CaixaBank obtuvo un beneficio neto de 4.962 millones de euros hasta septiembre, un 12,9 % más respecto al mismo periodo del año pasado, apoyado, según la entidad, en el crecimiento del negocio. El margen de intereses se situó en 8.186 millones (+2,9 %), con un crecimiento del 2,5 % en el tercer trimestre respecto al segundo. Unos ingresos, que junto con la aportación de los servicios -incluidas comisiones, gestión patrimonial y seguros, que aportaron 4.182 millones (+7,7 %)- y y el resto de ingresos, elevaron el margen bruto a 12.656 millones (+4,4 %). La evolución de la cuenta de resultados mantiene una dinámica positiva y la rentabilidad (ROTE 12 meses) alcanza el 18,8% a final del periodo, mientras que la ratio de capital de máxima calidad CET1 se situó en el 12,5%, un nivel que descuenta un impacto de 20 puntos básicos por el programa de recompra de acciones de 500 millones de euros y sitúa la cobertura ante insolvencias hasta el 82 % y el coste del riesgo, en el 0,24%.
De este modo, la entidad acelera la actividad comercial y la captación, en el marco del Plan Estratégico 2025-2027, gracias a su vocación de servicio al cliente y a una plataforma diferencial de distribución omnicanal y capacidad multiproducto. El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha afirmado que «el balance de estos meses es muy positivo: crecemos de forma sólida y equilibrada, ganando clientes y aumentando nuestra actividad. Y lo hacemos gracias a nuestra posición de fortaleza que nos permite seguir acompañando a familias y empresas y generando valor para nuestros clientes, accionistas y para el conjunto de la sociedad». Gortázar ha destacado, además, que «seguimos avanzando en el proceso de transformación de CaixaBank con el objetivo de ofrecer un mejor servicio a nuestros clientes. Estamos incorporando la inteligencia artificial y nuevas herramientas tecnológicas en toda la organización, con mejoras ya tangibles en la experiencia de cliente y en nuestra capacidad comercial».
Según la información remitida por el banco a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el buen comportamiento de la financiación a familias y a empresas elevó la cartera de crédito sano a 397.469 millones de euros, un 8% más. La cartera de crédito sano a empresas aumentó en 19.404 millones (+11,4 %); la de adquisición de vivienda, en 9.551 millones (+7 %), y la de consumo, en 2.195 millones (+9,8 %). En el caso de las hipotecas, el banco destacó que el 60 % de la cartera ya está referenciada a tipo fijo, frente al 20 % que representaba en 2021.
Pero ha sido la actividad comercial el gran impulsor de los beneficios gracias a los recursos gestionados de clientes, que crecieron un 5,6% interanual hasta situarse en 760.353 millones de euros. De este volumen total, los depósitos de clientes representaron 438.932 millones de euros (un 2,7% más), mientras que los activos bajo gestión (fondos de inversión y planes de pensiones, entre otros) alcanzaron 216.333 millones tras crecer un 10,6 % en los últimos doce meses. Con la suma del crédito y los recursos, el volumen de negocio global del grupo alcanzó los 1,16 billones de euros, un 6,4% más que un año antes.
En el capítulo de costes, los gastos de administración y amortización aumentaron un 4,3%, hasta 5.004 millones de euros entre enero y septiembre, lo que situó la ratio de eficiencia en el 39,4%. De este modo, el margen de explotación -la diferencia entre el margen bruto (12.656 millones) y estas partidas (5.004 millones)- avanzó un 4,6 %, hasta 7.653 millones. Esta evolución estuvo acompañada por una mejora de la calidad del balance: el saldo de créditos dudosos descendió en 891 millones desde diciembre, lo que redujo la ratio de morosidad al 1,76 % (frente al 2,07% del cierre de 2025). La cuenta de resultados se ve impactada también en 2026 por la contabilización del Impuesto sobre el margen de intereses y comisiones (IMIC), por una cuantía de 452 millones de euros en los nueve primeros meses del ejercicio, frente a los 446 millones del mismo periodo del año 2025.
La filial portuguesa Banco BPI aportó 339 millones de euros al resultado atribuido, con un aumento del 7 % en su volumen de negocio en los últimos doce meses. Por su parte, imagin, el neobanco impulsado por CaixaBank y «palanca clave de captación y crecimiento del Grupo», cerró septiembre con 4,3 millones de clientes (un 9% más que un año antes) y un volumen de negocio de unos 24.300 millones de euros (+18% interanual).
CaixaBank presta ya servicio a 21,1 millones de clientes en España y Portugal (con un crecimiento cercano a los 480.000 en un año), a través de una red que supera las 4.500 oficinas, y cuenta con más de 683.000 millones de euros en activos. CaixaBank abonará el próximo 6 de noviembre un dividendo a cuenta de 1.281 millones de euros, equivalente a 18,44 céntimos brutos por acción, con cargo a los beneficios del primer semestre de 2026.
La entidad presta ya servicio a 21,1 millones de clientes en España y Portugal y pagará un dividendo a cuenta de 1.281 millones de euros
CaixaBank obtuvo un beneficio neto de 4.962 millones de euros hasta septiembre, un 12,9 % más respecto al mismo periodo del año pasado, apoyado, según la entidad, en el crecimiento del negocio. El margen de intereses se situó en 8.186 millones (+2,9 %), con un crecimiento del 2,5 % en el tercer trimestre respecto al segundo. Unos ingresos, que junto con la aportación de los servicios -incluidas comisiones, gestión patrimonial y seguros, que aportaron 4.182 millones (+7,7 %)- y y el resto de ingresos, elevaron el margen bruto a 12.656 millones (+4,4 %). La evolución de la cuenta de resultados mantiene una dinámica positiva y la rentabilidad (ROTE 12 meses) alcanza el 18,8% a final del periodo, mientras que la ratio de capital de máxima calidad CET1 se situó en el 12,5%, un nivel que descuenta un impacto de 20 puntos básicos por el programa de recompra de acciones de 500 millones de euros y sitúa la cobertura ante insolvencias hasta el 82 % y el coste del riesgo, en el 0,24%.
De este modo, la entidad acelera la actividad comercial y la captación, en el marco del Plan Estratégico 2025-2027, gracias a su vocación de servicio al cliente y a una plataforma diferencial de distribución omnicanal y capacidad multiproducto. El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha afirmado que «el balance de estos meses es muy positivo: crecemos de forma sólida y equilibrada, ganando clientes y aumentando nuestra actividad. Y lo hacemos gracias a nuestra posición de fortaleza que nos permite seguir acompañando a familias y empresas y generando valor para nuestros clientes, accionistas y para el conjunto de la sociedad». Gortázar ha destacado, además, que «seguimos avanzando en el proceso de transformación de CaixaBank con el objetivo de ofrecer un mejor servicio a nuestros clientes. Estamos incorporando la inteligencia artificial y nuevas herramientas tecnológicas en toda la organización, con mejoras ya tangibles en la experiencia de cliente y en nuestra capacidad comercial».
Según la información remitida por el banco a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el buen comportamiento de la financiación a familias y a empresas elevó la cartera de crédito sano a 397.469 millones de euros, un 8% más. La cartera de crédito sano a empresas aumentó en 19.404 millones (+11,4 %); la de adquisición de vivienda, en 9.551 millones (+7 %), y la de consumo, en 2.195 millones (+9,8 %). En el caso de las hipotecas, el banco destacó que el 60 % de la cartera ya está referenciada a tipo fijo, frente al 20 % que representaba en 2021.
Pero ha sido la actividad comercial el gran impulsor de los beneficios gracias a los recursos gestionados de clientes, que crecieron un 5,6% interanual hasta situarse en 760.353 millones de euros. De este volumen total, los depósitos de clientes representaron 438.932 millones de euros (un 2,7% más), mientras que los activos bajo gestión (fondos de inversión y planes de pensiones, entre otros) alcanzaron 216.333 millones tras crecer un 10,6 % en los últimos doce meses. Con la suma del crédito y los recursos, el volumen de negocio global del grupo alcanzó los 1,16 billones de euros, un 6,4% más que un año antes.
En el capítulo de costes, los gastos de administración y amortización aumentaron un 4,3%, hasta 5.004 millones de euros entre enero y septiembre, lo que situó la ratio de eficiencia en el 39,4%. De este modo, el margen de explotación -la diferencia entre el margen bruto (12.656 millones) y estas partidas (5.004 millones)- avanzó un 4,6 %, hasta 7.653 millones. Esta evolución estuvo acompañada por una mejora de la calidad del balance: el saldo de créditos dudosos descendió en 891 millones desde diciembre, lo que redujo la ratio de morosidad al 1,76 % (frente al 2,07% del cierre de 2025). La cuenta de resultados se ve impactada también en 2026 por la contabilización del Impuesto sobre el margen de intereses y comisiones (IMIC), por una cuantía de 452 millones de euros en los nueve primeros meses del ejercicio, frente a los 446 millones del mismo periodo del año 2025.
La filial portuguesa Banco BPI aportó 339 millones de euros al resultado atribuido, con un aumento del 7 % en su volumen de negocio en los últimos doce meses. Por su parte, imagin, el neobanco impulsado por CaixaBank y «palanca clave de captación y crecimiento del Grupo», cerró septiembre con 4,3 millones de clientes (un 9% más que un año antes) y un volumen de negocio de unos 24.300 millones de euros (+18% interanual).
CaixaBank presta ya servicio a 21,1 millones de clientes en España y Portugal (con un crecimiento cercano a los 480.000 en un año), a través de una red que supera las 4.500 oficinas, y cuenta con más de 683.000 millones de euros en activos. CaixaBank abonará el próximo 6 de noviembre un dividendo a cuenta de 1.281 millones de euros, equivalente a 18,44 céntimos brutos por acción, con cargo a los beneficios del primer semestre de 2026.
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