Vox presume del blindaje de la Cruz de los Caídos de Cáceres: «Fue una exigencia para que hubiese acuerdo de gobierno» en Extremadura

El vicepresidente de la Junta de Extremadura y líder de Vox en esta comunidad autónoma, Óscar Fernández, ha señalado que se ha dado un paso más en la defensa de la Cruz de Cáceres con el inicio oficial este martes, por parte de la Consejería de Cultura (PP), del expediente para su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), una de las condiciones que Vox puso en el acuerdo para formar gobierno con el PP en Extremadura..

 La Junta de Extremadura ha iniciado el expediente para que el monumento sea declarado Bien de Interés Cultural  

El vicepresidente de la Junta de Extremadura y líder de Vox en esta comunidad autónoma, Óscar Fernández, ha señalado que se ha dado un paso más en la defensa de la Cruz de Cáceres con el inicio oficial este martes, por parte de la Consejería de Cultura (PP), del expediente para su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), una de las condiciones que Vox puso en el acuerdo para formar gobierno con el PP en Extremadura..

«La Cruz de los Caídos no se toca. Su declaración como BIC fue una exigencia para que hubiese acuerdo de gobierno, y así se firmó. Nunca nos importó estar solos, hemos venido a dar todas las batallas. Cumplimos la palabra dada», ha asegurado Fernández en un mensaje en redes sociales.

En esta misma línea, la portavoz del Grupo Parlamentario de Vox en la Asamblea de Extremadura, Inés Checa, ha recordado que «Vox lleva años defendiendo la Cruz de Cáceres» y que, desde que el Gobierno de Pedro Sánchez decidió incluirla en el catálogo de símbolos contrarios a la memoria democrática y promover su retirada, se ha «redoblado esa defensa en todos los frentes».

Checa ha recordado que Vox ha recurrido las resoluciones del Gobierno central en la Audiencia Nacional, y que se han llevado iniciativas al Congreso y al Senado. Además, hace unas semanas la Asamblea de Extremadura aprobó a propuesta de Vox exigir al Gobierno que «paralice y revoque cualquier actuación dirigida a retirar la Cruz».

Con el inicio del expediente, el Gobierno de María Guardiola busca blindar la Cruz de los Caídos de Cáceres como Bien de Interés Cultural para contrarrestar la intención del Gobierno centra, que reclama su retirada del espacio público. Según sostiene el Ejecutivo autonómico, este símbolo ha perdido las connotaciones franquistas con las que fue concebida inicialmente y en la actualidad representa un homenaje a todas las víctimas del conflicto.

En concreto, la Secretaría de Estado de Memoria Democrática acordó incluir la Cruz de los Caídos en el Catálogo de Símbolos y Elementos Contrarios a la Memoria Democrática, una catalogación que conllevaría su retirada del espacio público. Tanto la Junta de Extremadura como el Ayuntamiento de Cáceres han mostrado su oposición a esta medida, defendiendo el mantenimiento del monumento.

Este martes, Víctor Bazo, alcalde en funciones de Cáceres y concejal de Infraestructuras, ha calificado la decisión como una «magnífica noticia» y ha destacado que supone «un paso muy importante» para reconocer el valor patrimonial de la Cruz y protegerla. «Es precisamente lo que el Ayuntamiento viene defendiendo, que la Cruz de los Caídos es un referente de la ciudad, es un sitio de encuentro, forma parte del paisaje urbano y debe continuar donde está», ha señalado. Así, ha añadido que «en el día de hoy, la Junta de Extremadura da un paso muy importante al reconocer el valor patrimonial de la Cruz y protegerla como Bien de Interés Cultural. Esto es precisamente lo que el alcalde, Rafa Mateos, venía defendiendo: que la Cruz de los Caídos es un referente en la ciudad, es un sitio de encuentro que forma parte del paisaje urbano y debe continuar donde está».

Asimismo, Bazo ha remarcado que «desde este equipo de gobierno vamos a seguir defendiendo la Cruz de los Caídos por todas las vías legales que tengamos a nuestro alcance. Agradecemos el respaldo institucional de la presidenta de la Junta, María Guardiola, y del consejero Laureano León, cuya actuación garantiza que primen los criterios de protección patrimonial».

Vox había presentado el pasado mes de junio un recurso ante la Audiencia Nacional con el objetivo de impedir la retirada del monumento. El recurso fue admitido a trámite, aunque hasta el momento el tribunal no se ha pronunciado sobre el fondo del asunto.

En la publicación realizada hoy por la Consejería de Cultura, se asegura que esta decisión de declarar BIC este monumento se adopta para «el reconocimiento y protección de este elemento del patrimonio cultural extremeño» según reza en la resolución regional, que añade que la tramitación del expediente debe continuar de acuerdo con la legislación vigente y se debe notificar a las personas interesadas, al Ayuntamiento de Cáceres y al Registro General de Bienes de Interés Cultural del Ministerio de Cultura para «su anotación preventiva», y su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

En el texto de la resolución se reconoce que el monumento tuvo su origen en el acuerdo municipal de 9 de septiembre de 1937 para erigir una cruz en homenaje a los caídos, se levantó en plena Guerra Civil e inauguró en mayo de 1938, pero «la intervención municipal realizada en 1984 modificó sustancialmente su lectura pública, al eliminar las inscripciones y referencias explícitas de exaltación del régimen franquista y dotarlo de un nuevo significado acorde con los valores constitucionales».

En este sentido, añade: «En consecuencia, su valoración patrimonial actual debe entenderse desvinculada de su sentido conmemorativo originario y referida a sus valores formales, artísticos, arquitectónicos y urbanísticos, derivados de su lenguaje austero, geométrico y depurado, de su monumentalidad, de su permanencia en el emplazamiento original y de su papel como referencia visual en la memoria urbana de la ciudad».

En concreto, entre las argumentaciones históricas que se recogen en la resolución, se recuerda que, en octubre de 1937, el entonces alcalde de Cáceres, Narciso MaderalVaquero, firmó el contrato para la construcción de la Cruz, que «en homenaje a los caídos hijos de la provincia de Cáceres, se alzará a la entrada de la población, en la plaza de América». Su construcción se sufragó con recursos de las arcas municipales y el coste ascendió a 28.041,35 pesetas.

Su diseño fue atribuido al arquitecto municipal cacereño Ángel Pérez, a quien se deben destacados inmuebles y otros monumentos de la capital cacereña realizados «en un momento en el que el impulso dado a la construcción fue definitivo para que Cáceres comenzara a cambiar su imagen», recoge la resolución.

La de Cáceres fue una de las primeras cruces construidas en España y, en particular, en Extremadura. Sus características formales coincidirían con las que poco después,en cuanto a los materiales y la estética de este tipo de monumentos, establecería la Comisión de Estilo en las conmemoraciones de la Patria, creada en febrero de 1938, sólo dos meses antes de la conclusión del monumento cacereño.

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