UPTA avisa: la rebaja del IVA es insuficiente y exige más ayudas urgentes para los autónomos ante la crisis energética

El Gobierno ha dado luz verde a un paquete de 80 medidas urgentes que movilizará 5.000 millones de euros para mitigar el impacto económico del conflicto en Irán. Este plan tiene como objetivo «proteger a los ciudadanos, ayudar a las pymes, al sector primario y, por supuesto, a la industria», tal y como ha avanzado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Entre todas las iniciativas, destaca la rebaja del IVA de los combustibles, que pasa del 21% al 10%. Esta medida no ha logrado convencer al colectivo de trabajadores autónomos. La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) considera que resulta insuficiente para compensar el fuerte encarecimiento energético provocado por la crisis internacional derivada de la guerra en Oriente Medio.

Según los cálculos de la organización, la bajada fiscal apenas se traduce en una reducción limitada de unos 20 céntimos por litro: la gasolina pasaría de 1,70 a 1,54 euros por litro y el diésel de 1,85 a 1,68 euros. Esta rebaja queda muy lejos de neutralizar el incremento acumulado en los últimos meses, superior a los 0,48 euros por litro. Así, «muchos trabajadores por cuenta propia seguirán pagando el gasóleo cerca de 0,30 euros por litro más caro», aseguran.

A este escenario se suma, según denuncia UPTA, el mantenimiento de márgenes comerciales elevados por parte de las compañías energéticas y distribuidoras, lo que reduce el efecto real de las rebajas fiscales. En el caso de la electricidad y el gas, el impacto en las facturas de los pequeños negocios apenas se percibe.

Ante esta situación, la organización ha vuelto a reclamar al Gobierno la puesta en marcha de medidas «más contundentes y directas». Entre ellas, destaca la implantación de bonificaciones específicas para actividades profesionales de, al menos, 0,30 euros por litro de combustible, así como una reducción del IVA de la electricidad hasta el 5%. También pide extender el descuento adicional de 20 céntimos por litro —actualmente limitado a sectores como el transporte, la agricultura, la ganadería o la pesca— a todos los autónomos que utilizan su vehículo como herramienta de trabajo.

Estas propuestas forman parte del denominado «Escudo Autónomo», un plan integral que UPTA trasladó al Ejecutivo semanas atrás y que busca proteger al colectivo frente al impacto del encarecimiento de la energía, las materias primas y la inflación. El paquete incluye, además, medidas fiscales como el aplazamiento automático de IVA e IRPF sin intereses, la reducción de pagos fraccionados o rebajas en el sistema de módulos, así como deducciones extraordinarias para compensar el aumento de los precios.

El plan también contempla líneas extraordinarias de liquidez a través del ICO para evitar problemas de liquidez, así como la activación de mecanismos extraordinarios como el cese de actividad o fórmulas similares a los ERTE para autónomos con empleados, con el objetivo de proteger tanto los ingresos como el empleo en momentos de crisis.

Desde la organización advierten de que la situación económica está «poniendo contra las cuerdas» a miles de pequeños negocios en todo el país. «Los autónomos están soportando una presión económica insostenible. Los costes siguen aumentando mientras los ingresos se reducen. No podemos permitir que miles de pequeños negocios desaparezcan por falta de apoyo», ha señalado el presidente de UPTA, Eduardo Abad.

En este contexto, UPTA insta al Gobierno a aprovechar la tramitación del decreto en el Congreso para reforzar el paquete aprobado e incorporar el «Escudo Autónomo». «Las medidas adoptadas son positivas, pero claramente insuficientes para garantizar la viabilidad de muchos negocios. Es imprescindible ampliar las ayudas y aplicar soluciones más ambiciosas que alivien de verdad la situación de los autónomos que dependen diariamente de su vehículo para trabajar», ha concluido.

 La organización explica que la rebaja de 20 céntimos del Gobierno queda muy lejos de neutralizar el incremento acumulado en los últimos meses, superior a los 0,48 euros por litro  

El Gobierno ha dado luz verde a un paquete de 80 medidas urgentes que movilizará 5.000 millones de euros para mitigar el impacto económico del conflicto en Irán. Este plan tiene como objetivo «proteger a los ciudadanos, ayudar a las pymes, al sector primario y, por supuesto, a la industria», tal y como ha avanzado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Entre todas las iniciativas, destaca la rebaja del IVA de los combustibles, que pasa del 21% al 10%. Esta medida no ha logrado convencer al colectivo de trabajadores autónomos. La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) considera que resulta insuficiente para compensar el fuerte encarecimiento energético provocado por la crisis internacional derivada de la guerra en Oriente Medio.

Según los cálculos de la organización, la bajada fiscal apenas se traduce en una reducción limitada de unos 20 céntimos por litro: la gasolina pasaría de 1,70 a 1,54 euros por litro y el diésel de 1,85 a 1,68 euros. Esta rebaja queda muy lejos de neutralizar el incremento acumulado en los últimos meses, superior a los 0,48 euros por litro. Así, «muchos trabajadores por cuenta propia seguirán pagando el gasóleo cerca de 0,30 euros por litro más caro», aseguran.

A este escenario se suma, según denuncia UPTA, el mantenimiento de márgenes comerciales elevados por parte de las compañías energéticas y distribuidoras, lo que reduce el efecto real de las rebajas fiscales. En el caso de la electricidad y el gas, el impacto en las facturas de los pequeños negocios apenas se percibe.

Ante esta situación, la organización ha vuelto a reclamar al Gobierno la puesta en marcha de medidas «más contundentes y directas». Entre ellas, destaca la implantación de bonificaciones específicas para actividades profesionales de, al menos, 0,30 euros por litro de combustible, así como una reducción del IVA de la electricidad hasta el 5%. También pide extender el descuento adicional de 20 céntimos por litro —actualmente limitado a sectores como el transporte, la agricultura, la ganadería o la pesca— a todos los autónomos que utilizan su vehículo como herramienta de trabajo.

Estas propuestas forman parte del denominado «Escudo Autónomo», un plan integral que UPTA trasladó al Ejecutivo semanas atrás y que busca proteger al colectivo frente al impacto del encarecimiento de la energía, las materias primas y la inflación. El paquete incluye, además, medidas fiscales como el aplazamiento automático de IVA e IRPF sin intereses, la reducción de pagos fraccionados o rebajas en el sistema de módulos, así como deducciones extraordinarias para compensar el aumento de los precios.

El plan también contempla líneas extraordinarias de liquidez a través del ICO para evitar problemas de liquidez, así como la activación de mecanismos extraordinarios como el cese de actividad o fórmulas similares a los ERTE para autónomos con empleados, con el objetivo de proteger tanto los ingresos como el empleo en momentos de crisis.

Desde la organización advierten de que la situación económica está «poniendo contra las cuerdas» a miles de pequeños negocios en todo el país. «Los autónomos están soportando una presión económica insostenible. Los costes siguen aumentando mientras los ingresos se reducen. No podemos permitir que miles de pequeños negocios desaparezcan por falta de apoyo», ha señalado el presidente de UPTA, Eduardo Abad.

En este contexto, UPTA insta al Gobierno a aprovechar la tramitación del decreto en el Congreso para reforzar el paquete aprobado e incorporar el «Escudo Autónomo». «Las medidas adoptadas son positivas, pero claramente insuficientes para garantizar la viabilidad de muchos negocios. Es imprescindible ampliar las ayudas y aplicar soluciones más ambiciosas que alivien de verdad la situación de los autónomos que dependen diariamente de su vehículo para trabajar», ha concluido.

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