Aunque los indicadores del mercado laboral muestran una evolución positiva, con un aumento del empleo y del número de asalariados en España, la realidad económica de muchos trabajadores es cada vez más complicada. La pérdida de poder adquisitivo está provocando que un número creciente de personas tenga dificultades para llegar a final de mes y afrontar los gastos más esenciales. De hecho, los asalariados que no pueden permitirse cubrir sus necesidades básicas se han duplicado desde 2019.
Los datos de la encuesta de Condiciones de Vida de Eurostat reflejan que más de un millón de personas en España atraviesa graves dificultades económicas para hacer frente a sus gastos cotidianos. El organismo europeo considera que alguien se encuentra en situación de carencia material y social severa cuando no puede asumir al menos siete de los 13 gastos que se utilizan como referencia. Entre ellos figuran comer carne o pescado cada dos días, reunirse con amigos al menos una vez al mes o comprar ropa nueva cuando la anterior se estropea.
Los trabajadores con dificultades para cubrir sus necesidades básicas se duplican
En 2019, el porcentaje de asalariados que se encontraba en esta situación era del 3,6%, lo que representaba aproximadamente 591.000 personas. Sin embargo, la cifra ha aumentado considerablemente desde entonces y ya supera los 1,25 millones de trabajadores, equivalentes al 6,9% del total.
No obstante, estar incluido en esta estadística no implica necesariamente encontrarse en riesgo de exclusión social ni situarse por debajo del umbral de pobreza. Se trata de un indicador que mide las dificultades para mantener unas condiciones de vida consideradas básicas.
La subida de los precios dispara las dificultades económicas en España
Entre las principales causas de este deterioro se encuentra el encarecimiento generalizado del coste de la vida. Productos esenciales como la energía y los alimentos han experimentado importantes subidas de precio, reduciendo la capacidad de compra de muchos hogares.
La pandemia de 2020, la posterior guerra en Ucrania y, más recientemente, el conflicto en Oriente Medio han contribuido a mantener la presión sobre los precios y a complicar todavía más la economía doméstica de numerosos trabajadores.
Esta evolución también ha provocado un empeoramiento de la posición de España respecto al resto de países europeos. En apenas unos años, el país ha pasado de ocupar el puesto 14 de la Unión Europea en carencia material y social severa entre los asalariados a situarse en tercera posición, únicamente por detrás de Grecia y Bulgaria, que registran tasas del 9,2% y el 8,2%, respectivamente.
Los datos de la encuesta de Condiciones de Vida de Eurostat reflejan que más de un millón de personas en España atraviesa graves dificultades económicas para hacer frente a sus gastos cotidianos
Aunque los indicadores del mercado laboral muestran una evolución positiva, con un aumento del empleo y del número de asalariados en España, la realidad económica de muchos trabajadores es cada vez más complicada. La pérdida de poder adquisitivo está provocando que un número creciente de personas tenga dificultades para llegar a final de mes y afrontar los gastos más esenciales. De hecho, los asalariados que no pueden permitirse cubrir sus necesidades básicas se han duplicado desde 2019.
Los datos de la encuesta de Condiciones de Vida de Eurostat reflejan que más de un millón de personas en España atraviesa graves dificultades económicas para hacer frente a sus gastos cotidianos. El organismo europeo considera que alguien se encuentra en situación de carencia material y social severa cuando no puede asumir al menos siete de los 13 gastos que se utilizan como referencia. Entre ellos figuran comer carne o pescado cada dos días, reunirse con amigos al menos una vez al mes o comprar ropa nueva cuando la anterior se estropea.
Los trabajadores con dificultades para cubrir sus necesidades básicas se duplican
En 2019, el porcentaje de asalariados que se encontraba en esta situación era del 3,6%, lo que representaba aproximadamente 591.000 personas. Sin embargo, la cifra ha aumentado considerablemente desde entonces y ya supera los 1,25 millones de trabajadores, equivalentes al 6,9% del total.
No obstante, estar incluido en esta estadística no implica necesariamente encontrarse en riesgo de exclusión social ni situarse por debajo del umbral de pobreza. Se trata de un indicador que mide las dificultades para mantener unas condiciones de vida consideradas básicas.
La subida de los precios dispara las dificultades económicas en España
Entre las principales causas de este deterioro se encuentra el encarecimiento generalizado del coste de la vida. Productos esenciales como la energía y los alimentos han experimentado importantes subidas de precio, reduciendo la capacidad de compra de muchos hogares.
La pandemia de 2020, la posterior guerra en Ucrania y, más recientemente, el conflicto en Oriente Medio han contribuido a mantener la presión sobre los precios y a complicar todavía más la economía doméstica de numerosos trabajadores.
Esta evolución también ha provocado un empeoramiento de la posición de España respecto al resto de países europeos. En apenas unos años, el país ha pasado de ocupar el puesto 14 de la Unión Europea en carencia material y social severa entre los asalariados a situarse en tercera posición, únicamente por detrás de Grecia y Bulgaria, que registran tasas del 9,2% y el 8,2%, respectivamente.
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