La mayoría de pymes y autónomos no están listos para Verifactu a tres meses de que entre en vigor

La mayoría de las pymes y autónomos siguen sin estar preparados para el reglamento de verificación de facturas Verifactu, que entra en vigor en enero tras un año de prórroga, según alertan los proveedores de software y reconocen los propios afectados.

El nuevo sistema, por el que cada factura genera un registro accesible para la Agencia Tributaria que no puede ser modificado ni borrado, será obligatorio desde el 1 de enero de 2027 para quienes tributan en el impuesto de sociedades y el 1 de julio para el resto.

La entrada en vigor de Verifactu estaba prevista para 2026, pero el Gobierno decidió posponerla un año para dar más tiempo a la transición, un margen que, coinciden todas las fuentes consultadas por Efe, no se ha aprovechado, aunque apuntan a distintos responsables.

A última hora

El consejero delegado del proveedor de software Quantax, Álvaro Pascual, advierte de que pymes y autónomos están «dejando para última hora» la adaptación, algo en lo que coincide el jefe de producto de TeamSystem España, Roberto Soto, que apunta incluso a una «ralentización» desde que se anunció el retraso el año pasado.

Ambos sostienen que los empresarios se interesan por cómo funciona, pero sin llegar a implementarlo: «Lo están aplazando demasiado», lamenta Pascual, a lo que Soto añade que tienen que entender los cambios de organización que tienen que asumir y, si no lo hacen con tiempo, «irán en el último momento corriendo».

El presidente del Consejo General de los Colegios de Gestores Administrativos, Fernando Santiago, admite que «queda mucho por hacer» aunque, lejos de achacarlo a «falta de interés» de los afectados, lamenta que «no se ha aprovechado» para ofrecer información y resolver dudas a autónomos y pymes.

En ese mismo sentido apunta el presidente la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), Eduardo Abad, que subraya que los autónomos no están preparados «en absoluto» y, aunque ve necesario avanzar hacia ese sistema, defiende que hay que ser «más didáctico» con el colectivo.

La Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) puntualiza que el grado de adaptación varía en función del sector.

El sistema Verifactu ya está en funcionamiento y puede ser utilizado por todos los usuarios a modo de prueba -sin el riesgo de ser sancionados si cometen errores porque no es obligatorio-. La Agencia Tributaria no ofrece datos de los usuarios, pero todas las partes coinciden en que son escasos.

Coordinación

Entre los motivos alegados por pymes, autónomos y gestores administrativos para este retraso en la implementación de Verifactu figuran tanto la falta de información como el temor a un aumento de costes económicos y de tiempo, ya que, por ejemplo, habrá que emitir facturas rectificativas si hay un error en una cuenta de un bar o al marcar el precio en una frutería.

Por ello, algunas voces abogan por volver a posponer la puesta en marcha del nuevo sistema y así coordinar la entrada en vigor del reglamento Verifactu con las de la factura electrónica obligatoria entre empresas y profesionales (prevista para 2028) y la directiva europea ViDA.

Cepyme defiende que «lo adecuado sería replantear la situación para coordinar la entrada en vigor» de los tres cambios, un punto en el que coinciden el presidente de ATA, Lorenzo Amor, y los gestores administrativos, que ven imprescindible simplificar una transición para la que, a su juicio, falta información clara.

Abad (UPTA), por su parte, pone el foco en que, si Verifactu pretende atajar el fraude fiscal, se aplique «a todos» los autónomos, no solo a aquellos que ya cuentan con sistemas de facturación, para evitar una implantación a dos velocidades que deje a parte del colectivo fuera del control de la Agencia Tributaria.

Nuevo sistema

El Verifactu es un sistema de verificación de facturas que refuerza los requisitos que tienen que cumplir los sistemas informáticos de facturación con el objetivo de avanzar en la lucha contra el fraude fiscal.

Estos requisitos incluyen la generación automática de un registro cada vez que se emite una factura, que no puede ser modificado ni borrado para garantizar su trazabilidad y que tiene que permanecer guardado, ya sea en la Agencia Tributaria (modalidad Verifactu) o en el propio sistema de facturación (modalidad no Verifactu).

Su cumplimiento es obligatorio para todos los profesionales y empresas que utilizan sistemas informáticos de facturación (quedan fuera quienes no facturan o lo hacen a mano), salvo aquellos adscritos al suministro inmediato de información (empresas que facturan más de 6 millones, entre otros) y los residentes en el País Vasco y Navarra, que tienen sus propios sistemas.

Para cumplir con las nuevas obligaciones, las empresas y profesionales tendrán que sustituir su software de facturación por uno adaptado a los nuevos requisitos y serán los proveedores quienes se encarguen de cumplir la ley.

 El nuevo sistema, por el que cada factura genera un registro para la Agencia Tributaria que no puede ser modificado ni borrado, será obligatorio desde enero para quienes tributan en el impuesto de sociedades y el 1 de julio para el resto  

La mayoría de las pymes y autónomos siguen sin estar preparados para el reglamento de verificación de facturas Verifactu, que entra en vigor en enero tras un año de prórroga, según alertan los proveedores de software y reconocen los propios afectados.

El nuevo sistema, por el que cada factura genera un registro accesible para la Agencia Tributaria que no puede ser modificado ni borrado, será obligatorio desde el 1 de enero de 2027 para quienes tributan en el impuesto de sociedades y el 1 de julio para el resto.

La entrada en vigor de Verifactu estaba prevista para 2026, pero el Gobierno decidió posponerla un año para dar más tiempo a la transición, un margen que, coinciden todas las fuentes consultadas por Efe, no se ha aprovechado, aunque apuntan a distintos responsables.

A última hora

El consejero delegado del proveedor de software Quantax, Álvaro Pascual, advierte de que pymes y autónomos están «dejando para última hora» la adaptación, algo en lo que coincide el jefe de producto de TeamSystem España, Roberto Soto, que apunta incluso a una «ralentización» desde que se anunció el retraso el año pasado.

Ambos sostienen que los empresarios se interesan por cómo funciona, pero sin llegar a implementarlo: «Lo están aplazando demasiado», lamenta Pascual, a lo que Soto añade que tienen que entender los cambios de organización que tienen que asumir y, si no lo hacen con tiempo, «irán en el último momento corriendo».

El presidente del Consejo General de los Colegios de Gestores Administrativos, Fernando Santiago, admite que «queda mucho por hacer» aunque, lejos de achacarlo a «falta de interés» de los afectados, lamenta que «no se ha aprovechado» para ofrecer información y resolver dudas a autónomos y pymes.

En ese mismo sentido apunta el presidente la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), Eduardo Abad, que subraya que los autónomos no están preparados «en absoluto» y, aunque ve necesario avanzar hacia ese sistema, defiende que hay que ser «más didáctico» con el colectivo.

La Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) puntualiza que el grado de adaptación varía en función del sector.

El sistema Verifactu ya está en funcionamiento y puede ser utilizado por todos los usuarios a modo de prueba -sin el riesgo de ser sancionados si cometen errores porque no es obligatorio-. La Agencia Tributaria no ofrece datos de los usuarios, pero todas las partes coinciden en que son escasos.

Coordinación

Entre los motivos alegados por pymes, autónomos y gestores administrativos para este retraso en la implementación de Verifactu figuran tanto la falta de información como el temor a un aumento de costes económicos y de tiempo, ya que, por ejemplo, habrá que emitir facturas rectificativas si hay un error en una cuenta de un bar o al marcar el precio en una frutería.

Por ello, algunas voces abogan por volver a posponer la puesta en marcha del nuevo sistema y así coordinar la entrada en vigor del reglamento Verifactu con las de la factura electrónica obligatoria entre empresas y profesionales (prevista para 2028) y la directiva europea ViDA.

Cepyme defiende que «lo adecuado sería replantear la situación para coordinar la entrada en vigor» de los tres cambios, un punto en el que coinciden el presidente de ATA, Lorenzo Amor, y los gestores administrativos, que ven imprescindible simplificar una transición para la que, a su juicio, falta información clara.

Abad (UPTA), por su parte, pone el foco en que, si Verifactu pretende atajar el fraude fiscal, se aplique «a todos» los autónomos, no solo a aquellos que ya cuentan con sistemas de facturación, para evitar una implantación a dos velocidades que deje a parte del colectivo fuera del control de la Agencia Tributaria.

Nuevo sistema

El Verifactu es un sistema de verificación de facturas que refuerza los requisitos que tienen que cumplir los sistemas informáticos de facturación con el objetivo de avanzar en la lucha contra el fraude fiscal.

Estos requisitos incluyen la generación automática de un registro cada vez que se emite una factura, que no puede ser modificado ni borrado para garantizar su trazabilidad y que tiene que permanecer guardado, ya sea en la Agencia Tributaria (modalidad Verifactu) o en el propio sistema de facturación (modalidad no Verifactu).

Su cumplimiento es obligatorio para todos los profesionales y empresas que utilizan sistemas informáticos de facturación (quedan fuera quienes no facturan o lo hacen a mano), salvo aquellos adscritos al suministro inmediato de información (empresas que facturan más de 6 millones, entre otros) y los residentes en el País Vasco y Navarra, que tienen sus propios sistemas.

Para cumplir con las nuevas obligaciones, las empresas y profesionales tendrán que sustituir su software de facturación por uno adaptado a los nuevos requisitos y serán los proveedores quienes se encarguen de cumplir la ley.

 Noticias de Economía Nacional e Internacional en La Razón

Noticias Similares