La decisión sobre cortar o no el servicio en la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona a partir del año que viene para acometer su reforma aún no está tomada. Sin embargo, el ministro de Transportes, Óscar Puente, se muestra partidario de mantenerla abierta mientras se realizan los trabajos, según ha dicho hoy en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
El ministro ha asegurado que, tras «darle vueltas», el Ejecutivo está «más por la labor» de permitir el uso de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona y compatibilizar la circulación con las obras de renovación en vez de suspender el servicio. Un sistema que implicaría lo que en el argot ferroviario se conoce como banalizaciones -cortes de una de las vías- para poder avanzar con los trabajos.
La posibilidad de cancelar el servicio en el corredor con más tráfico de la red de alta velocidad española mientras se renueva, trabajos que comenzarán en 2027, saltó a la esfera pública la semana pasada, después del accidente de Urda (Toledo). Aunque el ministro aseguró que, de cerrarse, no se haría por motivos de seguridad, sí que concedió que, tras el siniestro, es preciso recuperar la confianza en la alta velocidad. Y que dos aspectos clave para hacerlo son la puntualidad y el confort, aspectos que seguramente se verán comprometidos con estos trabajos.
Puente ha detallado que Transportes se encuentra inmerso ahora en la adquisición de materiales para las obras en este corredor. Entre ellos, figuran unas traviesas patentadas por Adif, conocidas como aerotraviesas, diseñadas para evitar la absorción del balasto, lo que permitirá a los convoyes alcanzar los 350 kilómetros por hora -velocidad para la que la infraestructura estaba homologada originalmente- frente al límite actual de 320 kilómetros por hora fijado por motivos de seguridad, lo que supone que el ministerio no renuncia a este plan pese al accidente de Urda.
El titular de Transportes ha destacado entre los pros para mantener abierta la línea mientras se reforma el obvio de que permitiría a los ciudadanos seguir viajando en tren de alta velocidad entre las dos ciudades más importantes de España -asegurando que hay soluciones técnicas que lo permiten- y lo ocurrido en Alemania, donde se opta por cerrar el tráfico para renovar las infraestructuras. Puente ha asegurado que la reapertura del corredor Berlín-Hamburgo ha sido «un desastre» y que su primer mes tras su reapertura ha estado plagado de incidencias.
Las dudas de Puente respecto a cómo ejecutar los trabajos en este corredor habían suscitado recelos entre amplios sectores. El propio presidente de la Generalitat, Salvador Illa, aseguró ayer lunes que se tienen que hacer las inversiones y renovaciones que sean necesarias, con criterios de máxima seguridad, «pero también afectando lo mínimo posible al servicio».
El ministro asegura que la decisión, en todo caso, no está tomada
La decisión sobre cortar o no el servicio en la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona a partir del año que viene para acometer su reforma aún no está tomada. Sin embargo, el ministro de Transportes, Óscar Puente, se muestra partidario de mantenerla abierta mientras se realizan los trabajos, según ha dicho hoy en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
El ministro ha asegurado que, tras «darle vueltas», el Ejecutivo está «más por la labor» de permitir el uso de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona y compatibilizar la circulación con las obras de renovación en vez de suspender el servicio. Un sistema que implicaría lo que en el argot ferroviario se conoce como banalizaciones -cortes de una de las vías- para poder avanzar con los trabajos.
La posibilidad de cancelar el servicio en el corredor con más tráfico de la red de alta velocidad española mientras se renueva, trabajos que comenzará en 2027, saltó a la esfera pública la semana pasada, después del accidente de Urda (Toledo). Aunque el ministro aseguró que, de cerrarse, no se haría por motivos de seguridad, sí que concedió que, tras el siniestro, es preciso recuperar la confianza en la alta velocidad. Y que dos aspectos clave para hacerlo son la seguridad y el confort, aspectos que seguramente se verán comprometidos con estos trabajos.
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