El Ibex 35 logró sobreponerse a un arranque titubeante para cerrar la sesión en terreno positivo. La plaza española se sumó al optimismo del resto de Europa, donde predominaron las alzas destacadas, y al impulso de Wall Street, animado por los avances en la salida a bolsa de Anthropic.
El parqué madrileño evidenció una marcada dispersión. Entre las mayores subidas sobresalieron títulos como Grifols, Indra e IAG, que registraron avances significativos aún sin noticias corporativas de gran calado que los respaldaran. A su vez, el sector bancario cotizó con firmeza ante la inminente presentación de cuentas de esta semana, desmarcándose únicamente Banco Santander de esta tendencia.
En el lado negativo, Telefónica encabezó las pérdidas al dejarse más de un 6%, lastrada por el triunfo electoral de Lula da Silva en Brasil. El país sudamericano aportó en el primer semestre el 31,6% de la facturación y el 38,4% del ebitda de la operadora, por lo que la posible depreciación del real brasileño amenaza los ingresos de una compañía con dificultades previas para expandirse. Banco Santander también sufrió un duro castigo bursátil por su elevada exposición al mismo mercado, su segundo generador de beneficio neto con el 14,9% del total semestral de 2026, solo por detrás de España. El temor a un mayor intervencionismo gubernamental (mediante topes a los tipos de interés o quitas crediticias forzosas) ensombrece sus perspectivas, aunque el contrapeso de un Congreso de mayoría conservadora y de centro-derecha podría frenar las medidas más radicales de la nueva administración.
En el panorama continental, plazas como el DAX alemán avanzaron cerca del 1%, si bien los mayores focos de atención se concentraron en Nueva York. Por un lado, Meta dio a conocer un plan de financiación de 95.000 millones de dólares para potenciar su apuesta por la inteligencia artificial, estructurado en una primera ampliación de capital de 35.000 millones y tramos adicionales previstos para principios de 2027, en línea con la emisión de acciones tipo C ya anticipada. Por otro, Anthropic registró su folleto preliminar de salida a bolsa sin detallar aún calendario ni valoración final. Sus números semestrales reflejan un fuerte dinamismo: los ingresos crecieron catorce veces frente a un aumento del gasto operativo de cinco veces, logrando un flujo de caja operativo positivo. En el plano comercial, cuenta ya con unos 250 clientes que aportan más de 10 millones de dólares anuales, más de 1.900 que superan el millón y un salto en el tramo de más de 100.000 dólares, que escaló de 1.500 usuarios a finales de 2025 a más de 11.900 en septiembre, aportando confianza al mercado.
Al margen de las grandes plazas, la bolsa de Brasil se hundió un 15% ante el riesgo de deterioro fiscal y devaluación monetaria, frustrando las expectativas de continuidad pro-mercado que los inversores atribuían a Bolsonaro.
En las materias primas, el barril de Brent rebotó manteniéndose por encima de los 112 dólares, añadiendo tensión a la inflación en vísperas de las reuniones sin cambios previstos de la Fed y el BCE. Por último, el oro experimentó una leve recuperación, aunque sigue sin ejercer con plenitud su condición de refugio frente a las previsiones de tipos de interés elevados.
Al margen de las grandes plazas, la bolsa de Brasil se hundió un 15% ante el riesgo de deterioro fiscal y devaluación monetaria
El Ibex 35 logró sobreponerse a un arranque titubeante para cerrar la sesión en terreno positivo. La plaza española se sumó al optimismo del resto de Europa, donde predominaron las alzas destacadas, y al impulso de Wall Street, animado por los avances en la salida a bolsa de Anthropic.
El parqué madrileño evidenció una marcada dispersión. Entre las mayores subidas sobresalieron títulos como Grifols, Indra e IAG, que registraron avances significativos aún sin noticias corporativas de gran calado que los respaldaran. A su vez, el sector bancario cotizó con firmeza ante la inminente presentación de cuentas de esta semana, desmarcándose únicamente Banco Santander de esta tendencia.
En el lado negativo, Telefónica encabezó las pérdidas al dejarse más de un 6%, lastrada por el triunfo electoral de Lula da Silva en Brasil. El país sudamericano aportó en el primer semestre el 31,6% de la facturación y el 38,4% del ebitda de la operadora, por lo que la posible depreciación del real brasileño amenaza los ingresos de una compañía con dificultades previas para expandirse. Banco Santander también sufrió un duro castigo bursátil por su elevada exposición al mismo mercado, su segundo generador de beneficio neto con el 14,9% del total semestral de 2026, solo por detrás de España. El temor a un mayor intervencionismo gubernamental (mediante topes a los tipos de interés o quitas crediticias forzosas) ensombrece sus perspectivas, aunque el contrapeso de un Congreso de mayoría conservadora y de centro-derecha podría frenar las medidas más radicales de la nueva administración.
En el panorama continental, plazas como el DAX alemán avanzaron cerca del 1%, si bien los mayores focos de atención se concentraron en Nueva York. Por un lado, Meta dio a conocer un plan de financiación de 95.000 millones de dólares para potenciar su apuesta por la inteligencia artificial, estructurado en una primera ampliación de capital de 35.000 millones y tramos adicionales previstos para principios de 2027, en línea con la emisión de acciones tipo C ya anticipada. Por otro, Anthropic registró su folleto preliminar de salida a bolsa sin detallar aún calendario ni valoración final. Sus números semestrales reflejan un fuerte dinamismo: los ingresos crecieron catorce veces frente a un aumento del gasto operativo de cinco veces, logrando un flujo de caja operativo positivo. En el plano comercial, cuenta ya con unos 250 clientes que aportan más de 10 millones de dólares anuales, más de 1.900 que superan el millón y un salto en el tramo de más de 100.000 dólares, que escaló de 1.500 usuarios a finales de 2025 a más de 11.900 en septiembre, aportando confianza al mercado.
Al margen de las grandes plazas, la bolsa de Brasil se hundió un 15% ante el riesgo de deterioro fiscal y devaluación monetaria, frustrando las expectativas de continuidad pro-mercado que los inversores atribuían a Bolsonaro.
En las materias primas, el barril de Brent rebotó manteniéndose por encima de los 112 dólares, añadiendo tensión a la inflación en vísperas de las reuniones sin cambios previstos de la Fed y el BCE. Por último, el oro experimentó una leve recuperación, aunque sigue sin ejercer con plenitud su condición de refugio frente a las previsiones de tipos de interés elevados.
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