Competencia teme que el actual sistema de certificación de los soportes para balizas V-16 puede llegar a dificultar la entrada de fabricantes independientes en el mercado. Así lo ha hecho a través de un informe publicado este viernes en el que considera justificado que la certificación del soporte se realice de forma conjunta con la baliza V-16, ya que este procedimiento permite comprobar que el accesorio no afecta al funcionamiento del dispositivo ni a sus sistemas de activación, geolocalización y señalización.
El informe surge a raíz de una reclamación que exigía analizar si la interpretación realizada por la Dirección General de Tráfico (DGT) sobre la certificación de los soportes para balizas V-16 podía suponer una barrera al acceso al mercado para los operadores independientes.
El organismo señala que los fabricantes de soportes deberían poder solicitar esa certificación o su ampliación de manera independiente, sin necesidad de contar con el consentimiento del fabricante o importador de la baliza. A su juicio, esta posibilidad favorecería el acceso al mercado en condiciones de competencia.
Además, advierte de que, si la certificación depende exclusivamente de la voluntad de los fabricantes de balizas, podría producirse una restricción de la competencia, especialmente en los casos en que estas empresas también comercialicen sus propios soportes. En ese supuesto, el organismo considera que la situación podría entrar en conflicto con la Ley de Garantía de la Unidad de Mercado.
La CNMC responde a una reclamación contra el criterio de la DGT y reclama que las empresas puedan certificar los accesorios de forma autónoma
Competencia teme que el actual sistema de certificación de los soportes para balizas V-16 puede llegar a dificultar la entrada de fabricantes independientes en el mercado. Así lo ha hecho a través de un informe publicado este viernes en el que considera justificado que la certificación del soporte se realice de forma conjunta con la baliza V-16, ya que este procedimiento permite comprobar que el accesorio no afecta al funcionamiento del dispositivo ni a sus sistemas de activación, geolocalización y señalización.
El informe surge a raíz de una reclamación que exigía analizar si la interpretación realizada por la Dirección General de Tráfico (DGT) sobre la certificación de los soportes para balizas V-16 podía suponer una barrera al acceso al mercado para los operadores independientes.
El organismo señala que los fabricantes de soportes deberían poder solicitar esa certificación o su ampliación de manera independiente, sin necesidad de contar con el consentimiento del fabricante o importador de la baliza. A su juicio, esta posibilidad favorecería el acceso al mercado en condiciones de competencia.
Además, advierte de que, si la certificación depende exclusivamente de la voluntad de los fabricantes de balizas, podría producirse una restricción de la competencia, especialmente en los casos en que estas empresas también comercialicen sus propios soportes. En ese supuesto, el organismo considera que la situación podría entrar en conflicto con la Ley de Garantía de la Unidad de Mercado.
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