Rusia ha introducido este miércoles una prohibición de las exportaciones de diésel como parte de una serie de medidas para apuntalar el mercado nacional de combustible, después de que los ataques sistemáticos con drones ucranianos contra refinerías de petróleo provocaran escasez de gasolina y subidas de precios. Los conductores de muchas regiones se enfrentan a colas de horas para repostar, a medida que los intensificados ataques ucranianos contra las infraestructuras energéticas rusas reducen el suministro de diésel y gasolina.
Aunque Putin resta importancia a los daños en las refinerías, los conductores de muchas regiones han de esperar horas de cola para repostar
Rusia ha introducido este miércoles una prohibición de las exportaciones de diésel como parte de una serie de medidas para apuntalar el mercado nacional de combustible, después de que los ataques sistemáticos con drones ucranianos contra refinerías de petróleo provocaran escasez de gasolina y subidas de precios. Los conductores de muchas regiones se enfrentan a colas de horas para repostar, a medida que los intensificados ataques ucranianos contra las infraestructuras energéticas rusas reducen el suministro de diésel y gasolina.
El viceprimer ministro, Alexander Novak, ha declarado en una reunión gubernamental televisada y presidida por el presidente Vladímir Putin que la situación del combustible sigue siendo compleja y que «está claro que la situación actual en las gasolineras está causando preocupación entre la población».
«Hoy se ha introducido la prohibición de exportar combustible diésel, lo que permitirá aumentar el suministro al mercado interior», ha señalado, añadiendo que Rusia empezaría a importar combustible en julio. Fuentes del sector señalaron la semana pasada que Rusia ya había comenzado a importar gasolina por vía marítima desde la India.
El Gobierno detalló que la prohibición de exportar diésel, que incluye a los productores del combustible, estará en vigor hasta el 31 de julio. Los suministros derivados de acuerdos gubernamentales preexistentes, como el pacto con Mongolia, quedarán exentos de las restricciones.
Putin ha afirmado en la reunión que Ucrania intenta dañar la economía de Rusia. «Pero lo más importante es que busca crear una sensación de ansiedad en la sociedad. Todos entendemos que ese objetivo es inalcanzable. La resiliencia del sistema energético de Rusia es muy alta, de las más altas del mundo», ha asegurado.
Ucrania sostiene que sus ataques contra las instalaciones de combustible rusas están diseñados para limitar la capacidad de Moscú para librar la guerra y forzarlo a entablar conversaciones de paz. Los márgenes de referencia del diésel europeo han subido hasta un récord de 60,17 dólares por barril tras el anuncio de la prohibición de exportar por parte de Rusia, ya que los analistas prevén un endurecimiento del mercado como consecuencia de la medida.
«La prohibición rusa de exportar diésel ha llegado casi en el peor momento posible. La guerra de Irán ya había obligado a realizar fuertes retiradas de inventarios para cubrir la interrupción del suministro en Oriente Medio, dejando las existencias de diésel bajo mínimos en los mercados clave», afirma Abhishek Kumar, analista de Sparta Commodities, quien añade que Rusia y sus compradores competirán ahora de forma agresiva con Europa por las importaciones de diésel procedentes de otros proveedores.
En junio, Turquía y Brasil fueron los principales compradores de diésel ruso, absorbiendo juntos al menos la mitad de los cargamentos disponibles, según mostraron los datos de transporte marítimo. Las exportaciones rusas de diésel y gasóleo por vía marítima ya se habían desplomado en junio, cayendo un 39% respecto al mes anterior hasta situarse en torno a los 1,8 millones de toneladas métricas, y un 46% frente a los 3,35 millones de toneladas del mismo mes del año anterior.
«Básicamente, (Rusia) ya tenía una prohibición de exportación en toda regla, salvo por el nombre. Las exportaciones de junio bajaron a 400.000 barriles por día (bpd), y las de julio van camino de ser aún menores», ha comentado una fuente comercial europea.
Las exportaciones rusas de diésel y gasóleo fueron de apenas 214.000 bpd entre el 1 y el 8 de julio, según datos de Kpler, frente a los 793.000 bpd de todo el mes de julio de 2025 y los 842.000 bpd de julio de 2021, antes de la guerra de Ucrania. Más allá de los principales compradores, Marruecos, Egipto y Senegal también emergieron como importadores de cargamentos de diésel ruso en junio, según reflejaron los datos de navegación.
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