Pedir un préstamo por la vía tradicional es repetir el mismo trámite una y otra vez: rellenas tus datos en la web de un banco, esperas respuesta y, si no convence, vuelves a empezar en la siguiente entidad. Los comparadores de crédito le dan la vuelta a ese orden. Con una única solicitud recogen tu perfil y lo mueven entre varias entidades a la vez, que responden con sus propias condiciones. Y algo que la prisa suele olvidar: por mirar no firmas nada, eliges después con las ofertas ya delante.
| Oferta | Detalles |
|---|---|
| Crezu |
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| Kreditiweb |
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| MrFinan |
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| Moneezy |
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| Finteres |
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| MyLoan24 |
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Una solicitud, varias ofertas: qué hacen (y qué no) estos comparadores
La mecánica se repite en los seis: recogen unos datos básicos (edad, identificación, una cuenta bancaria) y los cruzan con su red de entidades para devolverte ofertas ya personalizadas en cuestión de minutos. Ninguno presta el dinero, son intermediarios que te ahorran ir puerta por puerta. Eso significa que el precio final del crédito no lo decide el comparador, sino la entidad que termine aceptando tu perfil.
Por eso conviene mirar la TAE con calma. Verás rangos amplios porque cada prestamista aplica el suyo según tu solvencia, y lo que a ti te ofrezcan dependerá de tu perfil: puede quedar por encima o por debajo de lo que veas anunciado como reclamo. Comparar, además, no obliga a firmar: recibir varias ofertas es justo lo que te permite descartar con criterio la que no compensa. Si lo que buscas es dinero con rapidez, esta misma lógica la aplican los préstamos rápidos que responden en horas.
Crezu
Crezu presume de una red enorme: declara trabajar con 352 prestamistas con licencia, así que con una sola consulta el abanico de respuestas es de los más amplios. La primera oferta suele llegar en un par de minutos, la aprobación en menos de siete y el dinero en la cuenta en torno al cuarto de hora, siempre según el prestamista que te toque. Está pensado para importes pequeños y plazos cortos: de 100 a 5.000 euros a devolver entre 91 y 120 días, es decir, tres o cuatro meses, no un préstamo a años. Su horquilla de TAE va del 0% al 36%, un rango tan abierto que confirma lo de antes, el número que acabes pagando depende de tu perfil y no del escaparate. Te pedirá teléfono, documento de identidad y una cuenta bancaria.
Kreditiweb
Lo que distingue a Kreditiweb es que abre la puerta a perfiles con ASNEF, algo que muchas entidades cierran de entrada. Y conviene leer bien el matiz: admitir ASNEF no es garantizar la aprobación en todas las entidades asociadas, sino que alguna de ellas puede estudiar tu caso pese a figurar en el fichero. Funciona como intermediario de productos financieros, no como prestamista directo, y para darte respuesta pide lo previsible: ser mayor de edad, residir en España, ingresos recurrentes que puedas demostrar, una cuenta, un correo y un teléfono. Si todo encaja, el capital puede estar disponible en torno a las 24 horas, de nuevo según la entidad que acepte. Aquí la TAE la fija el prestamista final, nunca el propio comparador.
MrFinan
MrFinan es de los que no dejan lugar a dudas sobre su papel: se define abiertamente como bróker de crédito, ni banco ni prestamista. Trabaja con más de 30 entidades financieras y devuelve las primeras ofertas personalizadas en menos de dos minutos. Su rango de importes es más ambicioso que el de un microcrédito, de 1.000 a 40.000 euros, lo que lo hace válido tanto para un imprevisto como para un proyecto de más envergadura. Acepta perfiles complicados sobre el papel (con ASNEF, autónomos, personas desempleadas o jubiladas), aunque que te dejen presentar la solicitud no equivale a que las entidades vayan a aprobarla. El servicio no te cuesta nada, porque cobra a las entidades y no al usuario.
Moneezy
El argumento de Moneezy tranquiliza a quien tiene miedo a dejar rastro: comparar a través de su web no afecta a tu historial crediticio, así que puedes ver qué te ofrecen sin que la consulta pese en tu perfil. Admite ASNEF según la entidad final y no exige nómina en todos los productos, dos puertas que amplían el margen de quien tiene ingresos pero no una nómina clásica. El importe orientativo va de 50 a 5.000 euros según el prestamista, la solicitud se completa en unos cinco minutos y el abono, tras la verificación, puede ser cuestión de minutos. Pide lo habitual: ser mayor de edad, un DNI, pasaporte o NIE en vigor, cuenta bancaria, correo y teléfono.
Finteres
Finteres deja claro que no es entidad financiera ni presta su propio dinero: su función es casar tu solicitud con más de 40 entidades con licencia. El importe se mueve entre 100 y 5.000 euros y, a diferencia de los créditos exprés a pocos meses, admite plazos de hasta seis años, lo que da aire para repartir la cuota. Acepta ASNEF según el prestamista y no pide nómina, con respuesta en un margen de 3 a 10 minutos y desembolso en 24 horas cuando todo cuadra. Un aviso que agradecerás: la «TAE 0%» que a veces se ve asociada a su nombre es una promoción de primera operación de un prestamista concreto, no una condición general, así que da por hecho que tu oferta llevará su interés. Te pedirá ser mayor de edad, residencia legal en España, DNI o tarjeta de residencia y una cuenta española a tu nombre.
MyLoan24
MyLoan24 estira el rango más que ningún otro de esta selección: importes de 100 a 50.000 euros y plazos de uno a siete años, un margen que sirve lo mismo para un apuro pequeño que para financiar una compra grande a varios años. Es un intermediario gratuito, no un prestamista, y la solicitud definitiva se formaliza ya en la web de la entidad que te asignen. Frente a los anteriores hay una diferencia que conviene tener presente antes de perder tiempo: no acepta ASNEF, de modo que si figuras en el fichero este no es tu comparador. Para el resto de perfiles pide ser mayor de edad, residir en España, ingresos regulares demostrables, DNI o NIE, cuenta bancaria, móvil y correo. Y la TAE nunca es única: la fija el prestamista que te asignen, no el comparador.
Cómo distinguir un buen comparador antes de dar tus datos
Con tantas opciones parecidas, la elección se aclara mirando cinco cosas. Que el servicio sea gratis para ti es lo primero: ninguno de estos cobra al usuario, y un comparador que te pida dinero por adelantado no merece confianza. Interesa también que diga con cuántas entidades trabaja, porque cuantas más, más ofertas distintas puedes recibir de una sola solicitud. Y si figuras en ASNEF o no tienes nómina, comprueba antes de empezar que el comparador se apoya en prestamistas dispuestos a estudiar ese perfil: MyLoan24, por ejemplo, no admite ASNEF, mientras que otros de la lista sí, como ocurre con los microcréditos que aceptan ASNEF.
Quedan las dos que más pesan en el bolsillo. La TAE que te llegue es la del prestamista final, no una cifra amable del comparador: léela entera (con las comisiones dentro) antes de firmar nada, que es donde se ve el coste real. Y no dispares el número de solicitudes en varias webs a la vez; una consulta ordenada te deja margen para comparar, muchas de golpe enturbian tu perfil sin darte mejores ofertas. Comparar es gratis y no te ata a nada. Firmar sí, y ahí es donde conviene tener la cabeza fría.
Estos artículos están pensados para ayudarte a descubrir productos que pueden interesarte. Algunos de los enlaces incluidos son de afiliados, lo que significa que si realizas una compra a través de ellos La Razón podría recibir una pequeña comisión sin que esto influya en nuestras recomendaciones ni en el precio que pagas.
Seis comparadores que con una única solicitud te ponen delante varias ofertas de crédito, y la letra pequeña que conviene mirar antes de firmar
Pedir un préstamo por la vía tradicional es repetir el mismo trámite una y otra vez: rellenas tus datos en la web de un banco, esperas respuesta y, si no convence, vuelves a empezar en la siguiente entidad. Los comparadores de crédito le dan la vuelta a ese orden. Con una única solicitud recogen tu perfil y lo mueven entre varias entidades a la vez, que responden con sus propias condiciones. Y algo que la prisa suele olvidar: por mirar no firmas nada, eliges después con las ofertas ya delante.
| Oferta | Detalles |
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| Crezu |
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| Kreditiweb |
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| MrFinan |
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| Moneezy |
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| Finteres |
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| MyLoan24 |
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Una solicitud, varias ofertas: qué hacen (y qué no) estos comparadores
La mecánica se repite en los seis: recogen unos datos básicos (edad, identificación, una cuenta bancaria) y los cruzan con su red de entidades para devolverte ofertas ya personalizadas en cuestión de minutos. Ninguno presta el dinero, son intermediarios que te ahorran ir puerta por puerta. Eso significa que el precio final del crédito no lo decide el comparador, sino la entidad que termine aceptando tu perfil.
Por eso conviene mirar la TAE con calma. Verás rangos amplios porque cada prestamista aplica el suyo según tu solvencia, y lo que a ti te ofrezcan dependerá de tu perfil: puede quedar por encima o por debajo de lo que veas anunciado como reclamo. Comparar, además, no obliga a firmar: recibir varias ofertas es justo lo que te permite descartar con criterio la que no compensa. Si lo que buscas es dinero con rapidez, esta misma lógica la aplican los préstamos rápidos que responden en horas.
Crezu
Crezu presume de una red enorme: declara trabajar con 352 prestamistas con licencia, así que con una sola consulta el abanico de respuestas es de los más amplios. La primera oferta suele llegar en un par de minutos, la aprobación en menos de siete y el dinero en la cuenta en torno al cuarto de hora, siempre según el prestamista que te toque. Está pensado para importes pequeños y plazos cortos: de 100 a 5.000 euros a devolver entre 91 y 120 días, es decir, tres o cuatro meses, no un préstamo a años. Su horquilla de TAE va del 0% al 36%, un rango tan abierto que confirma lo de antes, el número que acabes pagando depende de tu perfil y no del escaparate. Te pedirá teléfono, documento de identidad y una cuenta bancaria.
Kreditiweb
Lo que distingue a Kreditiweb es que abre la puerta a perfiles con ASNEF, algo que muchas entidades cierran de entrada. Y conviene leer bien el matiz: admitir ASNEF no es garantizar la aprobación en todas las entidades asociadas, sino que alguna de ellas puede estudiar tu caso pese a figurar en el fichero. Funciona como intermediario de productos financieros, no como prestamista directo, y para darte respuesta pide lo previsible: ser mayor de edad, residir en España, ingresos recurrentes que puedas demostrar, una cuenta, un correo y un teléfono. Si todo encaja, el capital puede estar disponible en torno a las 24 horas, de nuevo según la entidad que acepte. Aquí la TAE la fija el prestamista final, nunca el propio comparador.
MrFinan
MrFinan es de los que no dejan lugar a dudas sobre su papel: se define abiertamente como bróker de crédito, ni banco ni prestamista. Trabaja con más de 30 entidades financieras y devuelve las primeras ofertas personalizadas en menos de dos minutos. Su rango de importes es más ambicioso que el de un microcrédito, de 1.000 a 40.000 euros, lo que lo hace válido tanto para un imprevisto como para un proyecto de más envergadura. Acepta perfiles complicados sobre el papel (con ASNEF, autónomos, personas desempleadas o jubiladas), aunque que te dejen presentar la solicitud no equivale a que las entidades vayan a aprobarla. El servicio no te cuesta nada, porque cobra a las entidades y no al usuario.
Moneezy
El argumento de Moneezy tranquiliza a quien tiene miedo a dejar rastro: comparar a través de su web no afecta a tu historial crediticio, así que puedes ver qué te ofrecen sin que la consulta pese en tu perfil. Admite ASNEF según la entidad final y no exige nómina en todos los productos, dos puertas que amplían el margen de quien tiene ingresos pero no una nómina clásica. El importe orientativo va de 50 a 5.000 euros según el prestamista, la solicitud se completa en unos cinco minutos y el abono, tras la verificación, puede ser cuestión de minutos. Pide lo habitual: ser mayor de edad, un DNI, pasaporte o NIE en vigor, cuenta bancaria, correo y teléfono.
Finteres
Finteres deja claro que no es entidad financiera ni presta su propio dinero: su función es casar tu solicitud con más de 40 entidades con licencia. El importe se mueve entre 100 y 5.000 euros y, a diferencia de los créditos exprés a pocos meses, admite plazos de hasta seis años, lo que da aire para repartir la cuota. Acepta ASNEF según el prestamista y no pide nómina, con respuesta en un margen de 3 a 10 minutos y desembolso en 24 horas cuando todo cuadra. Un aviso que agradecerás: la «TAE 0%» que a veces se ve asociada a su nombre es una promoción de primera operación de un prestamista concreto, no una condición general, así que da por hecho que tu oferta llevará su interés. Te pedirá ser mayor de edad, residencia legal en España, DNI o tarjeta de residencia y una cuenta española a tu nombre.
MyLoan24
MyLoan24 estira el rango más que ningún otro de esta selección: importes de 100 a 50.000 euros y plazos de uno a siete años, un margen que sirve lo mismo para un apuro pequeño que para financiar una compra grande a varios años. Es un intermediario gratuito, no un prestamista, y la solicitud definitiva se formaliza ya en la web de la entidad que te asignen. Frente a los anteriores hay una diferencia que conviene tener presente antes de perder tiempo: no acepta ASNEF, de modo que si figuras en el fichero este no es tu comparador. Para el resto de perfiles pide ser mayor de edad, residir en España, ingresos regulares demostrables, DNI o NIE, cuenta bancaria, móvil y correo. Y la TAE nunca es única: la fija el prestamista que te asignen, no el comparador.
Cómo distinguir un buen comparador antes de dar tus datos
Con tantas opciones parecidas, la elección se aclara mirando cinco cosas. Que el servicio sea gratis para ti es lo primero: ninguno de estos cobra al usuario, y un comparador que te pida dinero por adelantado no merece confianza. Interesa también que diga con cuántas entidades trabaja, porque cuantas más, más ofertas distintas puedes recibir de una sola solicitud. Y si figuras en ASNEF o no tienes nómina, comprueba antes de empezar que el comparador se apoya en prestamistas dispuestos a estudiar ese perfil: MyLoan24, por ejemplo, no admite ASNEF, mientras que otros de la lista sí, como ocurre con los microcréditos que aceptan ASNEF.
Quedan las dos que más pesan en el bolsillo. La TAE que te llegue es la del prestamista final, no una cifra amable del comparador: léela entera (con las comisiones dentro) antes de firmar nada, que es donde se ve el coste real. Y no dispares el número de solicitudes en varias webs a la vez; una consulta ordenada te deja margen para comparar, muchas de golpe enturbian tu perfil sin darte mejores ofertas. Comparar es gratis y no te ata a nada. Firmar sí, y ahí es donde conviene tener la cabeza fría.
Estos artículos están pensados para ayudarte a descubrir productos que pueden interesarte. Algunos de los enlaces incluidos son de afiliados, lo que significa que si realizas una compra a través de ellos La Razón podría recibir una pequeña comisión sin que esto influya en nuestras recomendaciones ni en el precio que pagas.
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