El FesTVal de Vitoria-Gasteiz ha servido este año de escaparate para una de las propuestas más sensibles y singulares de la temporada televisiva autonómica: «Madones«, el formato de IB3 que rescata las voces de mujeres mayores para convertir su experiencia en relato audiovisual. La presentación del programa, incluida en la programación del festival junto a otras apuestas de FORTA, subrayó su voluntad de rendir homenaje a una generación que sostuvo la vida cotidiana desde el anonimato y que ahora toma la palabra en primera persona.
Lejos de limitarse a la nostalgia, «Madones» se presenta como un ejercicio de memoria social y de televisión pública con vocación de servicio. IB3 define el formato como un espacio que mira a la identidad propia de las Illes Balears y a su cultura, una línea coherente con la misión de la cadena autonómica. En la propia descripción del programa, la cadena explica que la “madona” era tradicionalmente la mujer encargada del día a día en las possessions, la que decidía en la cocina y en la casa, una figura asociada al poder doméstico dentro del mundo rural balear. El formato amplía ese significado para convertirlo en una categoría simbólica: la de todas las mujeres que sostuvieron familias, pueblos y comunidades sin aparecer en los grandes relatos históricos.
La propuesta recupera esa memoria a través de entrevistas íntimas con protagonistas de hasta 90 años, que hablan desde sus propias casas y desde espacios cotidianos, no desde un plató frío o un set distante. Esa decisión narrativa no es menor: acerca el programa a una lógica de conversación y confianza, y permite que afloren recuerdos ligados a la religión, el sexo, la familia, la educación o las transformaciones sociales vividas a lo largo de décadas. El formato no solo busca reconstruir el pasado, sino también escuchar opiniones sobre el presente desde la perspectiva de mujeres que han conocido “el antes y el ahora”.
En el festival, la presentación contó con Gloria Franquet, productora del programa, y con Raquel Aguilera, directora de Producción, Proyectos y Programas de IB3, en un gesto que refuerza la apuesta institucional por una televisión pública conectada con la memoria y con los relatos de proximidad. Franquet ha explicado que el proyecto nació como un documental histórico y terminó transformándose en “un programa lleno de emoción”, una evolución que refleja la fuerza de los testimonios recogidos y el impacto del trabajo de campo con las participantes. La propia cadena ha presentado «Madones» como uno de los programas “más emotivos y especiales” de su segunda temporada, lo que confirma la importancia que IB3 concede a este formato dentro de su oferta.
Una de las novedades de la nueva temporada es la incorporación de inteligencia artificial para generar encuentros simbólicos con versiones jóvenes de las protagonistas o con familiares fallecidos, una decisión que acerca el programa a la experimentación tecnológica sin renunciar a su eje principal: la memoria afectiva. Este recurso sitúa a «Madones» en un terreno interesante, donde la innovación no desplaza el testimonio humano, sino que intenta amplificarlo. En un momento en que muchas cadenas exploran formatos basados en la tecnología, IB3 opta por una aplicación narrativa vinculada al recuerdo, la emoción y la reconstrucción de vínculos perdidos.
El programa también ha consolidado un lenguaje propio al convertir las casas de las protagonistas en escenario principal. Ese entorno doméstico, lejos de ser decorativo, funciona como una extensión del personaje y del tiempo vivido. La experiencia de ver a estas mujeres hablar sin tabúes, con serenidad y con perspectiva histórica, dota al formato de una fuerza poco habitual en televisión, especialmente en una época dominada por la urgencia, la fragmentación y el ruido. Desde el punto de vista industrial, IB3 plantea además «Madones» como un formato con posibilidades de exportación a otras televisiones autonómicas, una lectura que apunta a su potencial más allá de Baleares. No es una aspiración menor: el concepto de mujer que sostuvo la vida cotidiana desde la discreción resulta reconocible en muchos territorios y tradiciones, y eso le da al programa una dimensión universal. Lo local, en este caso, no cierra el relato; lo abre.
La propuesta recupera esa memoria a través de entrevistas íntimas con protagonistas de hasta 90 años
El FesTVal de Vitoria-Gasteiz ha servido este año de escaparate para una de las propuestas más sensibles y singulares de la temporada televisiva autonómica: «Madones«, el formato de IB3 que rescata las voces de mujeres mayores para convertir su experiencia en relato audiovisual. La presentación del programa, incluida en la programación del festival junto a otras apuestas de FORTA, subrayó su voluntad de rendir homenaje a una generación que sostuvo la vida cotidiana desde el anonimato y que ahora toma la palabra en primera persona.
Lejos de limitarse a la nostalgia, «Madones» se presenta como un ejercicio de memoria social y de televisión pública con vocación de servicio. IB3 define el formato como un espacio que mira a la identidad propia de las Illes Balears y a su cultura, una línea coherente con la misión de la cadena autonómica. En la propia descripción del programa, la cadena explica que la “madona” era tradicionalmente la mujer encargada del día a día en las possessions, la que decidía en la cocina y en la casa, una figura asociada al poder doméstico dentro del mundo rural balear. El formato amplía ese significado para convertirlo en una categoría simbólica: la de todas las mujeres que sostuvieron familias, pueblos y comunidades sin aparecer en los grandes relatos históricos.
La propuesta recupera esa memoria a través de entrevistas íntimas con protagonistas de hasta 90 años, que hablan desde sus propias casas y desde espacios cotidianos, no desde un plató frío o un set distante. Esa decisión narrativa no es menor: acerca el programa a una lógica de conversación y confianza, y permite que afloren recuerdos ligados a la religión, el sexo, la familia, la educación o las transformaciones sociales vividas a lo largo de décadas. El formato no solo busca reconstruir el pasado, sino también escuchar opiniones sobre el presente desde la perspectiva de mujeres que han conocido “el antes y el ahora”.
En el festival, la presentación contó con Gloria Franquet, productora del programa, y con Raquel Aguilera, directora de Producción, Proyectos y Programas de IB3, en un gesto que refuerza la apuesta institucional por una televisión pública conectada con la memoria y con los relatos de proximidad. Franquet ha explicado que el proyecto nació como un documental histórico y terminó transformándose en “un programa lleno de emoción”, una evolución que refleja la fuerza de los testimonios recogidos y el impacto del trabajo de campo con las participantes. La propia cadena ha presentado «Madones» como uno de los programas “más emotivos y especiales” de su segunda temporada, lo que confirma la importancia que IB3 concede a este formato dentro de su oferta.
Una de las novedades de la nueva temporada es la incorporación de inteligencia artificial para generar encuentros simbólicos con versiones jóvenes de las protagonistas o con familiares fallecidos, una decisión que acerca el programa a la experimentación tecnológica sin renunciar a su eje principal: la memoria afectiva. Este recurso sitúa a «Madones» en un terreno interesante, donde la innovación no desplaza el testimonio humano, sino que intenta amplificarlo. En un momento en que muchas cadenas exploran formatos basados en la tecnología, IB3 opta por una aplicación narrativa vinculada al recuerdo, la emoción y la reconstrucción de vínculos perdidos.
El programa también ha consolidado un lenguaje propio al convertir las casas de las protagonistas en escenario principal. Ese entorno doméstico, lejos de ser decorativo, funciona como una extensión del personaje y del tiempo vivido. La experiencia de ver a estas mujeres hablar sin tabúes, con serenidad y con perspectiva histórica, dota al formato de una fuerza poco habitual en televisión, especialmente en una época dominada por la urgencia, la fragmentación y el ruido. Desde el punto de vista industrial, IB3 plantea además «Madones» como un formato con posibilidades de exportación a otras televisiones autonómicas, una lectura que apunta a su potencial más allá de Baleares. No es una aspiración menor: el concepto de mujer que sostuvo la vida cotidiana desde la discreción resulta reconocible en muchos territorios y tradiciones, y eso le da al programa una dimensión universal. Lo local, en este caso, no cierra el relato; lo abre.
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