La cocina más famosa de la televisión ha vuelto a encender sus fogones con un estreno marcado por la renovación. «MasterChef 14» aterrizó anoche en RTVE prometiendo una «nueva era» marcada, inevitablemente, por la ausencia de Samantha Vallejo-Nágera. Tras trece años de historia, el programa despachó la salida de la veterana jueza con una única y breve mención de Pepe Rodríguez: «Sabemos que echáis de menos a alguien, pero ha llegado el momento de abrirnos a esta nueva mirada». Ese nuevo enfoque tiene nombre propio: Marta Sanahuja, quien se estrenó con una seguridad pasmosa controlando los exteriores y evaluando con rigor el último reto de la noche.
La gala comenzó con la piel de gallina al recordar a Esther González, la fallecida directora de casting del programa, a quien el equipo dedicó unas sentidas palabras antes de presentar a los 16 nuevos aspirantes. Nombres como Ignacio, Chambo, Camilla o el carismático Nacho Pistacho iniciaron su carrera por el premio de 100.000 euros. Sin embargo, los nervios del primer día pasaron factura rápidamente en la comarca de Monterrei (Ourense), donde los concursantes se enfrentaron a un cocinado para 120 efectivos de los cuerpos de bomberos y guardas forestales.
La prueba de exteriores fue calificada por el jurado como un auténtico «desastre» organizativo. El equipo azul, liderado por un Ignacio sobrepasado, no logró entenderse en las cocinas, lo que empañó el homenaje gastronómico diseñado por los chefs Lydia del Olmo y Xosé Magalhaes. Por el contrario, el equipo rojo, bajo el mando de Camilla, consiguió mantener el tipo pese a las dificultades lógicas del debut, alzándose con la victoria y enviando a sus compañeros directamente a la primera prueba de eliminación de la temporada.
De regreso al plató, los delantales negros se enfrentaron a la caja misteriosa, que escondía el ingrediente viral del momento: el chocolate Dubái. El reto consistía en recrear la famosa tableta y acompañarla de un postre de creación propia. La tensión fue máxima; Soko sufrió un supuesto robo de su elaboración en el horno y Omar estuvo a punto de tirar la toalla por un bloqueo emocional. Fue Pepe quien tuvo que intervenir para aconsejarle templanza y recordarle que la cocina, ante todo, es un camino para disfrutar y gestionar los malos ratos.
La deliberación final dejó a Germán como el triunfador de la noche gracias a un plato estéticamente impecable, mientras que las críticas más duras recayeron sobre Gema y Nacho Pistacho. En un giro irónico del destino, Nacho —cuyo mote hacía presagiar un dominio absoluto del ingrediente principal— se hundió ante la presión y presentó un postre que terminó «pegado» y sin la textura necesaria. Pepe, Jordi y Marta no tuvieron dudas: «El aspirante que no continúa en las cocinas es Nacho Pistacho», sentenciaron ante la tristeza de sus compañeros.
Con la primera expulsión ya ejecutada, «MasterChef 14» deja claro que la exigencia no va a dar tregua en esta etapa renovada. La integración de Marta Sanahuja en el tridente junto a Pepe y Jordi ha funcionado como un reloj, aportando una visión técnica contemporánea que ya ha empezado a calar en los fogones. La competición solo acaba de empezar, pero tras el desastre de Ourense y el reto del chocolate, los quince supervivientes ya saben que en esta edición la fortaleza mental será tan importante como el punto de sal.
El «talent» culinario de La 1 arranca con un emotivo homenaje, el estreno de «Delicious Martha» en el jurado y una prueba de exteriores en Ourense
La cocina más famosa de la televisión ha vuelto a encender sus fogones con un estreno marcado por la renovación.«MasterChef 14» aterrizó anoche en RTVE prometiendo una «nueva era» marcada, inevitablemente, por la ausencia de Samantha Vallejo-Nágera. Tras trece años de historia, el programa despachó la salida de la veterana jueza con una única y breve mención de Pepe Rodríguez: «Sabemos que echáis de menos a alguien, pero ha llegado el momento de abrirnos a esta nueva mirada». Ese nuevo enfoque tiene nombre propio: Marta Sanahuja, quien se estrenó con una seguridad pasmosa controlando los exteriores y evaluando con rigor el último reto de la noche.
La gala comenzó con la piel de gallina al recordar a Esther González, la fallecida directora de casting del programa, a quien el equipo dedicó unas sentidas palabras antes de presentar a los 16 nuevos aspirantes. Nombres como Ignacio, Chambo, Camilla o el carismático Nacho Pistacho iniciaron su carrera por el premio de 100.000 euros. Sin embargo, los nervios del primer día pasaron factura rápidamente en la comarca de Monterrei (Ourense), donde los concursantes se enfrentaron a un cocinado para 120 efectivos de los cuerpos de bomberos y guardas forestales.
La prueba de exteriores fue calificada por el jurado como un auténtico «desastre» organizativo. El equipo azul, liderado por un Ignacio sobrepasado, no logró entenderse en las cocinas, lo que empañó el homenaje gastronómico diseñado por los chefs Lydia del Olmo y Xosé Magalhaes. Por el contrario, el equipo rojo, bajo el mando de Camilla, consiguió mantener el tipo pese a las dificultades lógicas del debut, alzándose con la victoria y enviando a sus compañeros directamente a la primera prueba de eliminación de la temporada.
De regreso al plató, los delantales negros se enfrentaron a la caja misteriosa, que escondía el ingrediente viral del momento: el chocolate Dubái. El reto consistía en recrear la famosa tableta y acompañarla de un postre de creación propia. La tensión fue máxima; Soko sufrió un supuesto robo de su elaboración en el horno y Omar estuvo a punto de tirar la toalla por un bloqueo emocional. Fue Pepe quien tuvo que intervenir para aconsejarle templanza y recordarle que la cocina, ante todo, es un camino para disfrutar y gestionar los malos ratos.
La deliberación final dejó a Germán como el triunfador de la noche gracias a un plato estéticamente impecable, mientras que las críticas más duras recayeron sobre Gema y Nacho Pistacho. En un giro irónico del destino, Nacho —cuyo mote hacía presagiar un dominio absoluto del ingrediente principal— se hundió ante la presión y presentó un postre que terminó «pegado» y sin la textura necesaria. Pepe, Jordi y Marta no tuvieron dudas: «El aspirante que no continúa en las cocinas es Nacho Pistacho», sentenciaron ante la tristeza de sus compañeros.
Con la primera expulsión ya ejecutada, «MasterChef 14» deja claro que la exigencia no va a dar tregua en esta etapa renovada. La integración de Marta Sanahuja en el tridente junto a Pepe y Jordi ha funcionado como un reloj, aportando una visión técnica contemporánea que ya ha empezado a calar en los fogones. La competición solo acaba de empezar, pero tras el desastre de Ourense y el reto del chocolate, los quince supervivientes ya saben que en esta edición la fortaleza mental será tan importante como el punto de sal.
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