John Ternus asumirá este martes las riendas de Apple, una compañía que sigue dominando el mercado de los smartphones, pero afronta el reto de recortar distancias con sus rivales en la carrera por la inteligencia artificial. John Ternus asumirá este martes las riendas de Apple, una compañía que sigue dominando el mercado de los smartphones, pero afronta el reto de recortar distancias con sus rivales en la carrera por la inteligencia artificial.
Uno de sus mayores retos será equilibrar la dependencia de la compañía de China y al mismo tiempo esquivar la fuerte presión política de la Casa Blanca.
La transición pone fin a los 15 años de mandato de Tim Cook y sustituye al especialista en operaciones que construyó la cadena de suministro de Apple por el ingeniero que dio forma a su hardware.
Ternus, 51 años, se incorporó al equipo de diseño de Apple en 2001 y fue ascendiendo hasta llegar a vicepresidente sénior de ingeniería de hardware, cargo en el que reportaba a Cook.
Dirige los equipos de ingeniería responsables de toda la gama de productos de Apple, incluidos los iPhone que generan la mayor parte de los ingresos de la compañía.
Apenas tendrá una semana para asentarse, Apple celebrará su evento anual del iPhone el 9 de septiembre, en el que se espera que presente su primer teléfono plegable.
«Tim Cook dejó la casa en un estado fenomenal», afirmó Dan Ives, socio y director gerente sénior de la firma de inversión Yorkville Ives & Co.
«Pero ahora se trata de que Ternus escriba el capítulo de la inteligencia artificial».
Ives prevé que el nuevo consejero delegado se apoye en aquello que conoce mejor.
«No hay motivo para arreglar lo que ya funciona», señaló, pronosticando que Ternus se centrará en la innovación de hardware y mantendrá intacta la cadena de suministro construida por Cook.
Algunos analistas habían defendido que el responsable de software Craig Federighi era la elección más lógica para una compañía que corre para ponerse al día en inteligencia artificial.
Carolina Milanesi, analista en Creative Strategies, considera que esa visión no refleja cómo adoptan realmente la tecnología los consumidores.
«Los consumidores siguen comprando primero el dispositivo físico y esto va a seguir siendo así durante mucho tiempo», dijo. «No vas a descubrir el valor de la inteligencia artificial si no te interesa el hardware».
Ternus obtuvo un título universitario en ingeniería mecánica por la Universidad de Pensilvania y trabajó como ingeniero en Virtual Research Systems antes de incorporarse a Apple.
Dentro de la compañía se le atribuye haber impulsado productos más duraderos, fiables y resistentes, así como trabajos de diseño que han reducido su huella de carbono.
La cuestión más compleja es qué tipo de líder llegará a ser.
«Incluso quienes le conocen ahora no le conocen como consejero delegado», señaló Milanesi.
«Puedes conocerle como responsable de ingeniería, pero cuando pasas a ser consejero delegado, las cosas cambian. Tu responsabilidad es mayor, tu poder es mayor. Bailas una danza diferente».
En ningún ámbito la distancia es mayor que en el papel geopolítico en el que Cook sobresalió, cultivando relaciones tanto con Pekín como con la Casa Blanca de Donald Trump para proteger una cadena de suministro que depende en gran medida de China.
La operación de fabricación de Apple figura entre las más complejas de la historia empresarial, una red de cientos de proveedores y líneas de montaje que Cook fue tejiendo con paciencia a lo largo de décadas.
En los últimos años Cook empezó a trasladar parte del trabajo a otros países, el ensamblaje del iPhone a India, otra producción a Vietnam, pero la diversificación ha sido gradual y China, uno de los mayores mercados de consumo de Apple, sigue siendo el pilar del sistema.
Para complicar aún más la situación, Trump ha exigido en repetidas ocasiones que Apple fabrique los iPhone en territorio estadounidense y ha amenazado con imponer aranceles a los producidos en el extranjero.
Cook esquivó los golpes más duros de la guerra comercial de Trump cultivando una relación directa con el presidente, comprometiendo inversiones en Estados Unidos y realizando donaciones políticas, todo ello mientras mantenía a Pekín de su lado.
Ese terreno político tan delicado será nuevo para Ternus.
«Conoce Apple Park como la palma de su mano en lo que respecta al hardware», dijo Ives sobre Ternus. «Pero en el escenario global, probablemente sea uno de los ámbitos en los que va a tener que aprender sobre la marcha».
Cook no se va lejos. El mismo día pasa a ser presidente ejecutivo del consejo de administración de Apple, con un mandato que, según la compañía, incluye el contacto con responsables políticos de todo el mundo.
«Fue una jugada muy inteligente», opinó Milanesi, que considera que este reparto libera a Ternus de una función que Cook ha asumido en solitario durante años.
El evento del iPhone del 9 de septiembre será la primera prueba pública de la transición.
Un iPhone plegable sería el rediseño más significativo en años y Ternus será su cara visible, apenas ocho días después de asumir el cargo.
«Este es un momento que han creado para él», señaló Milanesi.
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