¿Quién es Oksana Selekhmeteva, la tenista recién nacionalizada española? «En Rusia hace mucho frío»

Tan repentina fue su nacionalización que Oksana Selekhmeteva apareció el pasado jueves en el sorteo del cuadro de Roland Garros sin bandera, castigada como el resto de las tenistas rusas, y tuvo que alertar a la organización de que no, de que ya no competía por su país de nacimiento, de que ahora es española. En su debut este domingo ante la ucraniana Marta Kostyuk, Selekhmeteva ya se presentó en la pista Simone-Mathieu como una novedad: «La espagnole Oksana Selekhmeteva», anunció el speaker, y en los marcadores la acompañaba la rojigualda. Una sonrisa al aire de Selekhmeteva; la belleza de las primeras veces.

 La tenista rusa afincada en Barcelona desde los 15 años debuta con derrota en Roland Garros, pero ofrecer esperanzas para un equipo de Billie Jean King Cup en horas bajas  

Tan repentina fue su nacionalización que Oksana Selekhmeteva apareció el pasado jueves en el sorteo del cuadro de Roland Garros sin bandera, castigada como el resto de las tenistas rusas, y tuvo que alertar a la organización de que no, de que ya no competía por su país de nacimiento, de que ahora es española. En su debut este domingo ante la ucraniana Marta Kostyuk, Selekhmeteva ya se presentó en la pista Simone-Mathieu como una novedad: «La espagnole Oksana Selekhmeteva», anunció el speaker, y en los marcadores la acompañaba la rojigualda. Una sonrisa al aire de Selekhmeteva; la belleza de las primeras veces.

La española, número 88 del mundo, quiso brillar en un día tan especial, pero su cambio de país no ablandó a Kostyuk, campeona este año del Mutua Madrid Open, que la derrotó sin piedad por 6-2 y 6-3. Kostyuk admitió después que estaba especialmente motivada porque unas horas antes había caído un misil del ejército ruso a 100 metros de la casa de sus padres. En realidad, la derrota tampoco importó demasiado. «Todavía no estoy a su nivel, tengo que mejorar», reconoció Selekhmeteva, que de todos modos había debutado como española en un Grand Slam. Con 23 años, ya vendrán más ocasiones.

Su historia nace del éxito ajeno. Hace un par de décadas, incluso antes de la eclosión de Rafa Nadal, las academias españolas adquirieron fama internacional y empezaron a llenarse de talentos rusos; tras ellos llegó Selekhmeteva. «En Rusia es muy difícil entrenar tenis. Hace frío y hay muchos problemas de tráfico. Cuando tenía 14 años probé un par de meses en una academia de Barcelona y al año siguiente ya me quedé. Desde entonces vivo en Barcelona con mis padres», relató en castellano a la prensa española desplazada al torneo.

Thibault CamusAP Photo/Thibault Camus

Detrás de esas palabras hay un proceso burocrático lento y fugaz al mismo tiempo: Selekhmeteva solicitó el pasaporte español en 2023 tras cumplir cinco años como residente, y después de mucho papeleo, de numerosos retrasos y de múltiples requerimientos, la nacionalidad llegó de golpe por carta de naturaleza gracias a la aprobación del Consejo de Ministros. «Me enteré por Instagram de que ya era española y no me lo creí hasta que me llamaron de la Federación Española para confirmarlo», reconoció este domingo.

La nacionalización de Selekhmeteva es un movimiento de la Real Federación Española de Tenis (RFET) en un momento de crisis del equipo femenino que capitanea Carla Suárez. Tras la retirada de Garbiñe Muguruza y de la propia Suárez, las esperanzas se centraron en Paula Badosa, pero sus problemas físicos son constantes y hacen difícil contar con ella en la Billie Jean King Cup. La temporada pasada, de hecho, llegó tocada a las finales y España cayó en cuartos de final ante Ucrania.

Este curso, con el billete a las finales ya asegurado, Selekhmeteva puede convertirse en una pieza clave junto a Cristina Bucsa, número 33 del mundo, y Jessica Bouzas, número 50. Con las tres en el Top 100 y el ascenso de jóvenes como KaitlinQuevedo, la selección puede aspirar a recuperar el lugar en la cima que hace años le perteneció.

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