Ryanair atribuye a un objeto externo la rotura de la ventanilla por la que fue succionado parcialmente un pasajero en pleno vuelo en uno de sus aviones en Tesalónica

Un objeto extraño en el motor habría sido el causante de la rotura de la ventanilla por la que fue succionado parcialmente y en pleno vuelo un pasajero de un avión de Ryanair tras su despegue del aeropuerto griego de Tesalónica hace unos días. Así lo ha apuntado el consejero delegado de la compañía irlandesa, Michael O’Leary, después de las investigaciones iniciales que ha realizado la compañía sobre el incidente.

El pasado 10 de julio, un vuelo de Ryanair que cubría la ruta entre Tesalónica y Memmingen (Alemania) regresó a la ciudad griega poco después de su despegue por el desprendimiento de una ventanilla de pasajeros. A unos 20.000 pies de altitud, un fuerte estruendo sacudió la cabina del Boeing 737. Según testigos citados por la prensa alemana, una ventana se hizo añicos, y el pasajero que viajaba junto a ella fue “succionado” hacia el exterior, quedando con la cabeza y los hombros fuera del avión.

Su esposa lo sujetó por las piernas durante varios minutos, mientras otros viajeros se lanzaban a ayudar. Con las máscaras de oxígeno desplegadas, lograron tirar de él hacia el interior y evitar que siguiera saliendo por la abertura. El herido, un hombre serbio de 61 años, sufrió lesiones en el cuello, abrasiones y quemaduras.

Ahora, O’Leary ha asegurado que las conclusiones iniciales de la investigación sobre un incidente apuntan a un «daño causado por un objeto extraño». «Los primeros indicios apuntan a que parece tratarse de daños causados por un objeto extraño en el motor durante el despegue en Tesalónica, pero no disponemos de datos suficientes como para afirmarlo con certeza», aseguró O’Leary a los analistas durante la presentación de los resultados de Ryanair correspondientes al trimestre de abril a junio.

En terminología aeronáutica, FOD puede referirse a Foreign Object Damage, es decir, daños provocados por un objeto extraño. Este concepto comprende, entre otros escenarios, la ingestión por un motor de restos presentes en la pista o sus inmediaciones, aunque como recalcó O’Leary, la hipótesis todavía no puede considerarse definitiva.

El directivo añadió que en unos 28 días se publicaría un borrador del informe sobre el incidente, al que seguiría otro más detallado.

La investigación está siendo dirigida por la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos, conocida por sus siglas en inglés NTSB, después de que el análisis de la trayectoria determinara que el suceso se produjo en espacio aéreo griego. La Autoridad Helénica de Investigación de Seguridad Aérea y Ferroviaria delegó la dirección técnica en la NTSB de acuerdo con el marco internacional aplicable a las investigaciones de accidentes de aviación, si bien Grecia participa en el proceso como Estado del suceso.

La Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea, EASA, también ha designado un asesor técnico. El organismo europeo mantiene contacto con la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos, FAA, y con Boeing, y evaluará si resulta necesaria alguna medida de aeronavegabilidad continuada.

El avión que sufrió el incidente tiene 18 años de antigüedad y su motor fue sometido a una revisión completa en los dos últimos años.

 O’Leary apunta a una pieza del motor en las conclusiones iniciales  

Un objeto extraño en el motor habría sido el causante de la rotura de la ventanilla por la que fue succionado parcialmente y en pleno vuelo un pasajero de un avión de Ryanair tras su despegue del aeropuerto griego de Tesalónica hace unos días. Así lo ha apuntado el consejero delegado de la compañía irlandesa, Michael O’Leary, después de las investigaciones iniciales que ha realizado la compañía sobre el incidente.

El pasado 10 de julio, un vuelo de Ryanair que cubría la ruta entre Tesalónica y Memmingen (Alemania) regresó a la ciudad griega poco después de su despegue por el desprendimiento de una ventanilla de pasajeros. A unos 20.000 pies de altitud, un fuerte estruendo sacudió la cabina del Boeing 737. Según testigos citados por la prensa alemana, una ventana se hizo añicos, y el pasajero que viajaba junto a ella fue “succionado” hacia el exterior, quedando con la cabeza y los hombros fuera del avión.

Rueda de prensa con el consejeros delegado de Ryanair Group, Michael O'Leary, y la responsable de Comunicación y portavoz de Ryanair en España, Alejandra Ruiz

Su esposa lo sujetó por las piernas durante varios minutos, mientras otros viajeros se lanzaban a ayudar. Con las máscaras de oxígeno desplegadas, lograron tirar de él hacia el interior y evitar que siguiera saliendo por la abertura. El herido, un hombre serbio de 61 años, sufrió lesiones en el cuello, abrasiones y quemaduras.

Ahora, O’Leary ha asegurado que las conclusiones ‌iniciales de la investigación sobre un incidente ​apuntan a un «daño ‌causado por ⁠un objeto extraño». «Los primeros indicios apuntan a que parece tratarse ⁠de daños causados por un objeto extraño en el motor durante ​el despegue ​en Tesalónica, ​pero no disponemos ‌de datos suficientes como para afirmarlo con certeza», aseguró O’Leary a los analistas durante la presentación de los resultados de Ryanair correspondientes al trimestre ‌de abril a ​junio.

En terminología aeronáutica, FOD puede referirse a Foreign Object Damage, es decir, daños provocados por un objeto extraño. Este concepto comprende, entre otros escenarios, la ingestión por un motor de restos presentes en la pista o sus inmediaciones, aunque como recalcó O’Leary, la hipótesis todavía no puede considerarse definitiva.

El directivo añadió que en unos ​28 días ​se publicaría un borrador ‌del informe sobre el ​incidente, al ​que seguiría otro más detallado.

La investigación está siendo dirigida por la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos, conocida por sus siglas en inglés NTSB, después de que el análisis de la trayectoria determinara que el suceso se produjo en espacio aéreo griego. La Autoridad Helénica de Investigación de Seguridad Aérea y Ferroviaria delegó la dirección técnica en la NTSB de acuerdo con el marco internacional aplicable a las investigaciones de accidentes de aviación, si bien Grecia participa en el proceso como Estado del suceso.

La Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea, EASA, también ha designado un asesor técnico. El organismo europeo mantiene contacto con la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos, FAA, y con Boeing, y evaluará si resulta necesaria alguna medida de aeronavegabilidad continuada.

El avión que sufrió el incidente tiene 18 años de antigüedad y su motor fue sometido a una revisión completa en los dos últimos años.

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