Gonzalo Bernardos, economista: «Muchos inversores inmobiliarios confunden lo caro con lo bueno y van a tener elevadas pérdidas»

Acceder a una vivienda continúa siendo uno de los grandes desafíos para miles de familias en España. La escalada de los precios no da tregua y, según las últimas actualizaciones de Idealista, durante el segundo trimestre del año el precio de la vivienda usada aumentó un 15,8% respecto al mismo periodo del año anterior, situando el metro cuadrado en 2.823 euros. Las diferencias entre territorios también son muy significativas. San Sebastián se mantiene como la capital más cara del país con 6.415 euros por metro cuadrado, mientras que Madrid ocupa el segundo lugar con 6.013 euros. Para quienes buscan comprar una vivienda, estas cifras reflejan un mercado cada vez más exigente y con un acceso más complicado.

En este contexto, el papel de los inversores vuelve a situarse en el centro del debate. Sin embargo, los datos invitan a matizar algunas de las ideas más extendidas. El informe «Radiografía del mercado de la vivienda en 2026», elaborado por Fotocasa, señala que solo el 17% de los propietarios dispone de más de un inmueble. Aunque la inversión inmobiliaria sigue teniendo un peso relevante en determinadas zonas de alta demanda, la mayoría de los propietarios españoles no acumula un amplio patrimonio residencial, lo que dibuja un escenario más diverso de lo que habitualmente se percibe.

La misma investigación también revela que el 72% de quienes poseen tres o más viviendas destina al menos una de ellas al alquiler. Este dato refleja cómo una parte importante de la inversión inmobiliaria busca generar rentas a través del arrendamiento, contribuyendo al mismo tiempo a ampliar la oferta disponible. La cuestión, sin embargo, sigue abierta. Mientras algunos consideran que estos propietarios ayudan a cubrir la demanda de alquiler, otros sostienen que la creciente presión inversora influye en el encarecimiento del mercado. Sin embargo, otros inversores emplean otras técnicas para sacar rentabilidad.

Este es el motivo por el que muchos inversores se arruinarán

El economista y profesor titular de Economía de la Universidad Barcelona Gonzalo Bernardos, dado a conocer en redes social y en diversos programas de televisión debido a sus opiniones y sus análisis divulgativos, expone el verdadero problema de la inversión en vivienda en uno de sus últimos post en X. «Hay muchos inversores inmobiliarios que confunden lo caro con lo bueno. Por eso, compran siempre en las mejores zonas de las grandes ciudades. Muchos de ellos van a tener elevadas pérdidas en los próximos años», comienza explicando el profesional de la economía.

En este contexto, el experto incide en los métodos empleados y en las zonas tensionadas donde estos sujetos invierten su capital. «Son los que han practicado flipping house (comprar, reformar y vender) en el distrito de Salamanca, especialmente, Chamberí, Retiro y parte de Chamartín», indica. Por ello, explica que el principal problema reside en un error de concepto y de pensar que la subida de los precios puede ser indefinida e incesante. «Se han creído que el precio de la vivienda no tiene límite y los extranjeros pueden pagar por ella un precio estratosférico», confirma.

Para el economista, además, existe un perfil determinado de comprador que lleva a cabo esta práctica. «Hay empresas, especialmente de ricos lationamericanos, que tienen muchos pisos para revender. O bajan notablemente sus pretensiones o van tener que espera un elevado período de tiempo para recuperar lo invertido», recalca. Dicha solución que propone tiene que ver con el financiamiento de estos inversores y. del mismo modo, con el tiempo que tardan en recuperarlo. «Si han recurrido al endeudamiento, pueden tener problemas«, avisa.

La mejor alternativa a esta inversión inmobiliaria

Bernardos incide una vez más en la percepción errónea de una subida descontrolada de los precios. «En las mejores zonas de Madrid, ni es normal ni lo será en el próximo futuro, pagar 15.000 euros, o incluso más, por metro cuadrado. Quién así lo ha creído, se ha equivocado», agrega. Por último, destaca cuál es, en la actualidad, la mejor forma de inversión en vivienda para satisfacer la necesidad de los compradores primerizos. «En el momento actual, la mejor inversión es en barrios y municipios donde vive la clase media-baja«, concluye.

 

 El profesional del sector explica el principal problema de invertir en vivienda en las zonas más tensionadas y con los precios actuales  

Acceder a una vivienda continúa siendo uno de los grandes desafíos para miles de familias en España. La escalada de los precios no da tregua y, según las últimas actualizaciones de Idealista, durante el segundo trimestre del año el precio de la vivienda usada aumentó un 15,8% respecto al mismo periodo del año anterior, situando el metro cuadrado en 2.823 euros. Las diferencias entre territorios también son muy significativas. San Sebastián se mantiene como la capital más cara del país con 6.415 euros por metro cuadrado, mientras que Madrid ocupa el segundo lugar con 6.013 euros. Para quienes buscan comprar una vivienda, estas cifras reflejan un mercado cada vez más exigente y con un acceso más complicado.

En este contexto, el papel de los inversores vuelve a situarse en el centro del debate. Sin embargo, los datos invitan a matizar algunas de las ideas más extendidas. El informe «Radiografía del mercado de la vivienda en 2026», elaborado por Fotocasa, señala que solo el 17% de los propietarios dispone de más de un inmueble. Aunque la inversión inmobiliaria sigue teniendo un peso relevante en determinadas zonas de alta demanda, la mayoría de los propietarios españoles no acumula un amplio patrimonio residencial, lo que dibuja un escenario más diverso de lo que habitualmente se percibe.

La misma investigación también revela que el 72% de quienes poseen tres o más viviendas destina al menos una de ellas al alquiler. Este dato refleja cómo una parte importante de la inversión inmobiliaria busca generar rentas a través del arrendamiento, contribuyendo al mismo tiempo a ampliar la oferta disponible. La cuestión, sin embargo, sigue abierta. Mientras algunos consideran que estos propietarios ayudan a cubrir la demanda de alquiler, otros sostienen que la creciente presión inversora influye en el encarecimiento del mercado. Sin embargo, otros inversores emplean otras técnicas para sacar rentabilidad.

Este es el motivo por el que muchos inversores se arruinarán

El economista y profesor titular de Economía de la Universidad Barcelona Gonzalo Bernardos, dado a conocer en redes social y en diversos programas de televisión debido a sus opiniones y sus análisis divulgativos, expone el verdadero problema de la inversión en vivienda en uno de sus últimos post en X. «Hay muchos inversores inmobiliarios que confunden lo caro con lo bueno. Por eso, compran siempre en las mejores zonas de las grandes ciudades. Muchos de ellos van a tener elevadas pérdidas en los próximos años», comienza explicando el profesional de la economía.

En este contexto, el experto incide en los métodos empleados y en las zonas tensionadas donde estos sujetos invierten su capital. «Son los que han practicado flipping house (comprar, reformar y vender) en el distrito de Salamanca, especialmente, Chamberí, Retiro y parte de Chamartín», indica. Por ello, explica que el principal problema reside en un error de concepto y de pensar que la subida de los precios puede ser indefinida e incesante. «Se han creído que el precio de la vivienda no tiene límite y los extranjeros pueden pagar por ella un precio estratosférico», confirma.

Para el economista, además, existe un perfil determinado de comprador que lleva a cabo esta práctica. «Hay empresas, especialmente de ricos lationamericanos, que tienen muchos pisos para revender. O bajan notablemente sus pretensiones o van tener que espera un elevado período de tiempo para recuperar lo invertido», recalca. Dicha solución que propone tiene que ver con el financiamiento de estos inversores y. del mismo modo, con el tiempo que tardan en recuperarlo. «Si han recurrido al endeudamiento, pueden tener problemas«, avisa.

La mejor alternativa a esta inversión inmobiliaria

Bernardos incide una vez más en la percepción errónea de una subida descontrolada de los precios. «En las mejores zonas de Madrid, ni es normal ni lo será en el próximo futuro, pagar 15.000 euros, o incluso más, por metro cuadrado. Quién así lo ha creído, se ha equivocado», agrega. Por último, destaca cuál es, en la actualidad, la mejor forma de inversión en vivienda para satisfacer la necesidad de los compradores primerizos. «En el momento actual, la mejor inversión es en barrios y municipios donde vive la clase media-baja«, concluye.

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