El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, señaló este lunes que en hipotecas «vamos a ver una desaceleración» en el crecimiento porque «nos acercamos a un problema de asequibilidad» en un momento de tipos de interés más altos, así como de precios. Lo hizo en el XVII Encuentro Financiero, organizado por el periódico Expansión y KPMG, donde coincidió con el consejero delegado de Banco Santander, Héctor Grisi, quien defendió que el mercado ha sobrerreaccionado respecto a las próximas subidas del Banco Central Europeo (BCE) y situó el techo de los tipos en el 3% para finales de este año.
Una demanda que «no llega» a los precios actuales
Gortázar comentó que, a priori, «debería haber algo de impacto en la demanda», pero que de momento detecta «un incremento muy fuerte» en hipotecas, en crédito al consumo y a empresas. Sin embargo, el directivo anticipó un cambio de tendencia para 2027, debido al alza de precios de la vivienda y al repunte de los tipos por parte del BCE, para el que el mercado descuenta ya hasta cuatro subidas adicionales, lo que llevaría las tasas hasta el 3,5%.
«Creo que nos acercamos a un problema de asequibilidad y también influye el hecho de que los tipos de interés actuales y los de largo plazo estén más altos. De cara al año que viene vamos a ver una desaceleración en el crecimiento -de préstamos a la vivienda- porque hay mucha gente que querría comprar casa, pero no llegan a los precios actuales desafortunadamente«, ha remarcado el banquero. Con tipos altos, añadió, «vemos un crecimiento algo menor, todavía positivo».
No obstante, el CEO de la entidad ha puesto en valor el desarrollo en las otras dos categorías de crédito, consumo y empresas, que impulsan el alza de la financiación concedida por el grupo. En consumo, CaixaBank está creciendo a un ritmo del 11-12% interanual. «Quizá el ratio sea algo menor en los próximos meses, pero creemos que estará por encima del 10%», calculó Gortázar, quien especificó que de cara al año que viene «puede moderarse un poco». Aun así, el segmento «tiene margen de recorrido», ya que sobre el PIB supone el 6,8% y durante la crisis financiera se acercó al 10%.
Respecto al crédito a empresas, el directivo de CaixaBank aseguró que el comportamiento ha sido «mejor del esperado» y superior a la evolución de los tipos, pese a la incertidumbre. «Los riesgos van a estar ahí fuera siempre y ahora están muy centrados en Irán o en los riesgos de mercado, la inteligencia artificial, pero nuestros empresarios tienen que seguir invirtiendo, avanzando y estamos viendo una demanda razonable de inversión acompañando el crecimiento del PIB nominal», subrayó.
Santander llama a la calma
Frente a la expectativa del mercado, que descuenta entre tres y cuatro nuevas alzas del BCE, Héctor Grisi, consejero delegado del Santander, se mostró más prudente. «Yo soy un poco más cauteloso y cautelosamente optimista de lo que pueda suceder. Yo creo que dos subidas sería lo adecuado para mantener y restringir un poquito la inflación. Así, deberíamos de estar más o menos con tipos alrededor del 2,75 o 3% para el cierre del año«, argumentó el ejecutivo. Ese nivel implicaría devolver las tasas a niveles que no se registraban desde diciembre de 2024.
A partir de ese punto, habría que valorar «cómo se desarrollan las situaciones en los diferentes escenarios», lo que podría elevar «tal vez un poquito por encima del 3%» las tasas hacia mitad de 2027, para que posteriormente empiecen a bajar hacia finales de ese mismo ejercicio. «Eso es más o menos lo que nosotros estimamos», apostilló.
Pese a la visión optimista, Grisi recordó el pico de inflación de agosto: el coste de vida aumentó un 4,3% interanual en España, mientras que en el resto de la Unión Europea estuvo entre el 3,5% y el 4%. «Creo que eso es una inflación demasiada alta comparada con un tipo neutral. El Banco Central Europeo dice que los tipos neutrales, donde vamos a decir que no hace ni frío ni calor, están alrededor del 2,25% o 2,5%. Estos tienen que irse por encima de eso», remarcó, al tiempo que respaldó que las autoridades monetarias «tienen que apretar un poco las tuercas y atacar de lleno la inflación». Para el banquero, lo importante es que la inflación empiece a bajar «y se note en los bolsillos».
El Santander ve al mercado «sobrerreaccionado» respecto a los tipos y fija el techo del precio del dinero entre el 2,75% y el 3% a final de año
El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, señaló este lunes que en hipotecas «vamos a ver una desaceleración» en el crecimiento porque «nos acercamos a un problema de asequibilidad» en un momento de tipos de interés más altos, así como de precios. Lo hizo en el XVII Encuentro Financiero, organizado por el periódico Expansión y KPMG, donde coincidió con el consejero delegado de Banco Santander, Héctor Grisi, quien defendió que el mercado ha sobrerreaccionado respecto a las próximas subidas del Banco Central Europeo (BCE) y situó el techo de los tipos en el 3% para finales de este año.
Una demanda que «no llega» a los precios actuales
Gortázar comentó que, a priori, «debería haber algo de impacto en la demanda», pero que de momento detecta «un incremento muy fuerte» en hipotecas, en crédito al consumo y a empresas. Sin embargo, el directivo anticipó un cambio de tendencia para 2027, debido al alza de precios de la vivienda y al repunte de los tipos por parte del BCE, para el que el mercado descuenta ya hasta cuatro subidas adicionales, lo que llevaría las tasas hasta el 3,5%.
«Creo que nos acercamos a un problema de asequibilidad y también influye el hecho de que los tipos de interés actuales y los de largo plazo estén más altos. De cara al año que viene vamos a ver una desaceleración en el crecimiento -de préstamos a la vivienda- porque hay mucha gente que querría comprar casa, pero no llegan a los precios actuales desafortunadamente«, ha remarcado el banquero. Con tipos altos, añadió, «vemos un crecimiento algo menor, todavía positivo».
No obstante, el CEO de la entidad ha puesto en valor el desarrollo en las otras dos categorías de crédito, consumo y empresas, que impulsan el alza de la financiación concedida por el grupo. En consumo, CaixaBank está creciendo a un ritmo del 11-12% interanual. «Quizá el ratio sea algo menor en los próximos meses, pero creemos que estará por encima del 10%», calculó Gortázar, quien especificó que de cara al año que viene «puede moderarse un poco». Aun así, el segmento «tiene margen de recorrido», ya que sobre el PIB supone el 6,8% y durante la crisis financiera se acercó al 10%.
Respecto al crédito a empresas, el directivo de CaixaBank aseguró que el comportamiento ha sido «mejor del esperado» y superior a la evolución de los tipos, pese a la incertidumbre. «Los riesgos van a estar ahí fuera siempre y ahora están muy centrados en Irán o en los riesgos de mercado, la inteligencia artificial, pero nuestros empresarios tienen que seguir invirtiendo, avanzando y estamos viendo una demanda razonable de inversión acompañando el crecimiento del PIB nominal», subrayó.
Santander llama a la calma
Frente a la expectativa del mercado, que descuenta entre tres y cuatro nuevas alzas del BCE, Héctor Grisi, consejero delegado del Santander, se mostró más prudente. «Yo soy un poco más cauteloso y cautelosamente optimista de lo que pueda suceder. Yo creo que dos subidas sería lo adecuado para mantener y restringir un poquito la inflación. Así, deberíamos de estar más o menos con tipos alrededor del 2,75 o 3% para el cierre del año«, argumentó el ejecutivo. Ese nivel implicaría devolver las tasas a niveles que no se registraban desde diciembre de 2024.
A partir de ese punto, habría que valorar «cómo se desarrollan las situaciones en los diferentes escenarios», lo que podría elevar «tal vez un poquito por encima del 3%» las tasas hacia mitad de 2027, para que posteriormente empiecen a bajar hacia finales de ese mismo ejercicio. «Eso es más o menos lo que nosotros estimamos», apostilló.
Pese a la visión optimista, Grisi recordó el pico de inflación de agosto: el coste de vida aumentó un 4,3% interanual en España, mientras que en el resto de la Unión Europea estuvo entre el 3,5% y el 4%. «Creo que eso es una inflación demasiada alta comparada con un tipo neutral. El Banco Central Europeo dice que los tipos neutrales, donde vamos a decir que no hace ni frío ni calor, están alrededor del 2,25% o 2,5%. Estos tienen que irse por encima de eso», remarcó, al tiempo que respaldó que las autoridades monetarias «tienen que apretar un poco las tuercas y atacar de lleno la inflación». Para el banquero, lo importante es que la inflación empiece a bajar «y se note en los bolsillos».
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