La IA de código abierto enfrenta a las grandes tecnológicas de EEUU

Por Emilio Crespo

El futuro de la Inteligencia Artificial enfrenta a las grandes tecnológicas en EEUU. Unas están a favor y otras en contra de los modelos de código abierto, baratos y más accesibles para los programadores que las aplicaciones cerradas y totalmente controladas por sus creadores.

El bando del “open source” lo abandera Nvidia, principal fabricante de los potentes procesadores que necesita la IA, con empresas como Microsoft, IBM, SpaceX, Cisco o Adobe. En total 37 firmas fundaron esta semana la Alianza Open Secure AI.

En contra del código abierto están las empresas de IA más avanzadas, OpenAI y Anthropic. Y no son solo dos contra todos los demás. Cuentan con la Administración Trump que estudia restringir esos modelos para frenar a China.

Las empresas del país asiático dominan las IA de código abierto, cada vez más populares, y su promoción a nivel mundial se ha convertido en un objetivo político de Pekín.

Enfrente, los defensores del «open source» argumentan que la IA no debe cerrarse al modelo de software de muchos sistemas y programas de uso universal y enorme éxito, desde Android, Linux o WordPress a miles de aplicaciones gratuitas de móvil o PC.

Pero OpenAI y Anthropic acusan a los chinos de copiar y «destilar» sus productos y el Gobierno norteamericano los considera una amenaza en ciberseguridad.

La semana pasada, sin embargo, cuando una IA descontrolada de OpenAI se infiltró por su cuenta en los servidores de otra empresa, ésta tuvo que usar un modelo chino de código abierto para defenderse. Los aliados del «open source» sostienen que esas herramientas aportan y no restan seguridad ante los peligros que plantea el avance de la inteligencia artificial.

 La Administración Trump estudia restringirla para frenar a China  

Por Emilio Crespo

El futuro de la Inteligencia Artificial enfrenta a las grandes tecnológicas en EEUU. Unas están a favor y otras en contra de los modelos de código abierto, baratos y más accesibles para los programadores que las aplicaciones cerradas y totalmente controladas por sus creadores.

El bando del “open source” lo abandera Nvidia, principal fabricante de los potentes procesadores que necesita la IA, con empresas como Microsoft, IBM, SpaceX, Cisco o Adobe. En total 37 firmas fundaron esta semana la Alianza Open Secure AI.

En contra del código abierto están las empresas de IA más avanzadas, OpenAI y Anthropic. Y no son solo dos contra todos los demás. Cuentan con la Administración Trump que estudia restringir esos modelos para frenar a China.

Las empresas del país asiático dominan las IA de código abierto, cada vez más populares, y su promoción a nivel mundial se ha convertido en un objetivo político de Pekín.

Enfrente, los defensores del «open source» argumentan que la IA no debe cerrarse al modelo de software de muchos sistemas y programas de uso universal y enorme éxito, desde Android, Linux o WordPress a miles de aplicaciones gratuitas de móvil o PC.

Pero OpenAI y Anthropic acusan a los chinos de copiar y «destilar» sus productos y el Gobierno norteamericano los considera una amenaza en ciberseguridad.

La semana pasada, sin embargo, cuando una IA descontrolada de OpenAI se infiltró por su cuenta en los servidores de otra empresa, ésta tuvo que usar un modelo chino de código abierto para defenderse. Los aliados del «open source» sostienen que esas herramientas aportan y no restan seguridad ante los peligros que plantea el avance de la inteligencia artificial.

 Noticias de Tecnología y Videojuegos en La Razón

Noticias Similares