El Atlético de Madrid fue práctico, impulsivo y finalizador. El Manchester United es una desdicha. Gastan millones y millones y el que fue el club más poderoso de la tierra se ha convertido en un solemne equipo perdedor.
El Atlético de Madrid fue práctico, impulsivo y finalizador. El Manchester United es una desdicha. Gastan millones y millones y el que fue el c
El Atlético de Madrid fue práctico, impulsivo y finalizador. El Manchester United es una desdicha. Gastan millones y millones y el que fue el club más poderoso de la tierra se ha convertido en un solemne equipo perdedor.
El árbitro anuló el gran gol de Johnny Cardoso porque sentenció que, previamente, Llorente se había llevado el balón con la mano. No era cierto. Que le cayera la pelota en la mano fue solo un accidente.
Todos los árbitros son sumisos al poder de la libra esterlina. Creo que, en el subconsciente, el buen árbitro sueco Nyberg llevaba el peso de una grave equivocación. Así que se le presentó la oportunidad de enmendarla.
Expulsó a Yoro por doble tarjeta y también creo que el forcejeo con Jonathan David no era merecedor de cartulina. Yoro lo iba a fichar el Madrid, pero el United pagó más. Yoro tiene mal fario para el Manchester. Con una tarjeta previa, condenaba al Manchester United a una derrota irremisible.
Jugar contra un equipo con un jugador menos fue la salvación del Atleti. Simeone, una vez más, había resuelto conformarse con el solitario gol de Barrios. Metió al equipo hacia atrás, reculó y dejó que el United dominara, con la posibilidad del empate. Es patético cómo Simeone siempre juega al uno a cero, sin ninguna vergüenza.
Llegó el segundo gol definitivo. David chutó con la izquierda, el miserable meta Lammens despejó mal y Lookman solo tuvo que tocarla para marcar. Un Lookman que se ha perdido en el limbo de la insolvencia. No se parece en nada a lo que era.
Simeone siempre desperdicia a un jugador que no le gusta. Ahora ha dejado al coreano Kang-in en el limbo. No sabe dónde encuadrarlo. En Liverpool le metió de medio defensivo. Francamente, en este último partido no sé de qué jugó. Y lo cambió.
A la vez que al portentoso Barrios, que no parecía haber caído lesionado por enésima vez. Es una pena que el mejor del Atleti actual tenga ese estigma de la debilidad física. La endeblez.
Simeone hace patria con su hijo. También con Cuti Romero. Deja en el banquillo a Pubill, que es el mejor defensa central. Con tantos años, no hay nadie que cambie a Simeone.
Desde la salida de Alex Ferguson, el Manchester es una vergüenza. Se gasta millones y millones para nada. Ahora solo depende de Bruno Fernandes. Demasiado poco para el técnico Michael Carrick. Parecía que el United había encontrado al salvador, pero también parece un falso profeta.
Para el Atlético, estos tres puntos eran decisivos. De dos huesos ingleses, ha podido con el segundo. No está nada mal para un buen arranque de temporada. El Atlético se adapta muy bien a los partidos difíciles en el Metropolitano.
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