Renta 2025-2026: si cobras el salario mínimo o una cifra similar tienes derecho a una deducción de hasta 340 euros

A falta de un día para el inicio oficial de la declaración de la renta, los contribuyentes ultiman la revisión de sus datos fiscales antes de que arranque la campaña correspondiente al ejercicio 2025. De esta manera, el calendario marcado por la Agencia Tributaria fija el 8 de abril de 2026 como el pistoletazo de salida para presentar el IRPF por internet, un proceso que se prolongará hasta el 30 de junio de 2026. Durante estas semanas, millones de ciudadanos deberán rendir cuentas sobre sus ingresos del año anterior, en un contexto marcado por cambios relevantes en deducciones y beneficios fiscales. La atención se centra especialmente en las novedades que pueden reducir la factura fiscal de los contribuyentes.

Más allá de la presentación online, la campaña incorpora distintos canales de asistencia para facilitar el trámite. Desde el 6 de mayo se activa el servicio telefónico con cita previa, mientras que la atención presencial en oficinas comienza el 1 de junio, también con cita solicitada con antelación. El plazo para domiciliar pagos concluye el 25 de junio, unos días antes del cierre definitivo de la campaña. Este calendario, ya habitual, vuelve a poner el foco en la importancia de revisar el borrador para no perder ventajas fiscales. También resulta clave comprobar posibles errores en los datos fiscales antes de confirmar la declaración.

Dentro de ese conjunto de beneficios, las deducciones juegan un papel clave en el IRPF. Se trata de cantidades que reducen directamente el impuesto a pagar o aumentan la devolución, siempre que se cumplan determinados requisitos. Entre las más conocidas figuran las relacionadas con vivienda habitual, donaciones a ONG, planes de pensiones, maternidad o cuotas sindicales. Estas deducciones se dividen en dos grandes grupos. Por un lado están las estatales, aplicables a todos los contribuyentes con independencia de su lugar de residencia, y por otro las autonómicas, que varían según la comunidad y amplían los beneficios fiscales.

La nueva deducción de hasta 340 euros para rentas bajas

En este contexto, una de las principales novedades de la campaña es la nueva deducción para rentas bajas, diseñada para trabajadores que perciben el salario mínimo o cantidades similares. Esta medida, con una cuantía máxima de 340 euros anuales, tiene como objetivo compensar el impacto fiscal derivado de las subidas salariales recientes. Su base legal se encuentra en la la Ley 5/2025 y se aplica con efectos retroactivos desde el 1 de enero de ese año, por lo que se incorpora por primera vez en la declaración que se presenta en 2026. Con ello, el Gobierno pretende aliviar la carga fiscal de los contribuyentes con menor capacidad económica.

¿Cómo funciona y cuáles son los umbrales máximos?

El funcionamiento de esta deducción es progresivo y depende del nivel de ingresos del contribuyente. Aquellos con rendimientos del trabajo iguales o inferiores a 16.576 euros pueden aplicar el importe completo de 340 euros. A partir de esa cifra y hasta los 18.276 euros, la deducción se reduce de forma gradual a razón de 0,20 euros por cada euro adicional de salario. Superado ese umbral, el beneficio desaparece por completo. Además, se exige que los ingresos adicionales distintos del trabajo no superen los 6.500 euros anuales, lo que limita su aplicación a perfiles con rentas realmente bajas.

Aplicación automática a todos los beneficiarios

La aplicación de esta deducción es automática y no requiere ningún trámite adicional por parte del contribuyente. Aparece incorporada en el borrador de la declaración de la renta y se integra en el cálculo final del impuesto, reduciendo la cantidad a pagar en función de los ingresos declarados. De este modo, el contribuyente solo debe revisar que sus datos sean correctos antes de confirmar la declaración. Este mecanismo simplifica su acceso y garantiza que el beneficio llegue a quienes cumplen los requisitos sin necesidad de solicitarlo expresamente. Aunque, sin embargo, muchos abogados recomiendan su comprobación antes de enviar la declaración.

 Este beneficio fiscal está orientado a los contribuyentes con rentas más bajas, estableciendo dos umbrales para los rendimientos íntegros del trabajo y el resto de ingresos  

A falta de un día para el inicio oficial de la declaración de la renta, los contribuyentes ultiman la revisión de sus datos fiscales antes de que arranque la campaña correspondiente al ejercicio 2025. De esta manera, el calendario marcado por la Agencia Tributaria fija el 8 de abril de 2026 como el pistoletazo de salida para presentar el IRPF por internet, un proceso que se prolongará hasta el 30 de junio de 2026. Durante estas semanas, millones de ciudadanos deberán rendir cuentas sobre sus ingresos del año anterior, en un contexto marcado por cambios relevantes en deducciones y beneficios fiscales. La atención se centra especialmente en las novedades que pueden reducir la factura fiscal de los contribuyentes.

Más allá de la presentación online, la campaña incorpora distintos canales de asistencia para facilitar el trámite. Desde el 6 de mayo se activa el servicio telefónico con cita previa, mientras que la atención presencial en oficinas comienza el 1 de junio, también con cita solicitada con antelación. El plazo para domiciliar pagos concluye el 25 de junio, unos días antes del cierre definitivo de la campaña. Este calendario, ya habitual, vuelve a poner el foco en la importancia de revisar el borrador para no perder ventajas fiscales. También resulta clave comprobar posibles errores en los datos fiscales antes de confirmar la declaración.

Dentro de ese conjunto de beneficios, las deducciones juegan un papel clave en el IRPF. Se trata de cantidades que reducen directamente el impuesto a pagar o aumentan la devolución, siempre que se cumplan determinados requisitos. Entre las más conocidas figuran las relacionadas con vivienda habitual, donaciones a ONG, planes de pensiones, maternidad o cuotas sindicales. Estas deducciones se dividen en dos grandes grupos. Por un lado están las estatales, aplicables a todos los contribuyentes con independencia de su lugar de residencia, y por otro las autonómicas, que varían según la comunidad y amplían los beneficios fiscales.

La nueva deducción de hasta 340 euros para rentas bajas

En este contexto, una de las principales novedades de la campaña es la nueva deducción para rentas bajas, diseñada para trabajadores que perciben el salario mínimo o cantidades similares. Esta medida, con una cuantía máxima de 340 euros anuales, tiene como objetivo compensar el impacto fiscal derivado de las subidas salariales recientes. Su base legal se encuentra en la la Ley 5/2025 y se aplica con efectos retroactivos desde el 1 de enero de ese año, por lo que se incorpora por primera vez en la declaración que se presenta en 2026. Con ello, el Gobierno pretende aliviar la carga fiscal de los contribuyentes con menor capacidad económica.

¿Cómo funciona y cuáles son los umbrales máximos?

El funcionamiento de esta deducción es progresivo y depende del nivel de ingresos del contribuyente. Aquellos con rendimientos del trabajo iguales o inferiores a 16.576 euros pueden aplicar el importe completo de 340 euros. A partir de esa cifra y hasta los 18.276 euros, la deducción se reduce de forma gradual a razón de 0,20 euros por cada euro adicional de salario. Superado ese umbral, el beneficio desaparece por completo. Además, se exige que los ingresos adicionales distintos del trabajo no superen los 6.500 euros anuales, lo que limita su aplicación a perfiles con rentas realmente bajas.

Aplicación automática a todos los beneficiarios

La aplicación de esta deducción es automática y no requiere ningún trámite adicional por parte del contribuyente. Aparece incorporada en el borrador de la declaración de la renta y se integra en el cálculo final del impuesto, reduciendo la cantidad a pagar en función de los ingresos declarados. De este modo, el contribuyente solo debe revisar que sus datos sean correctos antes de confirmar la declaración. Este mecanismo simplifica su acceso y garantiza que el beneficio llegue a quienes cumplen los requisitos sin necesidad de solicitarlo expresamente. Aunque, sin embargo, muchos abogados recomiendan su comprobación antes de enviar la declaración.

 Noticias de Economía Nacional e Internacional en La Razón

Noticias Similares