Bruselas da luz verde al nuevo mecanismo antiapagones de España dotado con hasta 9.000 millones

La Comisión Europea dio este viernes luz verde al nuevo mecanismo de capacidad diseñado por España para asegurar el suministro eléctrico en el país y evitar apagones, que cuenta con un presupuesto de hasta 9.000 millones de euros en diez años en ayudas para la industria y que ha sido concebido para acompañar el avance de las energías renovables.

El objetivo de la medida es «garantizar que existe suficiente capacidad para producir, almacenar o flexibilizar el consumo de electricidad y que la producción se ajuste a la demanda esperada», explica en un comunicado el Ejecutivo comunitario. Aunque la responsable de la cartera de Competencia en la Comisión Europea es la española Teresa Ribera, este sistema ha sido evaluado por los servicios del comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, quien asumió el análisis de las ayudas españolas que deben superar el escrutinio europeo.

«Este nuevo mecanismo ayudará a España a tener suficiente electricidad disponible durante momentos de carencia. Los proveedores de capacidad serán seleccionados a través de subastas competitivas para asegurar una competencia efectiva», destacó el exprimer ministro letón. Bruselas dio así luz verde a la medida notificada por el Gobierno español y cuya duración está prevista en 10 años a partir de este mes de mayo, tras concluir que la iniciativa se ajusta a la normativa europea sobre ayudas de Estado por ser «necesaria, adecuada y proporcionada».

El visto bueno de Bruselas llega después de que el Gobierno impulsara a finales de 2024, con un proceso de audiencia sobre la orden ministerial para su creación, este mecanismo para dotar de mayor firmeza al sistema eléctrico en un contexto marcado por la progresiva sustitución de tecnologías convencionales por fuentes renovables, con la idea de contar con «un seguro» que garantizara la disponibilidad de capacidad suficiente en situaciones de estrés para la red.

El mecanismo permitirá al operador de la red de transporte de energía nacional (Red Eléctrica) remunerar mediante subastas a instalaciones de generación, almacenamiento y gestión de la demanda que se comprometan a estar disponibles en periodos de escasez para aportar respaldo al sistema eléctrico, representando además un refuerzo para reducir el riesgo de grandes apagones.

El mecanismo se basa en un estándar de fiabilidad previamente fijado, que determina el nivel de capacidad necesario para garantizar una seguridad adecuada del suministro y asegurar que la red pueda responder a la demanda incluso en situaciones de elevada tensión o menor disponibilidad de generación.

Para alcanzar ese objetivo, Red Eléctrica retribuirá los recursos necesarios para cubrir las necesidades identificadas, ya sea mediante generación eléctrica, almacenamiento energético o reducción temporal del consumo.

El nuevo mecanismo podrá financiar todos los proyectos de generación y almacenamiento eléctrico, así como a los de recorte del consumo, que se presenten para mitigar periodos de escasez, y tanto si están ya en marcha como si son de nueva creación. Los beneficiarios serán seleccionados a través de procesos de licitación transparentes y no discriminatorios.

El plan está dotado con unos 900 millones de euros al año, lo que hasta 2036 eleva su montante total a 9.000 millones de euros, aunque esta cantidad está sujeta a los resultados de cada subasta de capacidad.

Bruselas subraya además que podrán participar tanto instalaciones ya existentes como nuevos proyectos de generación, almacenamiento o gestión de la demanda, que competirán en procedimientos abiertos para prestar respaldo al sistema cuando sea necesario. Entre ellos figuran, por ejemplo, centrales eléctricas, baterías u operadores capaces de reducir temporalmente su consumo en momentos de tensión para la red.

Aunque la medida estará abierta a proyectos ubicados en España, el Gobierno se compromete a permitir la participación de proyectos de otros Estados miembros interconectados lo antes posible.

La Comisión destaca asimismo que el mecanismo favorecerá el desarrollo de servicios de flexibilidad (operadores de almacenamiento y de respuesta a la demanda) donde sea necesario, para alcanzar el objetivo nacional de flexibilidad de España de acuerdo con la legislación de la UE y la metodología de la ACER.

El objetivo último del plan es garantizar una creación neta de electricidad suficiente para alcanzar el estándar de fiabilidad, y en línea con el objetivo de flexibilidad de España de acuerdo a la legislación de la UE y de los criterios de la antes citada ACER.

Tras analizar la medida, la Comisión ha concluido que esta es «necesaria y adecuada» para sus objetivos y se ajusta a la normativa de electricidad de la UE. Bruselas considera además que su dotación es «proporcionada» y que el plan se alinea «con la mayoría de las mejores prácticas para los mecanismos de capacidad» recogidas en el Marco de Ayudas de Estado para la Industria Limpia (CISAF).

 La Comisión Europea aprueba el mecanismo de capacidad para el sistema eléctrico, que tendrá una duración de 10 años   

La Comisión Europea dio este viernes luz verde al nuevo mecanismo de capacidad diseñado por España para asegurar el suministro eléctrico en el país y evitar apagones, que cuenta con un presupuesto de hasta 9.000 millones de euros en diez años en ayudas para la industria y que ha sido concebido para acompañar el avance de las energías renovables.

El objetivo de la medida es «garantizar que existe suficiente capacidad para producir, almacenar o flexibilizar el consumo de electricidad y que la producción se ajuste a la demanda esperada», explica en un comunicado el Ejecutivo comunitario. Aunque la responsable de la cartera de Competencia en la Comisión Europea es la española Teresa Ribera, este sistema ha sido evaluado por los servicios del comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, quien asumió el análisis de las ayudas españolas que deben superar el escrutinio europeo.

«Este nuevo mecanismo ayudará a España a tener suficiente electricidad disponible durante momentos de carencia. Los proveedores de capacidad serán seleccionados a través de subastas competitivas para asegurar una competencia efectiva», destacó el exprimer ministro letón. Bruselas dio así luz verde a la medida notificada por el Gobierno español y cuya duración está prevista en 10 años a partir de este mes de mayo, tras concluir que la iniciativa se ajusta a la normativa europea sobre ayudas de Estado por ser «necesaria, adecuada y proporcionada».

El visto bueno de Bruselas llega después de que el Gobierno impulsara a finales de 2024, con un proceso de audiencia sobre la orden ministerial para su creación, este mecanismo para dotar de mayor firmeza al sistema eléctrico en un contexto marcado por la progresiva sustitución de tecnologías convencionales por fuentes renovables, con la idea de contar con «un seguro» que garantizara la disponibilidad de capacidad suficiente en situaciones de estrés para la red.

El mecanismo permitirá al operador de la red de transporte de energía nacional (Red Eléctrica) remunerar mediante subastas a instalaciones de generación, almacenamiento y gestión de la demanda que se comprometan a estar disponibles en periodos de escasez para aportar respaldo al sistema eléctrico, representando además un refuerzo para reducir el riesgo de grandes apagones.

El mecanismo se basa en un estándar de fiabilidad previamente fijado, que determina el nivel de capacidad necesario para garantizar una seguridad adecuada del suministro y asegurar que la red pueda responder a la demanda incluso en situaciones de elevada tensión o menor disponibilidad de generación.

Para alcanzar ese objetivo, Red Eléctrica retribuirá los recursos necesarios para cubrir las necesidades identificadas, ya sea mediante generación eléctrica, almacenamiento energético o reducción temporal del consumo.

El nuevo mecanismo podrá financiar todos los proyectos de generación y almacenamiento eléctrico, así como a los de recorte del consumo, que se presenten para mitigar periodos de escasez, y tanto si están ya en marcha como si son de nueva creación. Los beneficiarios serán seleccionados a través de procesos de licitación transparentes y no discriminatorios.

El plan está dotado con unos 900 millones de euros al año, lo que hasta 2036 eleva su montante total a 9.000 millones de euros, aunque esta cantidad está sujeta a los resultados de cada subasta de capacidad.

Bruselas subraya además que podrán participar tanto instalaciones ya existentes como nuevos proyectos de generación, almacenamiento o gestión de la demanda, que competirán en procedimientos abiertos para prestar respaldo al sistema cuando sea necesario. Entre ellos figuran, por ejemplo, centrales eléctricas, baterías u operadores capaces de reducir temporalmente su consumo en momentos de tensión para la red.

Aunque la medida estará abierta a proyectos ubicados en España, el Gobierno se compromete a permitir la participación de proyectos de otros Estados miembros interconectados lo antes posible.

La Comisión destaca asimismo que el mecanismo favorecerá el desarrollo de servicios de flexibilidad (operadores de almacenamiento y de respuesta a la demanda) donde sea necesario, para alcanzar el objetivo nacional de flexibilidad de España de acuerdo con la legislación de la UE y la metodología de la ACER.

El objetivo último del plan es garantizar una creación neta de electricidad suficiente para alcanzar el estándar de fiabilidad, y en línea con el objetivo de flexibilidad de España de acuerdo a la legislación de la UE y de los criterios de la antes citada ACER.

Tras analizar la medida, la Comisión ha concluido que esta es «necesaria y adecuada» para sus objetivos y se ajusta a la normativa de electricidad de la UE. Bruselas considera además que su dotación es «proporcionada» y que el plan se alinea «con la mayoría de las mejores prácticas para los mecanismos de capacidad» recogidas en el Marco de Ayudas de Estado para la Industria Limpia (CISAF).

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