Desahuciada en Jaén una familia con dos niños de siete y un año por impago del alquiler pese a la petición de la PAH: «Solo queremos una vivienda digna»

Charo, su pareja y sus dos hijos, de siete y un año, han sido desahuciados este martes de la vivienda que ocupaban en la avenida de Barcelona de Jaén. Según ha informado Hora Jaén en X, el juzgado rechazó la suspensión solicitada por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), que había acreditado la vulnerabilidad de la familia y reclamaba una alternativa habitacional.

La hermana de la inquilina relató cómo se frustró el último intento. «Hay un último escrito para que nos den un aplazamiento», explicó. La jueza confirmó que el escrito había llegado, pero ordenó seguir adelante. «Mi hermana está pensando que quedan dos horas para recoger a su hijo del colegio, pero estamos en la calle», lamentó.

La portavoz de la PAH, Isabel Mateo, anunció el siguiente paso: «Nos vamos ya al albergue juvenil para que la Junta de Andalucía, que es la que tiene las competencias en materia de vivienda, y el Ayuntamiento se pongan de acuerdo para acoger a una familia que ha sido desahuciada». La prioridad era dar techo a los niños esa misma tarde.

«No nos queremos quedar con su casa»

Entre lágrimas, la hermana insistió en que la familia no opuso resistencia y que solo pedía tiempo. «No nos queremos quedar con su casa. Queríamos unos días para buscar el alquiler», explicó. Encontrar piso con niños, según su relato, es casi imposible: «Si dice que tiene niños, no la alquila».

Aseguró también que la familia nunca se ha negado a pagar. «Solo queremos una vivienda digna para nuestros hijos, sobrinos», reclamó, antes de añadir que ella misma podría quedarse en la calle, «pero la familia no».

Mateo explicó que la inquilina está buscando alquiler y que hay pendiente un recurso de reposición, aunque sin efecto suspensivo: «Tú puedes desahuciar y después que se resuelva el recurso». Según la portavoz, la inquilina trabaja de lunes a domingo en la cocina de un bar por 800 euros, y su pareja podría ingresar unos 400 con trabajos sueltos.

 

La versión de la propiedad: «No lo tenemos como negocio»

El hijo de la propietaria, una mujer de entre 76 y 78 años, cifra la deuda en 20.000 euros entre alquiler, agua y otros gastos. Sostiene que la familia lleva unos cinco años en el piso, que este era el tercer o cuarto intento de desahucio y que, tras unos primeros meses, los pagos fueron intermitentes hasta cesar del todo, incluidos el agua y la comunidad.

«Nosotros no tenemos esto como negocio, lo tenemos alquilado porque tiene una hipoteca y hay que pagarla», explicó. La renta, añadió, era de 360 euros y nunca se ha subido. Ahora, la familia quiere vender el piso.

También criticó el decreto de vivienda que, según él, esperaba la plataforma, y que el Congreso tumbó el pasado viernes: lo consideraba «la muerte para muchísima gente propietaria». «Yo entiendo muy bien a la gente que no puede pagar, pues habrá que buscarle el recurso por otro sitio», concluyó, como «un pequeño propietario que no se dedica al negocio del alquiler».

 El juzgado rechazó suspender el lanzamiento en la avenida de Barcelona; el hijo de la propietaria cifra la deuda en 20.000 euros y asegura que el piso no es un negocio, sino una vivienda con hipoteca  

Charo, su pareja y sus dos hijos, de siete y un año, han sido desahuciados este martes de la vivienda que ocupaban en la avenida de Barcelona de Jaén. Según ha informado Hora Jaén en X, el juzgado rechazó la suspensión solicitada por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), que había acreditado la vulnerabilidad de la familia y reclamaba una alternativa habitacional.

La hermana de la inquilina relató cómo se frustró el último intento. «Hay un último escrito para que nos den un aplazamiento», explicó. La jueza confirmó que el escrito había llegado, pero ordenó seguir adelante. «Mi hermana está pensando que quedan dos horas para recoger a su hijo del colegio, pero estamos en la calle», lamentó.

La portavoz de la PAH, Isabel Mateo, anunció el siguiente paso: «Nos vamos ya al albergue juvenil para que la Junta de Andalucía, que es la que tiene las competencias en materia de vivienda, y el Ayuntamiento se pongan de acuerdo para acoger a una familia que ha sido desahuciada». La prioridad era dar techo a los niños esa misma tarde.

«No nos queremos quedar con su casa»

Entre lágrimas, la hermana insistió en que la familia no opuso resistencia y que solo pedía tiempo. «No nos queremos quedar con su casa. Queríamos unos días para buscar el alquiler», explicó. Encontrar piso con niños, según su relato, es casi imposible: «Si dice que tiene niños, no la alquila».

Aseguró también que la familia nunca se ha negado a pagar. «Solo queremos una vivienda digna para nuestros hijos, sobrinos», reclamó, antes de añadir que ella misma podría quedarse en la calle, «pero la familia no».

Mateo explicó que la inquilina está buscando alquiler y que hay pendiente un recurso de reposición, aunque sin efecto suspensivo: «Tú puedes desahuciar y después que se resuelva el recurso». Según la portavoz, la inquilina trabaja de lunes a domingo en la cocina de un bar por 800 euros, y su pareja podría ingresar unos 400 con trabajos sueltos.

La versión de la propiedad: «No lo tenemos como negocio»

El hijo de la propietaria, una mujer de entre 76 y 78 años, cifra la deuda en 20.000 euros entre alquiler, agua y otros gastos. Sostiene que la familia lleva unos cinco años en el piso, que este era el tercer o cuarto intento de desahucio y que, tras unos primeros meses, los pagos fueron intermitentes hasta cesar del todo, incluidos el agua y la comunidad.

«Nosotros no tenemos esto como negocio, lo tenemos alquilado porque tiene una hipoteca y hay que pagarla», explicó. La renta, añadió, era de 360 euros y nunca se ha subido. Ahora, la familia quiere vender el piso.

También criticó el decreto de vivienda que, según él, esperaba la plataforma, y que el Congreso tumbó el pasado viernes: lo consideraba «la muerte para muchísima gente propietaria». «Yo entiendo muy bien a la gente que no puede pagar, pues habrá que buscarle el recurso por otro sitio», concluyó, como «un pequeño propietario que no se dedica al negocio del alquiler».

 Noticias de Economía Nacional e Internacional en La Razón

Noticias Similares