Digi Spain Telecom, filial del operador rumano Digi, ha cerrado su primer día en la bolsa española en negativo, con un desplome del 8% y un precio por acción de 5,1 euros, por debajo de los 5,6 euros que había establecido en su salida al mercado. A mediodía llegó a conseguir una subida del 7% y que sus títulos tuviesen un valor de seis euros. Desde ese momento, la empresa comenzó a desinflarse hasta llegar el momento del cierre.
La compañia de telefonía se conviritó este jueves en la segunda empresa en debutar este año en el mercado español después de que la asturiana TSK hiciera lo propio el pasado 13 de mayo. Digi Spain Telecom ha sacado al mercado el 17,3 % de la compañía y contempla una opción de sobreasignación, que de concretarse elevaría el porcentaje de la empresa en el mercado a un 19,9 %. La compañía ve «probable» que en «uno o dos años» se lance al mercado un 5 % adicional, para alcanzar el 25 % en bolsa, aunque el grupo mantendrá la mayoría de las acciones.
Digi se ha estrenado con un tramo de nuevas acciones de 150 millones de euros y otro secundario de 137 millones de acciones de la matriz rumana. El 20% de las acciones propias que se coloca ahora podría elevarse hasta un 25% en los dos próximos años, según explicó el propio CEO. La filial saltó al parqué español con el respaldo de más de 50 inversores institucionales, que se van a repartir el 20% del capital de acciones propias de la empresa sacadas al mercado, según anunció hoy el consejero delegado de DIGI España, Marius Varzaru, en un encuentro con medios en la Bolsa de Madrid previo al toque de campana que se realiza cuando una nueva empresa sale a bolsa.
Entre ellos figura Global Portfolio Investments, vehículo inversor de Indumenta Pueri, uno de los principales accionistas de la antigua MásMóvil, que desde el inicio asumió un compromiso vinculante de inversión de 100 millones, equivalente al 6% del capital social.
El valor de las acciones de la compañía se situó en 5,1 euros, por debajo de los 5,6 euros establecidos al principio de la jornada
Digi Spain Telecom, filial del operador rumano Digi, ha cerrado su primer día en la bolsa española en negativo, con un desplome del 8% y un precio por acción de 5,1 euros, por debajo de los 5,6 euros que había establecido en su salida al mercado. A mediodía llegó a conseguir una subida del 7% y que sus títulos tuviesen un valor de seis euros. Desde ese momento, la empresa comenzó a desinflarse hasta llegar el momento del cierre.
La compañia de telefonía se conviritó este jueves en la segunda empresa en debutar este año en el mercado español después de que la asturiana TSK hiciera lo propio el pasado 13 de mayo. Digi Spain Telecom ha sacado al mercado el 17,3 % de la compañía y contempla una opción de sobreasignación, que de concretarse elevaría el porcentaje de la empresa en el mercado a un 19,9 %. La compañía ve «probable» que en «uno o dos años» se lance al mercado un 5 % adicional, para alcanzar el 25 % en bolsa, aunque el grupo mantendrá la mayoría de las acciones.
Digi se ha estrenado con un tramo de nuevas acciones de 150 millones de euros y otro secundario de 137 millones de acciones de la matriz rumana. El 20% de las acciones propias que se coloca ahora podría elevarse hasta un 25% en los dos próximos años, según explicó el propio CEO. La filial saltó al parqué español con el respaldo de más de 50 inversores institucionales, que se van a repartir el 20% del capital de acciones propias de la empresa sacadas al mercado, según anunció hoy el consejero delegado de DIGI España, Marius Varzaru, en un encuentro con medios en la Bolsa de Madrid previo al toque de campana que se realiza cuando una nueva empresa sale a bolsa.
Entre ellos figura Global Portfolio Investments, vehículo inversor de Indumenta Pueri, uno de los principales accionistas de la antigua MásMóvil, que desde el inicio asumió un compromiso vinculante de inversión de 100 millones, equivalente al 6% del capital social.
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