Aunque sus primeros pasos los diera en la radio, la trayectoria profesional de Lydia Lozano no se entiende sin la televisión y un programa en especial, ‘Sálvame’. La actual colaboradora de ‘¡De Lunes a Viernes!’ y ‘¡De Viernes!’ se ha pasado por el podcast de Soy Una Pringada, ‘Special People Club’, disponible en Podimo; y no ha tenido filtros a la hora de hablar de la situación actual de la pequeña pantalla, además de recordar el polígrafo del extinto programa de Telecinco, entre otros temas.
«Yo antes era mucho más libre. Ahora te tienes que cortar al decir las cosas por todo», ha expresado la periodista al reflexionar sobre la situación actual del periodismo del corazón y el retroceso de la libertad de expresión en televisión, comparándolo con la época en la que comenzó a coger cierto renombre como tertuliana en ‘Tómbola’.
En este espacio, que se retransmitía en algunas televisiones autonómicas como Canal Nou y Telemadrid, y junto a otros tertulianos como Karmele o Jesús Mariñas, Lozano realizaba a los invitados una entrevista centrada en su vida personal y en el podcast ha recordado «la libertad absoluta» que tenían: «Si había que llamar borracho a uno frente a las cámaras, se le llamaba. La gente bebía en el plató, era otra época».
Por otro lado, se ha referido al programa del corazón estrella del que formó parte desde 2009 hasta 2023 para defenderlo a capa y espada, llegando a afirmar durante la conversación que ha sido «lo mejor que le ha pasado a la tele en décadas».
Asimismo, ha querido recordar a Conchita, la mítica poligrafista. Según la colaboradora de televisión, a Conchita no le ha faltado el trabajo después del cese de las emisiones de ‘Sálvame’ y prestigiosos restaurantes de Madrid la contratan para interrogar a camareros sospechosos de robar en la caja registradora. Incluso la llaman parejas anónimas de alto poder adquisitivo para destapar infidelidades en la más estricta intimidad.
En este ejercicio de memoria, la tertuliana también ha rescatado uno de sus recuerdos más íntimos junto a la mayor figura de la cultura popular española: Lola Flores. Lozano ha evocado la estrecha relación que las unía, revelando que frecuentaba semanalmente el domicilio de La Faraona.
Un vínculo tan cercano que compartían confidencias en la intimidad de su dormitorio mientras ojeaban la prensa social: «Me iba a su dormitorio y ahí estábamos las dos, tumbadas en la cama leyéndonos las revistas del corazón. Fue maravilloso oír las críticas y los comentarios de Lola, pero son secretos que me llevaré a la tumba».
La colaboradora de Mediaset se ha sincerado en el podcast ‘Special People Club’ de Soy Una Pringada, donde también ha recordado su paso por ‘Sálvame’
Aunque sus primeros pasos los diera en la radio, la trayectoria profesional de Lydia Lozano no se entiende sin la televisión y un programa en especial, ‘Sálvame’. La actual colaboradora de ‘¡De Lunes a Viernes!’ y ‘¡De Viernes!’ se ha pasado por el podcast de Soy Una Pringada, ‘Special People Club’, disponible en Podimo; y no ha tenido filtros a la hora de hablar de la situación actual de la pequeña pantalla, además de recordar el polígrafo del extinto programa de Telecinco, entre otros temas.
«Yo antes era mucho más libre. Ahora te tienes que cortar al decir las cosas por todo», ha expresado la periodista al reflexionar sobre la situación actual del periodismo del corazón y el retroceso de la libertad de expresión en televisión, comparándolo con la época en la que comenzó a coger cierto renombre como tertuliana en ‘Tómbola’.
En este espacio, que se retransmitía en algunas televisiones autonómicas como Canal Nou y Telemadrid, y junto a otros tertulianos como Karmele o Jesús Mariñas, Lozano realizaba a los invitados una entrevista centrada en su vida personal y en el podcast ha recordado «la libertad absoluta» que tenían: «Si había que llamar borracho a uno frente a las cámaras, se le llamaba. La gente bebía en el plató, era otra época».
Por otro lado, se ha referido al programa del corazón estrella del que formó parte desde 2009 hasta 2023 para defenderlo a capa y espada, llegando a afirmar durante la conversación que ha sido «lo mejor que le ha pasado a la tele en décadas».
Asimismo, ha querido recordar a Conchita, la mítica poligrafista. Según la colaboradora de televisión, a Conchita no le ha faltado el trabajo después del cese de las emisiones de ‘Sálvame’ y prestigiosos restaurantes de Madrid la contratan para interrogar a camareros sospechosos de robar en la caja registradora. Incluso la llaman parejas anónimas de alto poder adquisitivo para destapar infidelidades en la más estricta intimidad.
En este ejercicio de memoria, la tertuliana también ha rescatado uno de sus recuerdos más íntimos junto a la mayor figura de la cultura popular española: Lola Flores. Lozano ha evocado la estrecha relación que las unía, revelando que frecuentaba semanalmente el domicilio de La Faraona.
Un vínculo tan cercano que compartían confidencias en la intimidad de su dormitorio mientras ojeaban la prensa social: «Me iba a su dormitorio y ahí estábamos las dos, tumbadas en la cama leyéndonos las revistas del corazón. Fue maravilloso oír las críticas y los comentarios de Lola, pero son secretos que me llevaré a la tumba».
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