El debate sobre el coste de despedir en España ha vuelto a reabrirse en el Congreso. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, confirmó durante la última sesión de control al Gobierno que su departamento prepara una reforma para encarecer el despido.
Según los datos aportados por la ministra, la indemnización media por despido en España se sitúa en apenas 8.000 euros, cifra que en el País Vasco asciende hasta los 12.000 euros. «Es baratísimo despedir a un trabajador o trabajadora», sentenció Díaz ante la Cámara.
Lejos de plantear una vuelta a los 45 días por año trabajado que regían antes de la reforma laboral del PP de 2012, que redujo esa cifra a 33 días, la ministra defendió un completamente distinto: la «individualización» de las indemnizaciones en función de las circunstancias personales de cada trabajador despedido.
En ese sentido, ejemplificó la diferencia que hay entre «una trabajadora de 60 años, que no tiene formación, que tiene enfermedades» y «una persona joven que habla muchos idiomas y con un futuro en el trabajo», dos perfiles que, según su planteamiento, deberían recibir compensaciones distintas aunque hayan sido despedidos por el mismo motivo, en la misma empresa y para el mismo puesto.
Yolanda Díaz plantea indemnizaciones por despido adaptadas a cada trabajador
Díaz justificó este cambio apelando a la condena que el Comité Europeo de Derechos Sociales impuso a España por considerar insuficiente la indemnización por despido improcedente. «La legislación española incumple la ley por una razón fundamental: conocemos el valor, el precio de la indemnización ex ante», explicó, defendiendo así que la norma «debe cubrir el daño emergente, el lucro cesante y la realidad del daño que se ha causado».
Con este argumento, Yolanda Díaz confirmó que el Ministerio «va a cambiar» el sistema actual, aunque sin comprometerse todavía con ninguna cifra ni con un calendario definido para su aplicación.
Frente a este planteamiento, el abogado laboralista Miguel Benito, conocido en redes como @empleado_informado, ha matizado el discurso de la ministra. Benito reconoce que Europa lleva años avisando a España sobre determinadas indemnizaciones insuficientes, pero insiste en que «esto no pasa para nada en todos los casos».
El abogado laboralista señala los casos en los que la compensación puede resultar insuficiente
El abogado recuerda que en España la indemnización se calcula en función del salario y la antigüedad del trabajador en el momento del despido, de modo que cuanto más tiempo se lleve trabajando o mayor sea el sueldo, más alta resulta la compensación.
El verdadero problema se centra en trabajadores con muy poca antigüedad que reciben indemnizaciones ridículas en proporción al perjuicio real sufrido, o eso es lo que expone este experto del ámbito de la abogacía. Siendo así las cosas, pone como ejemplo el caso de una persona que se traslada desde Argentina a España junto a toda su familia para incorporarse a un puesto de trabajo y que, apenas tres meses después, es despedida con una indemnización de solo 500 euros.
«En esos casos hay sentencias que dicen que el daño no se ha reparado, y yo estoy bastante de acuerdo», reconoce el letrado, aunque matiza que esta doctrina «es mucho más difícil de aplicar» cuando se trata de trabajadores con más antigüedad o salarios más elevados, precisamente el tipo de casos que la cifra de «8.000 euros de media» tiende a mezclar dentro de una misma estadística general.
Por último, Benito concluye sus declaraciones advirtiendo que «desde hace ya cuatro o cinco años, el Ministerio de Trabajo lleva prometiendo reformar las indemnizaciones por despidos y nunca lo ha hecho», haciendo referencia a que, de momento, «esto solo son promesas» y que no existe todavía ninguna normativa aprobada que modifique el sistema actual de indemnizaciones.
Miguel Benito cuestiona la interpretación de la ministra y centra su relato en quienes llevan poco tiempo en su puesto y pueden recibir cantidades muy reducidas al ser cesados
El debate sobre el coste de despedir en España ha vuelto a reabrirse en el Congreso. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, confirmó durante la última sesión de control al Gobierno que su departamento prepara una reforma para encarecer el despido.
Según los datos aportados por la ministra, la indemnización media por despido en España se sitúa en apenas 8.000 euros, cifra que en el País Vasco asciende hasta los 12.000 euros. «Es baratísimo despedir a un trabajador o trabajadora», sentenció Díaz ante la Cámara.
Lejos de plantear una vuelta a los 45 días por año trabajado que regían antes de la reforma laboral del PP de 2012, que redujo esa cifra a 33 días, la ministra defendió un completamente distinto: la «individualización» de las indemnizaciones en función de las circunstancias personales de cada trabajador despedido.
En ese sentido, ejemplificó la diferencia que hay entre «una trabajadora de 60 años, que no tiene formación, que tiene enfermedades» y «una persona joven que habla muchos idiomas y con un futuro en el trabajo», dos perfiles que, según su planteamiento, deberían recibir compensaciones distintas aunque hayan sido despedidos por el mismo motivo, en la misma empresa y para el mismo puesto.
Yolanda Díaz plantea indemnizaciones por despido adaptadas a cada trabajador
Díaz justificó este cambio apelando a la condena que el Comité Europeo de Derechos Sociales impuso a España por considerar insuficiente la indemnización por despido improcedente. «La legislación española incumple la ley por una razón fundamental: conocemos el valor, el precio de la indemnización ex ante», explicó, defendiendo así que la norma «debe cubrir el daño emergente, el lucro cesante y la realidad del daño que se ha causado».
Con este argumento, Yolanda Díaz confirmó que el Ministerio «va a cambiar» el sistema actual, aunque sin comprometerse todavía con ninguna cifra ni con un calendario definido para su aplicación.
Frente a este planteamiento, el abogado laboralista Miguel Benito, conocido en redes como @empleado_informado, ha matizado el discurso de la ministra. Benito reconoce que Europa lleva años avisando a España sobre determinadas indemnizaciones insuficientes, pero insiste en que «esto no pasa para nada en todos los casos».
El abogado laboralista señala los casos en los que la compensación puede resultar insuficiente
El abogado recuerda que en España la indemnización se calcula en función del salario y la antigüedad del trabajador en el momento del despido, de modo que cuanto más tiempo se lleve trabajando o mayor sea el sueldo, más alta resulta la compensación.
El verdadero problema se centra en trabajadores con muy poca antigüedad que reciben indemnizaciones ridículas en proporción al perjuicio real sufrido, o eso es lo que expone este experto del ámbito de la abogacía. Siendo así las cosas, pone como ejemplo el caso de una persona que se traslada desde Argentina a España junto a toda su familia para incorporarse a un puesto de trabajo y que, apenas tres meses después, es despedida con una indemnización de solo 500 euros.
«En esos casos hay sentencias que dicen que el daño no se ha reparado, y yo estoy bastante de acuerdo», reconoce el letrado, aunque matiza que esta doctrina «es mucho más difícil de aplicar» cuando se trata de trabajadores con más antigüedad o salarios más elevados, precisamente el tipo de casos que la cifra de «8.000 euros de media» tiende a mezclar dentro de una misma estadística general.
Por último, Benito concluye sus declaraciones advirtiendo que «desde hace ya cuatro o cinco años, el Ministerio de Trabajo lleva prometiendo reformar las indemnizaciones por despidos y nunca lo ha hecho», haciendo referencia a que, de momento, «esto solo son promesas» y que no existe todavía ninguna normativa aprobada que modifique el sistema actual de indemnizaciones.
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