El Banco de España gestionó 30.970 reclamaciones en 2025, un 44,8% menos que el año anterior, lo que supone volver a niveles habituales de actividad tras dispararse hasta 56.099 el año anterior por la sentencia del Tribunal Supremo (TS) sobre reclamación de gastos hipotecarios. De las cerca de 30.970 reclamaciones recibidas por el supervisor bancario español, solo admitió a trámite poco más de un tercio (10.856). Las razones de este rechazo pasan porque la mayoría no habían sido presentadas previamente ante el servicio de atención al cliente de la entidad (4.224) o no correspondían a materias de competencia del Banco de España (13.050), entre otras cuestiones. En total, los clientes bancarios presentaron un total de 1.061.153 reclamaciones a las entidades de crédito un descenso del 49% respecto a 2024 de las cuales el 58% se resolvieron en contra de los intereses del cliente (466.632), y de estas las que acabaron llegando al Banco de España fueron el 7%.
Son datos de la Memoria de Reclamaciones de 2025, publicada y presentada por primera vez en Barcelona por el supervisor bancario, que constata que las cifras de 2025 son las más bajas en cinco años, aunque las cifras apuntan a que podrían repuntar en 2026. Lo augura el responsable del departamento de Conducta de Entidades, Fernando Tejada, que ha adelantado que las reclamaciones se situarán en torno a las 40.000, un repunte que ha atribuido sobre todo a los renovados casos de fraude.
Pero, de momento, las 30.970 reclamaciones de 2025 suponen la cifra más baja desde 2020, cuando las quejas formalizadas fueron 21.320, y el canal más utilizado fue el telemático, con el 65,8% del total. De todas ellas, el Banco de España estudió 10.856 quejas en 2025, el 35,1% del total de las recibidas y, de ellas, 7.271 concluyeron con informe motivado. El plazo medio de tramitación y resolución se situó en 39 días naturales, con lo que se redujo en ocho días respecto al año anterior. De los 10.856 casos que fueron admitidos, un 53% concluyeron de manera favorable a los intereses del ciudadano. Y de ellos, un 79% de los casos los bancos asumieron el criterio del supervisor, bien allanándose o alcanzando acuerdos, o bien acatando la resolución. Como consecuencia de estas reclamaciones, las entidades devolvieron algo más de 6,78 millones de euros, un 33,7% más que en 2024, con un importe medio de 625 euros.
Entre los asuntos que motivaron las reclamaciones, el 31,3% (9.680 quejas) correspondieron a tarjetas, mientras que otro 29,1% (9.001 reclamaciones) a cuentas, transferencias y adeudos. Las reclamaciones por préstamos hipotecarios fueron el 22,1% del total (6.844 en términos absolutos), mientras que por préstamos personales se registraron el 7,9% del total de reclamaciones, equivalente a 2.445 quejas. Ocho de cada diez reclamaciones recibidas por el tipo de producto estaban relacionadas con tres ámbitos: el 31,3% fueron por tarjetas; el 29,1% por cuentas, transferencias y adeudos domiciliados, y el 22,1% por préstamos hipotecarios. Las quejas vinculadas a tarjetas crecieron un 15% anual, impulsadas por operaciones de pago realizadas en contextos de fraude o engaño al usuario, y las relacionadas con cuentas, transferencias y adeudos domiciliados aumentaron un 8%. En cambio, las reclamaciones por préstamos hipotecarios, tras ocupar el primer lugar durante dos años consecutivos, pasaron al tercero al caer un 80%.
Las reclamaciones respondieron a operaciones de pago realizadas en contextos de engaño o estafa, con el 30%, tras un aumento del 18% respecto al 2024, lo que supone un cambio de tendencia tras dos años seguidos de descensos. El segundo ámbito con más reclamaciones fueron los gastos de formalización hipotecaria (10%), tras un descenso del 90% interanual tras disiparse el efecto llamada de determinados pronunciamientos judiciales. Además, los servicios del Banco de España atendieron 35.735 consultas, un 34% menos que en 2024,el 82% de ellas fueron resueltas en menos de 10 días y versaron sobre temas el procedimiento para presentar reclamaciones, la operativa de Banco de España, el efectivo, los préstamos hipotecarios o las cuentas.
Madrid ha sido la región donde el Banco de España ha resuelto 10 reclamaciones por cada 10.000 habitantes, frente al 6 de Andalucía y también el 6 de Cataluña. Estas tres autonomías concentraron más de la mitad de las reclamaciones, siendo Madrid la provincia con mayor peso relativo, con una incidencia de 10 reclamaciones por cada 10.000 habitantes, frente al 6 de Andalucía y también el 6 de Cataluña. Las provincias que registraron una incidencia por encima de la media nacional son Madrid (10), Valladolid (9), Guadalajara (8) y Barcelona, Sevilla, La Coruña y Zaragoza (7).
Las entidades devolvieron por reclamaciones 6,8 millones de euros, un 33,7% más que en 2024, con un importe medio de 625 euros
El Banco de España gestionó 30.970 reclamaciones en 2025, un 44,8% menos que el año anterior, lo que supone volver a niveles habituales de actividad tras dispararse hasta 56.099 el año anterior por la sentencia del Tribunal Supremo (TS) sobre reclamación de gastos hipotecarios. De las cerca de 30.970 reclamaciones recibidas por el supervisor bancario español, solo admitió a trámite poco más de un tercio (10.856). Las razones de este rechazo pasan porque la mayoría no habían sido presentadas previamente ante el servicio de atención al cliente de la entidad (4.224) o no correspondían a materias de competencia del Banco de España (13.050), entre otras cuestiones. En total, los clientes bancarios presentaron un total de 1.061.153 reclamaciones a las entidades de crédito un descenso del 49% respecto a 2024 de las cuales el 58% se resolvieron en contra de los intereses del cliente (466.632), y de estas las que acabaron llegando al Banco de España fueron el 7%.
Son datos de la Memoria de Reclamaciones de 2025, publicada y presentada por primera vez en Barcelona por el supervisor bancario, que constata que las cifras de 2025 son las más bajas en cinco años, aunque las cifras apuntan a que podrían repuntar en 2026. Lo augura el responsable del departamento de Conducta de Entidades, Fernando Tejada, que ha adelantado que las reclamaciones se situarán en torno a las 40.000, un repunte que ha atribuido sobre todo a los renovados casos de fraude.
Pero, de momento, las 30.970 reclamaciones de 2025 suponen la cifra más baja desde 2020, cuando las quejas formalizadas fueron 21.320, y el canal más utilizado fue el telemático, con el 65,8% del total. De todas ellas, el Banco de España estudió 10.856 quejas en 2025, el 35,1% del total de las recibidas y, de ellas, 7.271 concluyeron con informe motivado. El plazo medio de tramitación y resolución se situó en 39 días naturales, con lo que se redujo en ocho días respecto al año anterior. De los 10.856 casos que fueron admitidos, un 53% concluyeron de manera favorable a los intereses del ciudadano. Y de ellos, un 79% de los casos los bancos asumieron el criterio del supervisor, bien allanándose o alcanzando acuerdos, o bien acatando la resolución. Como consecuencia de estas reclamaciones, las entidades devolvieron algo más de 6,78 millones de euros, un 33,7% más que en 2024, con un importe medio de 625 euros.
Entre los asuntos que motivaron las reclamaciones, el 31,3% (9.680 quejas) correspondieron a tarjetas, mientras que otro 29,1% (9.001 reclamaciones) a cuentas, transferencias y adeudos. Las reclamaciones por préstamos hipotecarios fueron el 22,1% del total (6.844 en términos absolutos), mientras que por préstamos personales se registraron el 7,9% del total de reclamaciones, equivalente a 2.445 quejas. Ocho de cada diez reclamaciones recibidas por el tipo de producto estaban relacionadas con tres ámbitos: el 31,3% fueron por tarjetas; el 29,1% por cuentas, transferencias y adeudos domiciliados, y el 22,1% por préstamos hipotecarios. Las quejas vinculadas a tarjetas crecieron un 15% anual, impulsadas por operaciones de pago realizadas en contextos de fraude o engaño al usuario, y las relacionadas con cuentas, transferencias y adeudos domiciliados aumentaron un 8%. En cambio, las reclamaciones por préstamos hipotecarios, tras ocupar el primer lugar durante dos años consecutivos, pasaron al tercero al caer un 80%.
Las reclamaciones respondieron a operaciones de pago realizadas en contextos de engaño o estafa, con el 30%, tras un aumento del 18% respecto al 2024, lo que supone un cambio de tendencia tras dos años seguidos de descensos. El segundo ámbito con más reclamaciones fueron los gastos de formalización hipotecaria (10%), tras un descenso del 90% interanual tras disiparse el efecto llamada de determinados pronunciamientos judiciales. Además, los servicios del Banco de España atendieron 35.735 consultas, un 34% menos que en 2024,el 82% de ellas fueron resueltas en menos de 10 días y versaron sobre temas el procedimiento para presentar reclamaciones, la operativa de Banco de España, el efectivo, los préstamos hipotecarios o las cuentas.
Madrid ha sido la región donde el Banco de España ha resuelto 10 reclamaciones por cada 10.000 habitantes, frente al 6 de Andalucía y también el 6 de Cataluña. Estas tres autonomías concentraron más de la mitad de las reclamaciones, siendo Madrid la provincia con mayor peso relativo, con una incidencia de 10 reclamaciones por cada 10.000 habitantes, frente al 6 de Andalucía y también el 6 de Cataluña. Las provincias que registraron una incidencia por encima de la media nacional son Madrid (10), Valladolid (9), Guadalajara (8) y Barcelona, Sevilla, La Coruña y Zaragoza (7).
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