terminar ninguno. Y el que consigue poner en marcha se lo da en gestión al mayor fondo buitre del mundo, Blackstone, que se encargará del alquiler o la venta de 40 mil propiedades en manos ahora de los poderes públicos. Mucho demonizar a los fondos buitres para luego acabar abrazado al más grande de ellos. Por eso huele a electoralismo toda la estrategia sanchista en el mercado inmobiliario. En 8 años podía haber derogado la ley del socialista Boyer que permitió el desahucio de Maricarmen y otros miles de inquilinos vulnerables como ella. No hizo nada porque siempre es mejor no hacer nada y echarle la culpa a la derecha. Las autonomías tienen las competencias, cierto, pero quien ha de dirigir la política de vivienda es el Gobierno con una regulación básica. En el caso de Sánchez, su legislación base ha sido más que nefasta. Más que para crear vivienda, ha servido para echar del mercado a miles de propietarios, por miedo a perder sus propiedades o a los okupas. Es su triste balance. Y el que no lo quiera ver, que reviente.
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