El ex director del CNI Félix Sanz Roldán (2009-2019) ha negado actividad alguna de ese organismo, «ni por acción ni por omisión», con relación a la operación Kitchen, relativa al espionaje al ex tesorero de PP Luis Bárcenas y su familia para sustraerle documentación comprometedora para el partido o sus dirigentes.
«Ningún Gobierno de ningún color de los cuatro a los que tuve el honor de servir me pidió que hiciera nada ilegal y esto lo hubiera sido», asegura el ex director del Centro Nacional de Inteligencia
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El ex director del CNI Félix Sanz Roldán (2009-2019) ha negado actividad alguna de ese organismo, «ni por acción ni por omisión», con relación a la operación Kitchen, relativa al espionaje al ex tesorero de PP Luis Bárcenas y su familia para sustraerle documentación comprometedora para el partido o sus dirigentes.
«Cero absoluto. El Centro Nacional de Inteligencia actúa siempre con absoluto respeto a la ley y hace lo que le dice su Gobierno para proporcionarle aquellas decisiones que necesita y aquellos elementos de juicio para tomar buenas decisiones. Y ningún Gobierno de ningún color de los cuatro a los que tuve el honor de servir me pidió que hiciera nada ilegal y esto lo hubiera sido», ha afirmado.
Sanz Roldán ha declarado este lunes como testigo en la decimoquinta jornada del juicio del caso Kitchen a petición de la defensa del comisario jubilado José Manuel Villarejo, cuyo abogado, Antonio José García Cabrera, le ha empezado preguntando si tenía enemistad con el policía, dado que le denunció por presuntas amenazas a la amiga del Rey Juan Carlos Corinna Larsen en Londres.
Tras rechazar que existiese esa enemistad, ha explicado que no se trató de una denuncia a título personal sino que lo hizo porque era la única persona en el CNI que podía hacerlo, «al ser la única que tenía identidad», y porque sus subordinados «no merecían el trato que le estaban dando».
«Personal no fue en absoluto. Sentí la necesidad de salir al paso de mentiras tan crueles sobre mis subordinados», por lo que solicitó la protección de la justicia a través de él para todos los trabajadores, ha precisado.
A lo largo del interrogatorio, la presidenta del tribunal, Teresa Palacios, ha tenido que advertir varias veces al letrado de Villarejo que muchas de las preguntas no cabían por estar amparadas las respuestas en la ley de secretos oficiales.
Una de las veces ha sido cuando el abogado le ha preguntado sobre los dominios que utilizaba el CNI para enviar correos al rechazar Sanz Roldán la autenticidad de algunos email que se le han exhibido y ha dicho que no correspondían al CNI y que ni él ni ninguno de sus subordinados los había enviado, por lo que los ha calificado de «falsos».
También, cuando ya directamente le ha preguntado sobre si el CNI hizo seguimientos a la esposa de Bárcenas, Rosalía Iglesias, la magistrada ha observado que en los escritos de acusación no se hacía referencia a ninguna intervención en ese sentido del organismo de inteligencia y ha impedido a Sanz Roldán que respondiera a la pregunta del abogado de Villarejo, que en ese momento ha dado por finalizado su interrogatorio.
Acto seguido, ha comenzado a preguntar el fiscal anticorrupción César Rivas, que lo primero que ha querido saber es si le constaba alguna actuación del CNI en relación a Bárcenas.
En ese momento, Teresa Palacios ha observado que acababa de impedir al testigo que contestara a esa misma pregunta y que ninguna de las acusaciones había señalado que se aludiera en sus escritos al CNI.
El fiscal ha matizado entonces que efectivamente en su relato de acusación no se menciona al CNI, pero sí a algunos actos relevantes de los acusados que si pudieran tener su origen en dicho organismo como es el caso de la mención que aparece en los mensajes que el ex número dos de Interior Francisco Martínez se intercambió con el ex ministro Jorge Fernández Díaz en los que se habla de un contacto denominado «Cecilio».
Sanz Roldán ha dicho entonces que quería contestar al fiscal para dejar claro que el CNI «no tuvo actividad alguna» en la operación Kitchen.
Posteriormente le ha preguntado el abogado del acusado Marcelino Martín Blas, ex jefe de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía, con el que Sanz Roldán ha reconocido que alguna vez se reunió en su despacho en la sede del CNI con carácter oficial por lo que los encuentros constarían en el registro de visitas del organismo.
Sobre si conocía la presunta animadversión de Villarejo hacia Martín Blas, el ex director del CNI ha dicho que pudo «intuir» esa enemistad porque «estaban peleándose continuamente en los periódicos», aunque ha matizado no lo puede dar como «verdad absoluta».
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