NBC rechazó el primer «Star Trek» y ese fracaso acabó convirtiendo a William Shatner en Kirk

Antes de que William Shatner se convirtiera en el capitán James T. Kirk, «Star Trek» ya había intentado despegar una vez y había fracasado. La primera versión de la serie estuvo protagonizada por Jeffrey Hunter como Christopher Pike y contó con un Spock bastante distinto al que acabaría convirtiéndose en uno de los personajes más reconocibles de la televisión.

Shatner ha recordado ahora cómo aquel tropiezo terminó jugando a su favor. NBC rechazó el primer episodio piloto, «The Cage», aunque vio suficiente potencial en el proyecto como para tomar una decisión muy poco habitual: financiar un segundo piloto, pedir que se reescribiera la propuesta y cambiar buena parte del reparto.

El actor, que entonces vivía en Nueva York, recibió una llamada para viajar a Los Ángeles y asumir directamente el papel de Kirk. Según explica, no tuvo que pasar por un proceso de audiciones convencional porque la cadena y los responsables de la serie ya conocían suficientemente su trabajo en televisión y consideraban que encajaba con lo que buscaban.

Cuando vio el primer piloto, Shatner recuerda haber pensado que aquello era «realmente diferente e interesante». Del reparto original solo sobrevivió Leonard Nimoy como Spock, aunque incluso él tuvo que terminar de definir un personaje que todavía estaba lejos de la versión fría, lógica y contenida que acabaría pasando a la historia.

Con Shatner al mando de la Enterprise se rodó un segundo piloto, «Where No Man Has Gone Before», y esta vez NBC sí dio luz verde a la serie. «Star Trek» se estrenó en 1966 y permaneció en antena durante tres temporadas, hasta 1969. Su recorrido inicial no fue especialmente largo, pero el tiempo acabaría transformándolo en una de las mayores franquicias de ciencia ficción de la historia.

Shatner cree que parte de la clave estaba precisamente en aquello que llamó la atención de NBC desde el principio: la imaginación y la capacidad de la serie para construir un mundo distinto. El actor recuerda haberse sentido atraído por aquella mezcla de ciencia ficción, aventura y cierta solemnidad casi teatral que encajaba especialmente bien con su forma de interpretar.

El cambio entre Pike y Kirk terminó siendo, por tanto, una consecuencia directa del primer rechazo de la cadena. Jeffrey Hunter no continuó en la segunda versión y Shatner ocupó su lugar, mientras que Nimoy quedó como el gran vínculo entre ambos pilotos.

A partir de ahí, la historia es bastante conocida. «Star Trek» dio lugar a decenas de películas, series y nuevas generaciones de personajes, incluida «Star Trek: Strange New Worlds», donde Christopher Pike ha recuperado un protagonismo central y Paul Wesley interpreta una versión más joven de James T. Kirk.

Shatner, a sus 95 años, sigue viendo aquel segundo piloto como el momento en el que todo terminó encajando. Y, en cierto modo, resulta difícil no darle la razón: si NBC hubiera aceptado la primera versión, probablemente nunca habría existido el capitán Kirk tal y como lo conocemos.

 Jeffrey Hunter había sido el primer capitán de la serie, pero el rechazo inicial de NBC obligó a reformular el proyecto y terminó dando a Shatner el papel que marcaría su carrera  

Antes de que William Shatner se convirtiera en el capitán James T. Kirk, «Star Trek» ya había intentado despegar una vez y había fracasado. La primera versión de la serie estuvo protagonizada por Jeffrey Hunter como Christopher Pike y contó con un Spock bastante distinto al que acabaría convirtiéndose en uno de los personajes más reconocibles de la televisión.

Shatner ha recordado ahora cómo aquel tropiezo terminó jugando a su favor. NBC rechazó el primer episodio piloto, «The Cage», aunque vio suficiente potencial en el proyecto como para tomar una decisión muy poco habitual: financiar un segundo piloto, pedir que se reescribiera la propuesta y cambiar buena parte del reparto.

El actor, que entonces vivía en Nueva York, recibió una llamada para viajar a Los Ángeles y asumir directamente el papel de Kirk. Según explica, no tuvo que pasar por un proceso de audiciones convencional porque la cadena y los responsables de la serie ya conocían suficientemente su trabajo en televisión y consideraban que encajaba con lo que buscaban.

Cuando vio el primer piloto, Shatner recuerda haber pensado que aquello era «realmente diferente e interesante». Del reparto original solo sobrevivió Leonard Nimoy como Spock, aunque incluso él tuvo que terminar de definir un personaje que todavía estaba lejos de la versión fría, lógica y contenida que acabaría pasando a la historia.

Con Shatner al mando de la Enterprise se rodó un segundo piloto, «Where No Man Has Gone Before», y esta vez NBC sí dio luz verde a la serie. «Star Trek» se estrenó en 1966 y permaneció en antena durante tres temporadas, hasta 1969. Su recorrido inicial no fue especialmente largo, pero el tiempo acabaría transformándolo en una de las mayores franquicias de ciencia ficción de la historia.

Shatner cree que parte de la clave estaba precisamente en aquello que llamó la atención de NBC desde el principio: la imaginación y la capacidad de la serie para construir un mundo distinto. El actor recuerda haberse sentido atraído por aquella mezcla de ciencia ficción, aventura y cierta solemnidad casi teatral que encajaba especialmente bien con su forma de interpretar.

El cambio entre Pike y Kirk terminó siendo, por tanto, una consecuencia directa del primer rechazo de la cadena. Jeffrey Hunter no continuó en la segunda versión y Shatner ocupó su lugar, mientras que Nimoy quedó como el gran vínculo entre ambos pilotos.

A partir de ahí, la historia es bastante conocida. «Star Trek» dio lugar a decenas de películas, series y nuevas generaciones de personajes, incluida «Star Trek: Strange New Worlds», donde Christopher Pike ha recuperado un protagonismo central y Paul Wesley interpreta una versión más joven de James T. Kirk.

Shatner, a sus 95 años, sigue viendo aquel segundo piloto como el momento en el que todo terminó encajando. Y, en cierto modo, resulta difícil no darle la razón: si NBC hubiera aceptado la primera versión, probablemente nunca habría existido el capitán Kirk tal y como lo conocemos.

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