Sánchez rechaza la alternancia política porque «provocaría una involución democrática» y Feijóo le acusa de «intentar manipular el censo»

La avalancha migratoria en Ceuta monopoliza, con salpicadas excepciones, el comienzo de las sesiones parlamentarias. La oposición mete el dedo en la llaga y el Gobierno trata de defenderse esparciendo culpas. A la espera de la publicación, anunciada por el presidente, de los informes de inteligencia remitidos al Ejecutivo en los días previos y durante el asalto a la frontera, en el Congreso se recrudece la batalla política. La crisis en la ciudad autónoma alienta además la sensación de que la legislatura no tiene ya salida y viene a sumarse al malestar que provoca el conflicto respecto a la llamada ley de nietos, la publicación de listas de periodistas señalando su ideología, la falta de Presupuestos, el informe PISA, los pactos sellados por el Gobierno con distintas fuerzas parlamentarias y que aún no se han cumplido y también las encuestas que cada vez son más favorables a una alianza PPVox.

 El líder del PP insta al presidente a convocar ya las elecciones y Rufian le advierte que los «números en apoyo del Gobierno, no salen»  

Audio generado con IA

La avalancha migratoria en Ceuta monopoliza, con salpicadas excepciones, el comienzo de las sesiones parlamentarias. La oposición mete el dedo en la llaga y el Gobierno trata de defenderse esparciendo culpas. A la espera de la publicación, anunciada por el presidente, de los informes de inteligencia remitidos al Ejecutivo en los días previos y durante el asalto a la frontera, en el Congreso se recrudece la batalla política. La crisis en la ciudad autónoma alienta además la sensación de que la legislatura no tiene ya salida y viene a sumarse al malestar que provoca el conflicto respecto a la llamada ley de nietos, la publicación de listas de periodistas señalando su ideología, la falta de Presupuestos, el informe PISA, los pactos sellados por el Gobierno con distintas fuerzas parlamentarias y que aún no se han cumplido y también las encuestas que cada vez son más favorables a una alianza PPVox.

En este clima tenso de las formaciones parlamentarias, han destacado dos detalles: el lapsus del presidente señalando las elecciones en 2026 para inmediatamente rectificar y situarlas en 2027 y, a continuación, su afirmación de que «la alternancia en el poder provocaría una involución de la democracia».

Feijóo ha arremetido recordando los pésimos resultados del informe educativo y, al mismo tiempo, la vuelta al cole de los niños en Ceuta «con gas pimienta en las mochilas». El popular ha acusado al presidente de «no estar pendiente de los problemas de los ciudadanos sino sólo de manipular el censo electoral, de los problemas judiciales de su partido y de las declaraciones en los juzgados de los socialistas» que pueden señalarle directamente. El líder del PP ha mezclado todos los asuntos polémicos que están sobre la mesa y ha preguntado al presidente qué haría si de nuevo vuelven a entrar 80.000 personas en Ceuta.

Sánchez ha reconocido la «extraordinaria preocupación» que le provoca el resultado del informe PISA pero se ha defendido echando mano del aumento de la inversión que ha acordado el Gobierno y ha culpado a las CCAA de no aprovechar ese dinero para impulsar la educación de los niños. El presidente ha aprovechado, además, para exigir que los proyectos de ley del Gobierno que proponen el descenso de ratio de alumnos por aula y la prohibición de acceso de los menores a las redes sean aprobadas por el PP.

Feijóo ha replicado asegurando que Sánchez ha desprotegido al país y le ha instado a poner fecha y batirse en las urnas. «Los ciudadanos se lo harán pagar», ha asegurado. El presidente ha recalcado que habrá elecciones «en 2026», e inmediatamente se ha corregido para hablar de 2027. Además, ha acusado a la derecha y a la ultraderecha de tratar «de cercenar, de robar» el voto a los exiliados, y ha vaticinado: «Nos veremos en las urnas y les volveremos a ganar».

Gabriel Rufián, portavoz de ERC, ha puesto en duda con su pregunta la capacidad de Sánchez para afrontar lo que queda de legislatura, pero el presidente se ha zafado pidiendo de nuevo apoyo a las leyes educativas que están en el Congreso. Rufián ha insistido en que los números en apoyo del Ejecutivo «no salen». Y ha recordado que si ganan, como señalan las encuestas, el PP y Vox, ambos partidos «se caragarán la representación política» de nacionalistas e independentistas, sobre todo si llegan a 210 diputados, suficientes para promover reformas constitucionales que no requieren de procedimientos agravados.

El presidente, alentado por el discurso de Rufián, ha dicho compartir el diagnóstico asegurando que en este caso «la alternancia política sólo abriría la puerta a una involución democrática». «Lo que tenemos que hacer», ha dicho, «es camino al andar».

Santiago Abascal ha dado por hecho que Sánchez está «chantajeado» por Marruecos e incluso ha asegurado que estaría dispuesto a entregar a Rabat Ceuta, Melilla y las islas Canarias. También él ha hecho mención a los pésimos resultados del informe PISA y se ha preguntado cuántos diputados de Marruecos hay sentados en la Cámara. Sánchez le ha replicado acusándole de xenófobo y ha recalcado que su Gobierno no tiene nada que ocultar, que defiende sin matices la españolidad de Ceuta y Melilla y que no está sometido al chantaje de nadie.

 Noticias de España

Noticias Similares