Emmy Rossum pasó nueve temporadas interpretando a Fiona Gallagher en «Shameless», un personaje marcado por una vida sentimental y sexual muy expuesta y por numerosas escenas de desnudo. El problema, según ha contado ahora la actriz, es que durante años hubo hombres que no supieron separar demasiado bien la ficción de la persona que tenían delante.
Rossum ha explicado que aquella exposición hizo que algunas citas resultaran especialmente incómodas porque muchos llegaban con ideas preconcebidas sobre quién era ella o cómo se comportaba sexualmente. «Se volvió bastante complicado por los desnudos de la serie», recordó durante una conversación con Maria Sharapova en el pódcast «Pretty Tough».
La actriz, que tenía 24 años cuando «Shameless» se estrenó en 2011, reconoce que todo aquello coincidió además con una etapa en la que todavía estaba intentando descubrir quién era, tanto a nivel personal como profesional. A eso se sumaba que su cuerpo formaba parte de su trabajo y quedaba expuesto en pantalla, algo que, según explica, llevaba a algunas personas a confundir al personaje con la intérprete.
Uno de los ejemplos más llamativos ocurrió durante una cita con un hombre que tenía aspiraciones políticas. Rossum recuerda que él le dijo que quería llegar a ser presidente algún día y, acto seguido, le preguntó si creía que podría resultar problemático para su futura carrera electoral salir con una mujer que se había mostrado desnuda en televisión.
La reacción de la actriz fue bastante clara. «Esto es una conversación absurda», recuerda haber pensado ante una situación que, más allá de lo anecdótico, resume bien el tipo de prejuicios con los que tuvo que lidiar durante aquellos años.
Rossum insiste en que nunca dejó de sorprenderle que algunas personas dieran por hecho que lo que veían en «Shameless» decía algo sobre su propia vida privada. Para ella, la confusión tenía que ver con la particularidad de la interpretación: el cuerpo también forma parte de la herramienta de trabajo, pero eso no convierte automáticamente al actor en el personaje.
La situación terminó cambiando con el tiempo. Rossum está casada desde 2017 con Sam Esmail, creador de «Mr. Robot», y ambos tienen dos hijos. La actriz ha explicado que una de las cosas que más valora de su relación es que comparten prioridades y una forma muy parecida de entender el equilibrio entre la familia y el trabajo.
Según cuenta, cuando uno de los dos está inmerso en un proyecto profesional, el otro asume más responsabilidades familiares, una dinámica que contrasta bastante con aquellas primeras citas en las que todavía tenía que explicar que Fiona Gallagher era solo un personaje y no una extensión de su vida real.
La actriz asegura que algunos hombres no sabían separar su vida real de Fiona Gallagher y llegaban a sacar conclusiones sobre su sexualidad por las escenas de la serie
Emmy Rossum pasó nueve temporadas interpretando a Fiona Gallagher en «Shameless», un personaje marcado por una vida sentimental y sexual muy expuesta y por numerosas escenas de desnudo. El problema, según ha contado ahora la actriz, es que durante años hubo hombres que no supieron separar demasiado bien la ficción de la persona que tenían delante.
Rossum ha explicado que aquella exposición hizo que algunas citas resultaran especialmente incómodas porque muchos llegaban con ideas preconcebidas sobre quién era ella o cómo se comportaba sexualmente. «Se volvió bastante complicado por los desnudos de la serie», recordó durante una conversación con Maria Sharapova en el pódcast «Pretty Tough».
La actriz, que tenía 24 años cuando «Shameless» se estrenó en 2011, reconoce que todo aquello coincidió además con una etapa en la que todavía estaba intentando descubrir quién era, tanto a nivel personal como profesional. A eso se sumaba que su cuerpo formaba parte de su trabajo y quedaba expuesto en pantalla, algo que, según explica, llevaba a algunas personas a confundir al personaje con la intérprete.
Uno de los ejemplos más llamativos ocurrió durante una cita con un hombre que tenía aspiraciones políticas. Rossum recuerda que él le dijo que quería llegar a ser presidente algún día y, acto seguido, le preguntó si creía que podría resultar problemático para su futura carrera electoral salir con una mujer que se había mostrado desnuda en televisión.
La reacción de la actriz fue bastante clara. «Esto es una conversación absurda», recuerda haber pensado ante una situación que, más allá de lo anecdótico, resume bien el tipo de prejuicios con los que tuvo que lidiar durante aquellos años.
Rossum insiste en que nunca dejó de sorprenderle que algunas personas dieran por hecho que lo que veían en «Shameless» decía algo sobre su propia vida privada. Para ella, la confusión tenía que ver con la particularidad de la interpretación: el cuerpo también forma parte de la herramienta de trabajo, pero eso no convierte automáticamente al actor en el personaje.
La situación terminó cambiando con el tiempo. Rossum está casada desde 2017 con Sam Esmail, creador de «Mr. Robot», y ambos tienen dos hijos. La actriz ha explicado que una de las cosas que más valora de su relación es que comparten prioridades y una forma muy parecida de entender el equilibrio entre la familia y el trabajo.
Según cuenta, cuando uno de los dos está inmerso en un proyecto profesional, el otro asume más responsabilidades familiares, una dinámica que contrasta bastante con aquellas primeras citas en las que todavía tenía que explicar que Fiona Gallagher era solo un personaje y no una extensión de su vida real.
Programación TV en La Razón
