Reparan el gigante de tiza de Cerne Abbas, en Reino Unido

Voluntarios y personal del National Trust han desafiado las altas temperaturas para volver a pintar con tiza la emblemática figura de 55 metros tallada en la ladera cerca del pueblo de Cerne Abbas, que representa a un hombre desnudo sosteniendo un garrote. Fue restaurada por última vez en 2019. Los cambios en los patrones climáticos están complicando los esfuerzos para mantener el Giant, lo que hace que la necesidad de restauración sea más frecuente que una vez cada diez años. Las lluvias invernales más intensas están erosionando la tiza con mayor rapidez, mientras que las condiciones más suaves y húmedas favorecen el crecimiento de algas, lo que apaga el aspecto de la tiza. Según el National Trust, volver a pintar con tiza puede tardar hasta dos semanas en completarse. El origen exacto del gigante sigue siendo un misterio. Durante décadas se creyó que podía datar de la época sajona o incluso de tiempos prehistóricos, aunque estudios recientes apuntan a que probablemente fue creado en el siglo XVII. Aun así, continúa rodeado de leyendas y simbolismo, especialmente por su relación con rituales de fertilidad y tradiciones populares locales. La restauración busca garantizar que esta emblemática figura siga siendo visible para futuras generaciones y continúe siendo uno de los monumentos más singulares del patrimonio cultural británico.

 Voluntarios y personal del National Trust han desafiado las altas temperaturas para volver a pintar con tiza la emblemática figura de 55 metros tallada en la ladera cerca del pu  

Voluntarios y personal del National Trust han desafiado las altas temperaturas para volver a pintar con tiza la emblemática figura de 55 metros tallada en la ladera cerca del pueblo de Cerne Abbas, que representa a un hombre desnudo sosteniendo un garrote. Fue restaurada por última vez en 2019. Los cambios en los patrones climáticos están complicando los esfuerzos para mantener el Giant, lo que hace que la necesidad de restauración sea más frecuente que una vez cada diez años. Las lluvias invernales más intensas están erosionando la tiza con mayor rapidez, mientras que las condiciones más suaves y húmedas favorecen el crecimiento de algas, lo que apaga el aspecto de la tiza. Según el National Trust, volver a pintar con tiza puede tardar hasta dos semanas en completarse. El origen exacto del gigante sigue siendo un misterio. Durante décadas se creyó que podía datar de la época sajona o incluso de tiempos prehistóricos, aunque estudios recientes apuntan a que probablemente fue creado en el siglo XVII. Aun así, continúa rodeado de leyendas y simbolismo, especialmente por su relación con rituales de fertilidad y tradiciones populares locales. La restauración busca garantizar que esta emblemática figura siga siendo visible para futuras generaciones y continúe siendo uno de los monumentos más singulares del patrimonio cultural británico.

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