Madrid, Barcelona y Sevilla figuran entre los centros de control aéreo europeos que tendrán que adoptar medidas especiales para gestionar el intenso tráfico previsto durante lo que resta del verano. Eurocontrol ha identificado estas tres instalaciones como algunos de los puntos de la red europea donde será necesario reforzar la capacidad operativa o aplicar medidas de gestión del flujo de vuelos para evitar problemas de congestión durante los periodos de mayor demanda, especialmente los fines de semana.
La advertencia forma parte del plan operativo elaborado por el gestor europeo del tráfico aéreo para coordinar la campaña estival, una de las épocas de mayor actividad para las aerolíneas y el sector turístico. Junto a Madrid, Barcelona y Sevilla, Eurocontrol también sitúa bajo especial vigilancia otros grandes centros de control como Lisboa, Londres, Marsella, Burdeos, Ginebra, Zúrich, Viena, Atenas y Nicosia, donde también se prevén tensiones derivadas del elevado volumen de operaciones.
Más de 37.500 vuelos diarios en los días de mayor actividad
Las previsiones de Eurocontrol apuntan a un verano con cifras récord. Durante agosto y los primeros días de septiembre, la red europea superará habitualmente los 36.000 vuelos diarios, mientras que en las jornadas de mayor demanda se rebasarán los 37.500 movimientos.
Estas cifras representan un incremento de entre el 3% y el 4% respecto al verano pasado, un crecimiento que obligará a reforzar la coordinación entre los distintos proveedores de navegación aérea para evitar que el aumento de operaciones termine generando retrasos generalizados.
Con este objetivo, el organismo ya ha acordado medidas para redistribuir parte del tráfico entre diferentes espacios aéreos europeos, buscando aliviar la presión sobre las zonas con mayor carga operativa.
Aunque Eurocontrol considera que la red mantiene actualmente un nivel operativo adecuado, advierte de que cualquier incidencia durante los momentos de máxima actividad puede provocar un efecto dominó sobre el conjunto de la programación aérea.
El organismo subraya especialmente la importancia de garantizar la puntualidad de las primeras operaciones del día, ya que un retraso en los vuelos iniciales puede afectar posteriormente a numerosas rotaciones de aeronaves y tripulaciones, multiplicando las demoras a lo largo de la jornada.
Por ello, recomienda reforzar la capacidad disponible tanto en los centros de control como en los aeropuertos durante los fines de semana y en las franjas horarias de mayor demanda.
La red europea superará habitualmente los 36.000 vuelos diarios, mientras que en las jornadas de mayor demanda se rebasarán los 37.500 movimientos
Madrid, Barcelona y Sevilla figuran entre los centros de control aéreo europeos que tendrán que adoptar medidas especiales para gestionar el intenso tráfico previsto durante lo que resta del verano. Eurocontrol ha identificado estas tres instalaciones como algunos de los puntos de la red europea donde será necesario reforzar la capacidad operativa o aplicar medidas de gestión del flujo de vuelos para evitar problemas de congestión durante los periodos de mayor demanda, especialmente los fines de semana.
La advertencia forma parte del plan operativo elaborado por el gestor europeo del tráfico aéreo para coordinar la campaña estival, una de las épocas de mayor actividad para las aerolíneas y el sector turístico. Junto a Madrid, Barcelona y Sevilla, Eurocontrol también sitúa bajo especial vigilancia otros grandes centros de control como Lisboa, Londres, Marsella, Burdeos, Ginebra, Zúrich, Viena, Atenas y Nicosia, donde también se prevén tensiones derivadas del elevado volumen de operaciones.
Las previsiones de Eurocontrol apuntan a un verano con cifras récord. Durante agosto y los primeros días de septiembre, la red europea superará habitualmente los 36.000 vuelos diarios, mientras que en las jornadas de mayor demanda se rebasarán los 37.500 movimientos.
Estas cifras representan un incremento de entre el 3% y el 4% respecto al verano pasado, un crecimiento que obligará a reforzar la coordinación entre los distintos proveedores de navegación aérea para evitar que el aumento de operaciones termine generando retrasos generalizados.
Con este objetivo, el organismo ya ha acordado medidas para redistribuir parte del tráfico entre diferentes espacios aéreos europeos, buscando aliviar la presión sobre las zonas con mayor carga operativa.
Aunque Eurocontrol considera que la red mantiene actualmente un nivel operativo adecuado, advierte de que cualquier incidencia durante los momentos de máxima actividad puede provocar un efecto dominó sobre el conjunto de la programación aérea.
El organismo subraya especialmente la importancia de garantizar la puntualidad de las primeras operaciones del día, ya que un retraso en los vuelos iniciales puede afectar posteriormente a numerosas rotaciones de aeronaves y tripulaciones, multiplicando las demoras a lo largo de la jornada.
Por ello, recomienda reforzar la capacidad disponible tanto en los centros de control como en los aeropuertos durante los fines de semana y en las franjas horarias de mayor demanda.
Noticias de Economía Nacional e Internacional en La Razón
