Los maquinistas consideran que las fisuras aparecidas en los bogies de varias unidades de ancho fijo del modelo S106, conocido como Avril, de la flota de Renfe tienen que ver con un mal comportamiento del tren a altas velocidades.
La última semana de agosto, la operadora retiró del servicio dos de estos trenes del corredor de Levante por la aparición de fisuras en la estructura rodante con varios pares de ruedas que se sitúa bajo los extremos de los trenes. Un defecto que ya se manifestó hace un año en otra unidad similar de su marca de bajo coste Avlo que circulaba entre Madrid y Barcelona y que el fabricante, Talgo, atribuyó al mal estado de la infraestructura.
Sin embargo, el hecho de que la degradación se haya producido ahora en trenes de otra línea ha puesto el foco sobre el material rodante.
A este respecto, el principal sindicato de maquinistas, Semaf, ha explicado hoy que «tal y como comprobamos en los grupos de trabajo durante las parametrizaciones realizadas al retirar estos vehículos de la Línea 050 [la Madrid-Barcelona], esta grave degradación [de los bogies] está estrechamente ligada a los fuertes movimientos y al comportamiento anómalo que presenta el material cuando circula a altas velocidades. Este comportamiento es el que seguramente está llegando a provocar las fisuras en los bogies de las cabezas motrices», explica el sindicato.
Para evitar esta degradación que consideran «acelerada» y conservar el material rodante íntegro, el Semaf ha reclamado que se aplique una reducción de la velocidad máxima a la que circulan y que se los trenes de Levante se parametricen como se hizo con los de Barcelona para comparar resultados.
Los ruidos y fuertes vibraciones de los Avril han sido denunciados por los maquinistas desde que entraron en servicio comercial en mayo de 2025.
Diseño del tren
El origen de las vibraciones y ruidos del Avril tiene que ver con su diseño. Se trata de un tren de caja ancha, con mayores dimensiones de las habituales en Talgo para sumar una quinta fila en clase Turista y cuarta en Business, lo que le hace más pesado. A su vez, el vehículo está en el límite de peso permitido, lo que hace inviable dotarlo de aislantes acústicos.
Semaf asegura que no sólo ha solicitado estas medidas a Renfe sino que, además, elevó al viernes un escrito a Inspección de Trabajo, informándole de la situación de degradación de los bogies del 106 AF e instándole a poner todos los medios para garantizar la seguridad de los profesionales en su puesto de trabajo.
Tras la detección de las nuevas fisuras, Renfe ha intensificado las inspecciones de vigilancia mediante partículas magnéticas, las cuales han pasado a realizarse cada 5.000 kilómetros.
Asimismo, ha comunicado al Semaf que han apartado del servicio de manera preventiva unos 16 bogies hasta que Talgo comience a convertir las unidades de ancho fijo a rodadura desplazable, lo que supondrá sustituirlos los bogies por otros de una tipología más robusta.
El colectivo reclama limitar su velocidad para limitar su degradación y garantizar su integridad
Los maquinistas consideran que las fisuras aparecidas en los bogies de varias unidades de ancho fijo del modelo S106, conocido como Avril, de la flota de Renfe tienen que ver con un mal comportamiento del tren a altas velocidades.
La última semana de agosto, la operadora retiró del servicio dos de estos trenes del corredor de Levante por la aparición de fisuras en la estructura rodante con varios pares de ruedas que se sitúa bajo los extremos de los trenes. Un defecto que ya se manifestó hace un año en otra unidad similar de su marca de bajo coste Avlo que circulaba entre Madrid y Barcelona y que el fabricante, Talgo, atribuyó al mal estado de la infraestructura.
Sin embargo, el hecho de que la degradación se haya producido ahora en trenes de otra línea ha puesto el foco sobre el material rodante.
A este respecto, el principal sindicato de maquinistas, Semaf, ha explicado hoy que «tal y como comprobamos en los grupos de trabajo durante las parametrizaciones realizadas al retirar estos vehículos de la Línea 050 [la Madrid-Barcelona], esta grave degradación [de los bogies] está estrechamente ligada a los fuertes movimientos y al comportamiento anómalo que presenta el material cuando circula a altas velocidades. Este comportamiento es el que seguramente está llegando a provocar las fisuras en los bogies de las cabezas motrices», explica el sindicato.
Para evitar esta degradación que consideran «acelerada» y conservar el material rodante íntegro, el Semaf ha reclamado que se aplique una reducción de la velocidad máxima a la que circulan y que se los trenes de Levante se parametricen como se hizo con los de Barcelona para comparar resultados.
Los ruidos y fuertes vibraciones de los Avril han sido denunciados por los maquinistas desde que entraron en servicio comercial en mayo de 2025.
El origen de las vibraciones y ruidos del Avril tiene que ver con su diseño. Se trata de un tren de caja ancha, con mayores dimensiones de las habituales en Talgo para sumar una quinta fila en clase Turista y cuarta en Business, lo que le hace más pesado. A su vez, el vehículo está en el límite de peso permitido, lo que hace inviable dotarlo de aislantes acústicos.
Semaf asegura que no sólo ha solicitado estas medidas a Renfe sino que, además, elevó al viernes un escrito a Inspección de Trabajo, informándole de la situación de degradación de los bogies del 106 AF e instándole a poner todos los medios para garantizar la seguridad de los profesionales en su puesto de trabajo.
Tras la detección de las nuevas fisuras, Renfe ha intensificado las inspecciones de vigilancia mediante partículas magnéticas, las cuales han pasado a realizarse cada 5.000 kilómetros.
Asimismo, ha comunicado al Semaf que han apartado del servicio de manera preventiva unos 16 bogies hasta que Talgo comience a convertir las unidades de ancho fijo a rodadura desplazable, lo que supondrá sustituirlos los bogies por otros de una tipología más robusta.
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