Miguel Ángel Revilla ha regresado este miércoles a ‘El Hormiguero’ y, además de anunciar que su próxima visita será el 25 de enero de 2027, dos días después de su cumpleaños, el secretario general del Partido Regionalista de Cantabria ha presentado su nuevo libro, ‘Antes de irme’, y ha repasado la actualidad política.
En su última publicación habla del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y no esconde que le ha dedicado los peores calificativos, empezando porque es «un personaje pernicioso». «Reúne todas las condiciones maléficas del ser humano. No está loco ni es tonto, es un egoísta que se está forrando», ha apuntado, detallando que su obsesión es «llegar a ser uno de los 25 más ricos» por lo que la humanidad «le importa un pimiento» y «nos ha montado un tinglado que lo estamos pagando todo el mundo».
El libro es una especie de testamento que ha escrito el político cántabro y advierte que sus páginas le van a crear enemigos: «Voy a dejar una especie de testamento sobre la manera en la que he evolucionado en esta vida. Me ha ido bien, no he robado, he sido muy coherente, he hecho política por vocación».
Asimismo, hace «reflexiones sobre esta política actual» con la que no se identifica. En ese sentido, ha expresado que si tuviera que acudir al Parlamento no aguantaría en los debates y se marcharía como hizo Labordeta en su día. «Yo no he faltado al respeto a nadie y cuando he llamado corrupto a alguien es porque he tenido las pruebas«, ha asegurado lanzando una pulla al modo de hacer político en los tiempos actuales.
El camino hacia el 29N
Revilla también se ha referido a la campaña electoral que comienza el próximo viernes 13 de noviembre, explicando cómo piensa un político que está en campaña: «El político solo quiere votos y machacar al rival, no hay comprensión. Lo peor de la especie humana se ve en las campañas.-Ahora vais a ver un capítulo de insultos. Hemos convertido la política en algo irrespirable, no hay rivales, sino enemigos a muerte», ha advertido.
Tras ello, ha comentado que no todas las promesas que se hacen en campaña dependen de uno y que, a veces, salen mal. Sin embargo, ha trasladado que ahora «importa más el relato» y «la verdad va a brillar por su ausencia».
Zapatero, su mayor desilusión
Durante su visita al programa de Antena 3, también ha salido a colación la figura de José Luis Rodríguez Zapatero, expresidente del Gobierno e imputado por delito fiscal y de contrabando. «Zapatero es una de las decepciones de mi vida», ha señalado.
El también economista ha afirmado que nunca había pedido el voto para nadie, salvo para el socialista. «Pedí el voto porque hubo una etapa que se portó bien con Cantabria», ha indicado, además de evidenciar que lo de las joyas incautadas «es un muy mal ejemplo».
Quién ganará las elecciones
El invitado de este miércoles también se ha atrevido a imaginar lo que sucederá en las urnas el próximo 29 de noviembre, mencionando el trágico accidente ferroviario de Urda que ha acabado con la vida de 69 personas.
«Si no hubiese habido el accidente, te hubiese dicho que Pedro Sánchez es el más votado en estas elecciones. Ahora, no va a tener la hecatombe que prevén las encuestas, pero no va a ganar todo. Va a haber una situación que me preocupa. Feijóo no se consolida como líder, va a sacar menos votos que la última vez. Va a ser el presidente, pero va a tener de vicepresidente, con una fuerza terrible, a Abascal y eso sí me preocupa», ha trasladado. Asimismo, ha expresado seriamente que, a su juicio, hay varias cosas en España que deberían ser intocables: la sanidad pública, las pensiones y la educación pública.
Por otro lado, Miguel Ángel Revilla ha compartido su opinión con respecto al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, considerando que desde que le conoció ha cambiado su forma de comportarse: «Me pareció un hombre moderado, incapaz del insulto y en línea con la derecha europea. En lugar de haber seguido una línea moderada de corte europeo, se va a aliar con un partido que no cree en la agenda climática, está en contra de cosas que el PP ha defendido toda la vida. Cuando uno quiere gobernar y esta es su última oportunidad, va a hacer lo que le pida el otro».
Dimisión de Óscar Puente
Un día después de que el ministro de Transportes, Óscar Puente, anunciara su dimisión, asegurando que había decidido marcharse el día del accidente de trenes en Toledo, aunque en los días posteriores se limitara a decir que no iba a dimitir, el político cántabro ha valorado que su actuación ha sido «coherente».
«Él tenía pensado dar su explicación desde su punto de vista y en un lugar donde va a tener eco», ha precisado, asegurando que si él hubiera estado en su lugar, el día de Adamuz hubiera dimitido. Ahora, sostiene que la marcha de Puente «es un alivio para el PSOE porque es insostenible que puedas seguir después de dos catástrofes en nueve meses de este calibre».
Formación para gobernar un país
La charla con Pablo Motos también ha servido para evidenciar la falta de preparación para llegar a un cargo importante en política: «Es el único oficio donde no te piden currículum, lo que más se valora en un partido es la capacidad de insulto, el tener mala leche».
El problema de la vivienda
Revilla también ha asegurado tener la solución al problema de los jóvenes y la vivienda haciendo «miles y miles de viviendas a 105.000 euros». «Solucionar el problema de la vivienda es sencillísimo e imposible en la situación actual», ha comenzado, resaltando que en esta caso entran en juego «el precio de la construcción, el suelo y los impuestos».
El que fuera presidente de Cantabria ha determinado que el suelo, que supone entre el 35% y el 40% de una vivienda, debería ser gratis, mientras que el 10% del IVA de la construcción que cobra el Gobierno habría que quitarlo, sumado a los impuestos municipales (8%). Con este razonamiento, el político pretende demostrar que las casas podrían costar la mitad, pasando de 200.000 a 105.000 euros, si se eliminan el coste del suelo y los impuestos que las encarecen, defendiendo para ello que los ayuntamientos, las comunidades autónomas y el Gobierno central tendrían que ponerse de acuerdo.
Marruecos
Entre los temas que aborda en su libro también se encuentra el de Marruecos. En su entrevista en ‘El Hormiguero’, Revilla ha denunciado con dureza la utilización de la inmigración como un instrumento de presión política, ilustrando la gravedad de la situación con una imagen desoladora: la desesperación de las madres que, acuciadas por el hambre y la miseria, se han visto empujadas a arrojar o cruzar la frontera con sus hijos pequeños arriesgándolo todo para que puedan comer.
Para el político, episodios como las crisis migratorias masivas no son fruto de la casualidad, sino una estrategia planificada y calculada por el rey marroquí que funciona como una «válvula de presión» para coaccionar a España.
Ante esta situación de vulnerabilidad fronteriza, el expresidente de Cantabria defiende que la única solución a largo plazo pasa por una respuesta europea unificada. A su juicio, es imprescindible que el conjunto de la Unión Europea asuma de manera clara e indubitable que Ceuta y Melilla no son solo ciudades españolas, sino una frontera exterior de la propia Europa, exigiendo por tanto un compromiso y una implicación comunitaria mucho mayor en su defensa y gestión.
El político cántabro ha presentado su nuevo libro, ‘Antes de irme’, además de hacer un repaso a la actualidad política
Miguel Ángel Revilla ha regresado este miércoles a ‘El Hormiguero’ y, además de anunciar que su próxima visita será el 25 de enero de 2027, dos días después de su cumpleaños, el secretario general del Partido Regionalista de Cantabria ha presentado su nuevo libro, ‘Antes de irme’, y ha repasado la actualidad política.
En su última publicación habla del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y no esconde que le ha dedicado los peores calificativos, empezando porque es «un personaje pernicioso». «Reúne todas las condiciones maléficas del ser humano. No está loco ni es tonto, es un egoísta que se está forrando», ha apuntado, detallando que su obsesión es «llegar a ser uno de los 25 más ricos» por lo que la humanidad «le importa un pimiento» y «nos ha montado un tinglado que lo estamos pagando todo el mundo».
El libro es una especie de testamento que ha escrito el político cántabro y advierte que sus páginas le van a crear enemigos: «Voy a dejar una especie de testamento sobre la manera en la que he evolucionado en esta vida. Me ha ido bien, no he robado, he sido muy coherente, he hecho política por vocación».
Asimismo, hace «reflexiones sobre esta política actual» con la que no se identifica. En ese sentido, ha expresado que si tuviera que acudir al Parlamento no aguantaría en los debates y se marcharía como hizo Labordeta en su día. «Yo no he faltado al respeto a nadie y cuando he llamado corrupto a alguien es porque he tenido las pruebas«, ha asegurado lanzando una pulla al modo de hacer político en los tiempos actuales.
El camino hacia el 29N
Revilla también se ha referido a la campaña electoral que comienza el próximo viernes 13 de noviembre, explicando cómo piensa un político que está en campaña: «El político solo quiere votos y machacar al rival, no hay comprensión. Lo peor de la especie humana se ve en las campañas.-Ahora vais a ver un capítulo de insultos. Hemos convertido la política en algo irrespirable, no hay rivales, sino enemigos a muerte», ha advertido.
Tras ello, ha comentado que no todas las promesas que se hacen en campaña dependen de uno y que, a veces, salen mal. Sin embargo, ha trasladado que ahora «importa más el relato» y «la verdad va a brillar por su ausencia».
Zapatero, su mayor desilusión
Durante su visita al programa de Antena 3, también ha salido a colación la figura de José Luis Rodríguez Zapatero, expresidente del Gobierno e imputado por delito fiscal y de contrabando. «Zapatero es una de las decepciones de mi vida», ha señalado.
El también economista ha afirmado que nunca había pedido el voto para nadie, salvo para el socialista. «Pedí el voto porque hubo una etapa que se portó bien con Cantabria», ha indicado, además de evidenciar que lo de las joyas incautadas «es un muy mal ejemplo».
Quién ganará las elecciones
El invitado de este miércoles también se ha atrevido a imaginar lo que sucederá en las urnas el próximo 29 de noviembre, mencionando el trágico accidente ferroviario de Urda que ha acabado con la vida de 69 personas.
«Si no hubiese habido el accidente, te hubiese dicho que Pedro Sánchez es el más votado en estas elecciones. Ahora, no va a tener la hecatombe que prevén las encuestas, pero no va a ganar todo. Va a haber una situación que me preocupa. Feijóo no se consolida como líder, va a sacar menos votos que la última vez. Va a ser el presidente, pero va a tener de vicepresidente, con una fuerza terrible, a Abascal y eso sí me preocupa», ha trasladado. Asimismo, ha expresado seriamente que, a su juicio, hay varias cosas en España que deberían ser intocables: la sanidad pública, las pensiones y la educación pública.
Por otro lado, Miguel Ángel Revilla ha compartido su opinión con respecto al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, considerando que desde que le conoció ha cambiado su forma de comportarse: «Me pareció un hombre moderado, incapaz del insulto y en línea con la derecha europea. En lugar de haber seguido una línea moderada de corte europeo, se va a aliar con un partido que no cree en la agenda climática, está en contra de cosas que el PP ha defendido toda la vida. Cuando uno quiere gobernar y esta es su última oportunidad, va a hacer lo que le pida el otro».
Dimisión de Óscar Puente
Un día después de que el ministro de Transportes, Óscar Puente, anunciara su dimisión, asegurando que había decidido marcharse el día del accidente de trenes en Toledo, aunque en los días posteriores se limitara a decir que no iba a dimitir, el político cántabro ha valorado que su actuación ha sido «coherente».
«Él tenía pensado dar su explicación desde su punto de vista y en un lugar donde va a tener eco», ha precisado, asegurando que si él hubiera estado en su lugar, el día de Adamuz hubiera dimitido. Ahora, sostiene que la marcha de Puente «es un alivio para el PSOE porque es insostenible que puedas seguir después de dos catástrofes en nueve meses de este calibre».
Formación para gobernar un país
La charla con Pablo Motos también ha servido para evidenciar la falta de preparación para llegar a un cargo importante en política: «Es el único oficio donde no te piden currículum, lo que más se valora en un partido es la capacidad de insulto, el tener mala leche».
El problema de la vivienda
Revilla también ha asegurado tener la solución al problema de los jóvenes y la vivienda haciendo «miles y miles de viviendas a 105.000 euros». «Solucionar el problema de la vivienda es sencillísimo e imposible en la situación actual», ha comenzado, resaltando que en esta caso entran en juego «el precio de la construcción, el suelo y los impuestos».
El que fuera presidente de Cantabria ha determinado que el suelo, que supone entre el 35% y el 40% de una vivienda, debería ser gratis, mientras que el 10% del IVA de la construcción que cobra el Gobierno habría que quitarlo, sumado a los impuestos municipales (8%). Con este razonamiento, el político pretende demostrar que las casas podrían costar la mitad, pasando de 200.000 a 105.000 euros, si se eliminan el coste del suelo y los impuestos que las encarecen, defendiendo para ello que los ayuntamientos, las comunidades autónomas y el Gobierno central tendrían que ponerse de acuerdo.
Marruecos
Entre los temas que aborda en su libro también se encuentra el de Marruecos. En su entrevista en ‘El Hormiguero’, Revilla ha denunciado con dureza la utilización de la inmigración como un instrumento de presión política, ilustrando la gravedad de la situación con una imagen desoladora: la desesperación de las madres que, acuciadas por el hambre y la miseria, se han visto empujadas a arrojar o cruzar la frontera con sus hijos pequeños arriesgándolo todo para que puedan comer.
Para el político, episodios como las crisis migratorias masivas no son fruto de la casualidad, sino una estrategia planificada y calculada por el rey marroquí que funciona como una «válvula de presión» para coaccionar a España.
Ante esta situación de vulnerabilidad fronteriza, el expresidente de Cantabria defiende que la única solución a largo plazo pasa por una respuesta europea unificada. A su juicio, es imprescindible que el conjunto de la Unión Europea asuma de manera clara e indubitable que Ceuta y Melilla no son solo ciudades españolas, sino una frontera exterior de la propia Europa, exigiendo por tanto un compromiso y una implicación comunitaria mucho mayor en su defensa y gestión.
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